El deán de la Catedral de Santiago, José María Díaz, ha explicado
a Efe que el Cabildo ha tomado algunas "precauciones elementales"
siguiendo las recomendaciones de la Consellería y el Ministerio de
Sanidad para prevenir posibles contagios.
Así, en la entrada de la cámara que acoge la imagen del Apóstol,
una persona vigila el flujo de quienes acuden a abrazar al Santo,
para avisarles de que "procuren no besarlo".
Como medida preventiva, también se ha vaciado y secado las pilas
de agua bendita por motivos de higiene, ya que, según ha afirmado
José María Díaz, podía ser una fuente de contagio dado que "todo el
mundo acude allí a meter los dedos".
A pesar de las precauciones, el deán admite que evitar contactos
en la basílica, "con la inmensa cantidad de gente que viene de otros
países, es como tratar de poner vallas al campo, ya que no podemos
impedir que se den la mano o que se den la paz".
El representante de la Catedral apuntó que el Cabildo trata de no
crear alarma con estas medidas y asegura que existen muchos otros
sitios en la ciudad donde es más urgente y necesario tomar
precauciones, "como por ejemplo discotecas y pubs".
Respecto a las medidas preventivas que se adoptarán ante la
celebración del Xacobeo 2010, debido a la gran afluencia de
peregrinos que acudirán a la Catedral, el Deán se mostró halagüeño y
confió en que para el Año Santo "lo de la gripe esté superado".
Entre los peregrinos y visitantes que esperan su turno para poder
cumplir con este ritual, hay opiniones para todos los gustos, ya que
los hay que acuden a abrazar y besar al Apóstol despreocupados por
un posible contagio, mientras otros extreman la precaución y
sustituyen los ósculos por un ligero apretón o una tímida caricia.
Este es el caso del barcelonés Antonio Barroso, que está pasando
unos días en Santiago en compañía de su mujer y sus dos hijas, con
las que se ha acercado hasta la catedral para asistir a la misa del
peregrino y ver la imagen del Apóstol Santiago.
Es la primera vez que visitan el templo y Antonio afirma que
seguirá las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para evitar el
contagio de la gripe y "sólo" dará un abrazo a la imagen del
Apóstol, aunque confiesa que en otras circunstancias lo besaría
"seguro".
Paseando entre la marabunta de peregrinos, Luis Alemparte, de 67
años, de Gran Canaria, llegó a darle un abrazo al Apóstol "como
todos los años y ya he cumplido con él".
Lo hace "por fe" y no teme a contagiarse "de la gripe esa nueva
que hay, porque en realidad si uno tiene la gripe se cura y si no,
Santiago está aquí para que lo lleve a uno para arriba", bromea.
De la misma opinión es Mari Carmen Real, de Palencia, que
reconoce que no ha tenido ningún reparo de abrazar y besar al Santo
porque "si la gripe está de entrar, lo mismo da que besemos o no
besemos".
Con todo, Mari Carmen, al igual que otros visitantes, sí ha
advertido que la mayoría de la gente muestra recelo a la hora de
demostrar su afecto a la figura de Santiago ya que "lo tocan
solamente con la mano y desde lejos", asegura.
Otros visitantes, como Alejandra Pardo, de Badajoz, más allá del
recelo a un posible contagio del virus H1N1, no besan al Santo
porque no lo consideran necesario o no han adquirido esta costumbre.
"Yo he puesto la mano y ya está, siempre lo hago así y no tiene
nada que ver con la gripe, es mi forma de expresar lo que siento",
aclara.
El Arzobispado de Santiago no es el único que ha tomado
precauciones respecto al brote de gripe, ya que el pasado 15 de
agosto el de Toledo recomendó a los paisanos con motivo de las
fiestas de la patrona, no besar la medalla de la Virgen del Sagrario
o beber de los botijos en la catedral.