Poncho Herrera: "Tenía pesadillas con el acento español"

En España es conocido por haber besado a Miguel Ángel Silvestre, pero, sobre todo, por acompañar en las carpetas a toda una generación de adolescentes que montó un fenómeno fan muy 'Rebelde'. Ahora Poncho Herrera aterriza en los cines con 'El Elegido', donde interpreta de manera magistral al asesino de Trotsky hace 76 años, el español Ramón Mercader que fue señalado por el dedo de Stanlin.  

Elsa Jiménez 2 de septiembre de 2016

¿Cómo ha sido ser 'el elegido'?

El haber encarnado a Ramón Mercader ha sido todo un reto, el acento español, hablar en inglés o pensar en otro idioma. Todo eso te saca de tu zona de confort, pero también lo hace muy interesante, ha hecho que la preparación haya sido muy rica, muy positiva. Es la primera vez que trabajo en España y me encantaría volver aquí. 

¿Cambiar el acento fue lo peor? 

Fue un trabajo muy duro, Antonio Chavarrías fue realmente exigente porque él es español, así que sabía perfectamente cuando sí y cuando no. Tuve el apoyo de un coach y varios meses de preparación.

¿En qué momento de la película te costó más?

Toda la parte de las trincheras, de la Guerra Civil española, todos esos monólogos en castellano. ¡Luego tenía pesadillas! (Se ríe). Yo le decía a Antonio que cómo podía ser que cuando hablaba en inglés no me preocupara y en español lo pasara tan mal. 

Hay escenas realmente impactantes de Ramón Mercader...

Sí, muchísimo. Esos puntos de inflexión del personaje en el que ves que se está creyendo sus propias mentiras, incluso cuando sale de la cárcel de México y continúa firmando como Jacques Mornard. Pruebas en las que él tenía que dejar de lado los sentimientos, el amor... Muy duro. 

¿Te pareces en algo a él?

Antonio (Chavarrías) dice que me parezco físicamente, yo difiero un poco (se ríe). Con lo que me identifico es con esa determinación y ese empuje que tuvo para poder cumplir con esas tarea. 

¿Cómo se vivió en México aquella época?

Fue algo muy peculiar. Cuando yo comentaba con amigos esta película, salía en la conversación que conocían antepasados que habían vivido aquello. Sigue latente todo lo que ocurrió en aquellos años.

¿Tienes esperanzas en que la violencia en México se disipe? 

Hay un bache brutal, desafortunadamente. Sobra hablar de toda la corrupción e impunidad que está muy latente en México, en las altas esferas políticas, porque es una situación completamente lamentable. El hecho de tener una cantidad brutal de muertos por el crimen organizado, generado por los mismos políticos en gran parte, es alarmante. Espero que cambie, aunque sé que será a largo plazo. 

Aunque la historia de la película fuera en los años 30, las ideologías hoy en día continúan provocando guerras...

Se puede extrapolar todo a este momento. Para Ramón Mercader y su madre, el hecho de haber sido 'los elegidos', era como algo religioso, como si les hubiera tocado algo y la Unión Soviética les hubiera señalado para esa labor tan importante. No dudo que eso siga ocurriendo, pero hay algo mucho más importante, el factor humano, la conexión que podemos tener en las cosas más básicas, más allá de una ideología política o religiosa. 

¿Crees que hay ideologías mejores que otras?

Lo que se tiene que hacer es respetar. La ideología del respeto es mucho más válida que cualquier otra. 

¿Qué siente un mexicano cuando ve que Donald Trump podría convertirse en presidente de EEUU?

No quisiera hablar de una persona de la que no merece la pena hablar. 

¿Cómo es besar a Miguel Ángel Silvestre?

(Se ríe) Ya me di cuenta de que es bastante popular aquí Miguel Ángel. Es un gran compañero de trabajo, un actor muy generoso, con él logramos hacer un gran trabajo en equipo y la gente nos ha aceptado muy bien.

¿Cómo recuerdas tu época 'Rebelde'?

Cuando yo hice 'Rebelde' compaginé actuación y música, lo disfruté muchísimo porque me dio la posibilidad de viajar a muchos países, a EEUU, a Latinoamérica, Europa. Era un proyecto muy mediático y lo disfruté tremendamente. En la actuación tengo todavía mucho que dar y estoy contentísimo con los proyectos que tengo.