¿CIEN DÍAS DE CORTESÍA?

17 de junio de 2018

                                                       ¿CIEN DÍAS DE CORTESÍA?
La preferencia tiene que ser los españoles

 

Los 100 días de cortesía es una práctica no escrita que tomó fuerza en el crack del 29 durante la presidencia de Franklin D. Roosevelt en Estados Unidos, en aquel momento propuso realizar las medidas más importantes para acabar con la crisis económica en los primeros 100 días de mandato. Esta ley no escrita, también se ha mantenido tradicionalmente en nuestro país, hasta la actualidad en la que vivimos una situación un tanto atípica en el panorama político.

Al igual que Pedro Sánchez  llegó vía moción de censura de forma "exprés" a La Moncloa sin explicar nada de su programa a los españoles, es necesario que se ponga a gobernar con la misma celeridad para saber cuáles son sus propuestas, por lo tanto no caben 100 días de cortesía para trazar las líneas maestras de su actuación política.

Si nos fijamos en el último estudio del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) fechado en el mes de mayo de este año veremos de los cuatro mayores problemas de los españoles son el paro (63.6%), La corrupción y el fraude (39.6%), Los políticos en general, los partidos políticos y la política (25.4%) y Los problemas de índole económica (20.6%), con estos datos el señor Sánchez tiene mucho menos complicado poner sobre la mesa la prioridades de su gobierno a medio y corto plazo para orientarlas a lo que realmente demanda la sociedad española y de esta forma acortar tiempo para ponerlas en práctica.

Lejos de trazar un camino directo para solucionar las problemáticas más inmediatas de los ciudadanos, el señor Sánchez decide hacer protagonista su agenda de compromisos políticos frente a las necesidades de los españoles al priorizar problemas como la independencia de Cataluña que se sitúa como una  preocupación menor para los ciudadanos tan sólo preocupándole al 7.21%, el problema de los nacionalismos que preocupa al 1.4% de la población o el reciente problema de los refugiados que preocupa según el último dado del CIS al 0,1% de los españoles.

Indudablemente todos los problemas mencionados son dignos de consideración, pero la obligación del señor Sánchez es priorizar y no con criterios  subjetivos  puramente políticos de agradecimiento por el apoyo recibido de las diferentes fuerzas políticas en la moción de censura que le llevo a ser presidente, sino con criterios para solucionar los problemas de todos los españoles sin olvidarse que los derechos y diferentes políticas son para las personas, no para los territorios ni los intereses partidistas de los nacionalismos egoístas.