John Travolta en 'Desde París con amor': "Me recuerda a 'Pulp Fiction"

Con guión de Luc Besson y dirigido por Pierre Morel, 'Desde París con amor' es un thriller protagonizado por John Travolta y Jonathan Rhys Meyers.

Qué.es 16 de abril de 2010

John Travolta en 'Desde París con amor': "Me recuerda a 'Pulp Fiction"
John Travolta, en un fotograma de la película 'Desde París con amor'.

Travolta y Rhys Meyers son dos agentes estadounidenses se tendrán que desplazar a París para evitar un ataque terrorista. Mientras que Travolta utiliza métodos poco convencionales para lograr su misión, Rhys Meyers, más formalista, se ve atraído por la adrenalina del espionaje. Así relató John Travolta su experiencia a Qué.es:

¿Qué te atrajo de esta película? Como actor, lo primero que me atrae es lo que puedo hacer con un personaje que sea distinto a lo que otra persona pueda hacer con él. Se trataba de un personaje extravagante y me daba algo que hacer como actor. Me permitía ser alguien diferente a mí. La posibilidad de trabajar con Luc Besson también me atraía, porque es un cineasta excelente y el guión era obra suya, y el trabajo de Pierre me parecía atractivo porque había demostrado con unas pocas películas que podía hacer un filme de este tipo, así que había todos esos elementos que me resultaban atractivos.

¿Cómo describirías a Wax? Un agente de la CIA nada convencional. Es uno de esos tipos que, al ser tan bueno en lo que hace, puede permitirse no ser demasiado ético, únicamente porque ofrece un servicio de máxima calidad muy por encima del típico agente de la CIA. 

¿Dirías que eres un tipo de actor poco convencional? Supongo que depende de lo que se entienda por poco convencional. En este caso, yo no haría ni mucho menos lo que hace Wax, pero eso no significa que no tenga derecho a interpretar a alguien que actúa de manera nada convencional. Ya lo hice en 'Pulp Fiction', lo hice en 'Operación Swordfish', en 'Cara a cara (Face/Off)' y en muchas otras películas en las que interpreto a tipos que son un tanto inmorales, pero ése es el privilegio que se tiene como artista y como actor, la posibilidad de hacer cosas distintas.

¿Cómo definisteis la imagen de Wax? Bueno, creo que la cosa estuvo entre Pierre, Luc y yo. Acababa de terminar una película con Tony Scott y Denzel Washington, llamada 'Asalto al tren Pelham 123', y allí tenía un aspecto así como duro y tosco, de modo que pensé: "Bueno, eso ha funcionado pero, ¿cómo puedo ser distinto en esta película?". Así que decidimos deshacernos del pelo, dejarme una perilla y vestirme como un mercenario. Ahora esos tipos casi parecen tener estilo, por el motivo que sea. Estuvimos viendo fotos de esos tipos con armas, pañuelos, chaquetas de cuero y pantalones militares, y tenían un aspecto glamuroso, resultaba realmente extraño ver una dicotomía así, de glamour con armas. 

¿Te gusta tu nuevo corte de pelo? Mucho. Voy completamente pelado y eso me da total libertad para ser de lo más directo. Me recuerda a 'Pulp Fiction', donde el personaje, un asesino a sueldo de traficantes de heroína, tenía un extravagante corte de pelo que le daba un aire 'euro-trash'. Se trata de algo muy importante, porque el cine es un medio visual y lo único que el espectador sabe es lo que se le muestra en la pantalla, así que necesitas tener una imagen con la que te sientas plenamente satisfecho. Ésta le va mucho al personaje.

Vaya por donde vaya Wax, ya sea en el aeropuerto donde lo vemos por primera vez, o en las calles, causa una fuerte impresión, directo, sin pelos en la lengua...  Sí, se lo hace pasar mal a los de aduanas con un montón de tacos y muchos prejuicios e ideas amenazadoras, y no para un momento; si fuera vestido más normal y tuviera una actitud más normal no resultaría tan atractivo. Cuando vas vestido como yo, te divierte más de lo que te puedas sentir ofendido. Si fuera con un traje con chaleco, resultaría ofensivo, porque dirías: "¿Quién se cree que es ese tipo para hablar así?" Pero con el pelo rapado al cero, la perilla, algo tosco, por algún motivo, no resulta tan ofensivo. Solamente utiliza las palabrotas para dejar bien claras sus ideas. O sea, no es que sea algo involuntario, forma parte de cómo quiere comunicarse, tanto con traficantes de drogas, redes de prostitución o funcionarios públicos, a los que necesite engañar de algún modo. Así que lo utiliza como herramienta, más que tratarse de algo natural. Es una actitud. Adopta esa actitud callejera para poder moverse por las calles. Es la clase de persona a la que contratarían, por mucho dinero, para meterse en situaciones sumamente peligrosas, zonas de guerra y sitios así, para trabajos de tipo espionaje, operaciones encubiertas, y lo tiene dominado. No le tiene miedo a nada porque es perfectamente capaz de manejar a cualquiera, en cualquier momento y de cualquier manera, y no teme a la muerte. Tiene mentalidad bélica.


¿Cómo describirías la relación de Wax con Reese? Creo que, al principio, Wax intenta hacerse una idea de quién es ese tipo, y si le va a resultar una gran carga o, por el contrario, supondrá una gran ventaja. De ese modo, valora en todo momento cómo se encuentra con ese tipo, pero sabe que Reese le sirve de contrapunto. Cuenta en su haber con idiomas y con conocimientos de inteligencia, y tiene su propio estilo de pericia que sirve de contrapunto a mi propia pericia. Con mi instrucción, trataba de ayudarlo a convertirse en alguien más parecido a mí, así que se trata de tomar a un tipo que tiene potencial y transformarlo en alguien un poco más duro. De modo que tengo un trabajo que hacer, pero al mismo tiempo intento dilucidar de qué va. 

¿Y cómo resultó trabajar con Jonathan Rhys Meyers? Es encantador. Es un actor maravilloso, es agradable y se puede hablar de cualquier cosa con él, en lo referente a tu trabajo o tu punto de vista, y es muy divertido. Tiene un gran sentido del humor y es muy profesional, uno de los actores más profesionales con los que he trabajado jamás. Se sabe su papel, es puntual, siempre consigues escenas estupendas a su lado, puedes contar con él y te permite realizar ajustes, ya que él también se ajustará por ti si necesitas retocar algo.

¿Y Pierre Morel, el director? Había visto 'Venganza (Taken)', y vino muy recomendado por Luc. Cuando conocí a Pierre, pude ver que poseía una gran inteligencia, una buena lógica y un intenso deseo de hacer una estupenda película. Es un hombre muy elegante y un buen comunicador, muy discreto, que sabe lo que quiere, podías estar haciendo una escena y que dijera: "¿Te importaría probar a hacerlo así?" y la mayoría de las veces descubría que estaba de acuerdo con él. Está lleno de buenas ideas, es fácil llevarse bien con él y creo que el equipo lo respeta e intenta esforzarse al máximo por él. Siente una gran pasión por este trabajo.

¿Cómo influye todavía tu formación como bailarín en tu interpretación? No sería capaz de hacer ni la mitad de las escenas arriesgadas que hago en la actualidad si no bailara, porque parecen bailes. Es como en una película de John Woo. John Woo crea secuencias que parecen un ballet, con cámara lenta y movimiento, y son preciosas. Violentas, pero preciosas. Creo que, si no hubiera sido bailarín, podría haberlo hecho, pero seguramente no tendría la misma fluidez ni resultaría tan interesante.

¿Has disfrutado con la oportunidad de trabajar en Francia? Hace años que quería hacer una película en Francia. En 30 años, es la primera película que he hecho realmente aquí y me sorprende no haber hecho ninguna antes, pero nunca es demasiado tarde y, voilà, aquí estoy. Je suis heureux. Me encanta la atmósfera en el plató. Soy una persona muy cariñosa y me encanta que todo el mundo se abrace y se bese pero, lo que es más importante, me encanta que todo el mundo esté allí para trabajar. Agradezco de veras que aquí haya una dedicación al trabajo y se ponga un cuidado que es importante. He disfrutado enormemente con ello. 

¿Qué escena te resultó más difícil? No estoy seguro, porque estoy muy activo en todo el filme. Toda la película ha resultado muy exigente y no puedo evitar reírme porque soy más viejo de lo que indica mi conducta. Han aprovechado mi capacidad para mover mi cuerpo, pero la verdad es que me río con la idea de que me permita hacer la mitad de las cosas que hago. Cada vez que hago una escena en la que me lanzo rodando, salto sobre una mesa o salto por los aires con dos armas, se me escapa la risa porque en teoría, a mi edad debería bajar de ritmo, no aumentarlo. Ésta es seguramente la película más cargada de acción en la que he participado, y eso que he hecho algunos clásicos del cine de acción, pero ésta la más movida en la que he tomado parte. Es muy buena.