Y el Papa Francisco dio pie a una marca de relojes

?No importa de dónde seas. Ni tu color. Ni tus pensamientos. Ni tus creencias. Sois jóvenes, salid ahí fuera, y demostrad que sois los dueños del mundo?. Estas palabras pronunciadas por el Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud 2013 (JMJ), celebrada en Río de Jainero, fue el pistoletazo de salida de un […]

Valentín Bustos 3 de noviembre de 2016

?No importa de dónde seas. Ni tu color. Ni tus pensamientos. Ni tus creencias. Sois jóvenes, salid ahí fuera, y demostrad que sois los dueños del mundo?. Estas palabras pronunciadas por el Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud 2013 (JMJ), celebrada en Río de Jainero, fue el pistoletazo de salida de un negocio: C21BeBrave. ?Por aquel entonces estábamos en la universidad, y lo único que recibíamos eran mensajes del estilo que éramos unos jóvenes sin futuro, sin valores. Una generación perdida?, relata Raúl Hita, ingeniero industrial, y uno de los cofundadores. ?Las palabras del Papa nos dio a entender que teníamos que cambiar el mundo, ser valientes y dejar huella. El mensaje nos gustó y teníamos que transmitirlo a la gente de nuestra edad. ¿Cómo¿ Pues decidimos crear una marca de relojes?, añade Rafa Muñoz, International Business, y socio en la aventura. ¿Por qué C21BeBrave? C21 significa cristianos del siglo XXI. Y ?Be Brave?, literalmente, sé valiente. Además, el símbolo que aparece en las esferas es el pez, cosa que hicieron los primeros cristianos.  ?Lo más difícil en el camino ha sido crear una buena cultura de marca que te diferencie?, matiza Raúl Hita.

La inversión inicial fue de 16.000 euros (la recuperaron en mes y medio): el dinero necesario para comprar 1.000 relojes y hacer la web donde los venden desde 2014. ?Queremos cerrar este año con una facturación de 300.000 euros. Desde que comenzamos, hemos vendido por una valor de casi 600.000 euros?, manifiesta Rafa Muñoz. Madrid, Barcelona y Sevilla son sus principales mercados.

No han recibido ningún tipo de ayuda y la gama abarca 500 modelos diferentes, que van desde los 65 euros, los sumergibles, y los 49 euros, los no sumergibles. Todos se pueden combinar con diferentes tipos de correas, cuyo precio oscila entre los 20 y los 25 euros. ?Tenemos desde elegantes hasta alternativos. Cualquier persona puede sentirse identificado con ellos?, señala Raúl Hita.

No sólo son una marca. Son algo más.  Un 5% de su facturación se destina a pagar la matrícula y el material escolar de los niños del poblado de Bodjondé (Togo). En total, más de 1.400 matrículas. ?Nuestro reto ahora es hacer un pozo de agua potable?, indica Rafa Muñoz. De cara al futuro, tienen en mente ampliar la gama con otros productos.