Franquicias españolas por el mundo

Fue allá por 2011 cuando Llaollao comenzó su internacionalización. ?Nos supuso un gran esfuerzo la apertura de la primera tienda en Lisboa ya que, al no tener experiencia previa, era necesario recabar toda la información sobre los requisitos necesarios para implantarnos y establecer los procesos a seguir?, rememora Pedro Espinosa, su fundador. Hoy están presentes […]

Valentín Bustos 6 de octubre de 2016

Fue allá por 2011 cuando Llaollao comenzó su internacionalización. ?Nos supuso un gran esfuerzo la apertura de la primera tienda en Lisboa ya que, al no tener experiencia previa, era necesario recabar toda la información sobre los requisitos necesarios para implantarnos y establecer los procesos a seguir?, rememora Pedro Espinosa, su fundador. Hoy están presentes en 83 países con una red que supera los 200 locales. ?Se está acentuando la actividad con incrementos en número de redes, países y establecimientos?, señala Xavier Vallhonrat, presidente de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF). ?Introducirse en otros países lleva una madurez. Hay que estar muy bien preparado para salir fuera. Y no todos los mercados son lo mismo?, sostiene Eduardo Abadía, director gerente de la Asociación Española de Franquiciadores.

En 2015, y según datos de esta institución, repartidas por los cinco continentes tenemos 302 enseñas, lo que supone un incremento del 2% respecto al año anterior. Implantadas en 137 países (frente a los 132 de un año antes), su número de establecimientos ha pasado de 19.874 a 20.891 (un 5,1% más). ?De las 1.014 franquicias de origen nacional, 302 ya han dado el pasos de exportar sus conceptos de negocio, lo que representa el 29,8% del total?, concreta Vallhonrat.

No es la única estadística al respecto. Un informe de Tormo Franchise Consulting habla de 259 enseñas internacionales, con 19.756 unidades en 118 países. ?La franquicia se internacionaliza al mismo ritmo que lo hace la economía española?, destaca Antonio Guerrero, director de la Dirección Territorial Centro de Cajamar.

No todo es oro. Las cifras hablan de una importante presencia allende los mares. ?Pero no deben ocultar que la mayoría de establecimientos se concentran en un número determinado de marcas?, advierte Eduardo Tormo, presidente de Tormo Franchise Consulting. Solo nueve compañías (grupo Inditex, Mango, Fotoprix, Naturhouse, No+Vello, Telepizza?) suman 15.837 unidades en el exterior, es decir, el 80% del total. ?Hay 20 marcas muy desarrolladas y otras con suficiente potencial para dar el salto en condiciones?, indica Miguel Ángel Oroquieta, socio fundador de la consultora T4 Franquicias. Además, de las 259, en Portugal se localizan 139. ?En el país vecino, México y la UE hay una posición muy fuerte?, subraya Vallhonrat.

En ocasiones, bastantes, no son las propias compañías las que inician el proceso ya que lo ponen en marcha de manera indirecta, por decirlo de alguna manera: son inversores extranjeros los ven cómo funciona el concepto y se interesan por él. ?Al abrir un local en el aeropuerto de Madrid las peticiones internacionales se incrementaron?, apunta Jordi Quílez, de Masqmenos. Otro caso curioso es el del Instituto Europeo de Psicología Positiva (IESP). ?Los alumnos extranjeros que pasaron por nuestras aulas fueron quienes nos pidieron abrir en sus países de origen?, señala Dafne Cataluña. Ahora están presentes en nueve países.

Esa inesperada llamada a la puerta muchos empresarios la ven como una oportunidad. Pero, en muchas ocasiones, les coge con los deberes sin hacer. ?Fallan en ese proceso inicial ya que, por ejemplo, no saben qué fórmula utilizar, si un establecimiento propio, una Joint-venture, o un máster franquicia?, recalca Miguel Ángel Oroquieta.

Un salto que acaba dándose por dos ingredientes esenciales: ambición y oportunidad. ?Si se tiene una visión empresarial muy profunda y consolidada, enseguida se ve la parte internacional, aunque no sea de forma inmediata. Y si el negocio tiene, o puede tener, demanda fuera, se sale?, expone Santiago Barbadillo, socio de Barbadillo & Asociados. Ingredientes a los que habrá que añadir estructuras y capacidades adecuadas.

¿Trabas? Pues las hay de carácter formal, burocrático, administrativo, fiscal? ?No tanto en la UE, más en Europa del Este, Arabia, Asia o América Latina?, manifiesta Santiago Barbadillo. Si las distancias son largas, cabe la posibilidad de que la logística no funcione bien. Y que las barreras de entrada sean una especie de Eve-rest que escalar, como sucede en Brasil si lo que se pretende es introducir maquinaria para fabricar productos. ?A veces hay que adaptar el producto y el servicio a las necesidades de consumo de ese mercado?, indica Oroquieta. Sin olvidar el idioma. ?En general, los españoles nos sentimos más cómodos hablando castellano, por eso que sea más fácil mirar a Latinoamérica como la primera vía de internacionalización?, indica María Zamácola, directora de Márketing de Neck & Neck. Que la balanza se acabe inclinando hacia tal o cual destino por esta circunstancia, trae consigo que se dejen en el candelero mercados con un potencial extraordinario.
?Tienes que darle al cliente final tu concepto pero sin perderlo. No darte cuenta de que su percepción es distinta es un grave error?, manifiesta Jordi Quílez. Por eso, la cuestión cultural es de vital importancia. ?Para nosotros fue muy difícil Japón. A la hora de hacer negocios, este apartado cuenta mucho, y no solo en cuanto al trato y a la concepción del negocio?, sostiene Albert Boada, de Muy Mucho. Una opinión que comparte María Zamácola: ?Quizás nuestro mercado más complicado haya sido China ya que hemos tenido que saber adaptarnos a una mentalidad completamente distinta no solo a la hora de implantarnos, marketing, etc, sino también en el momento de negociar con el máster franquicia ya que es una cultura radicalmente distinta?.

En cabeza. Si hay unas marcas que son el santo y seña de la presencia de la franquicia española fronteras afuera esas son las relacionadas con el mundo de la moda. Tanto en número de unidades abiertas, como en las picas colocadas en diferentes países, grupo Inditex, grupo Cortefiel y Mango son los auténticos abanderados. Según la AEF, suman 9.428 tiendas repartidas por 121 mercados. El 43% del total, atendido a la estadística de Tormo Franchise Consulting. A continuación, retail (23%), alimentación (16%), servicios (14%) y hostelería (4%).
Como curiosidad, cabe destacar dietética y para farmacia, que con tan solo tres enseñas operando en 21 países, suma 1.808 tiendas. Dicho de otra forma, es el tercero con mayor cifra de punto de venta operativos en el exterior, según la AEF.

¿Y cuáles son los destinos que quedan por conquistar? ?A pesar de los 1.000 establecimientos, China sigue siendo todavía una gota de agua?, apunta Xavier Vallhonrat. Y señala hacia otros como Irán y Cuba: ?En este último estamos perdiendo una oportunidad tremenda?. Tampoco conviene echar en saco roto el área mediterránea y el este europeo, con países atractivos como Turquía, Rumania, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia o Rusia.

La UE, según los expertos, sigue siendo atractiva por cercanía, nivel de vida y posibilidades económicas. ?Pero son destinos muy competitivos?, advierte el socio de T4 Franquicias. De ahí que sea necesario, o bien, acudir con una fórmula novedosa y distinta, o bien, con los recursos suficientes para hacerse un hueco. ?En el mundo hay mercados menos exigentes donde calar más fácilmente?, añade Oroquieta. Por lo que respecta a América Latina, sigue teniendo interés; Estados Unidos posee una reglamentación muy dura, con inversiones iniciales importantes; y para desembarcar en Asia y en Oriente Medio es necesario contar con un buen socio. ?Hay marcas que están fuera y podían dimensionarse más. Y otras, que no, pero que podrían hacerlo ya que están capacitadas?, sostiene Eduardo Tormo. Lo que ocurre es que estas últimas se han topado con la crisis, y se han centrado más en el día a día. Una expansión internacional no es rentable de inmediato. Por eso han preferido ?guardar la ropa?. ?Hemos sido perezosos. Vamos por la buena senda, pero lentos?, sostiene Santiago Barbadillo. Manos a la obra.