¿EL MÓVIL PUEDE CONSIDERARSE COMO UNA DROGA?

Patricia Peyró @kontrolparental

24 de enero de 2018

¿EL MÓVIL PUEDE CONSIDERARSE COMO UNA DROGA?
Un uso abusivo puede interferir con nuestra actividad y relaciones sociales

Desde la aparición de los smartphones y de otros dispositivos como las tablets, el uso abusivo de éstos ha venido acompañado de términos como la nomofobia  (No Mobile Phone). El temor generalizado a no disponer de móvil o a no poder utilizarlo por falta de red o cobertura ha devenido en comportamientos obsesivos en algunas personas. ¿En qué se asemeja la adicción al móvil con cualquier otra adicción, como pueda ser el alcoholismo o el abuso de drogas?

Llegado el caso, los más enganchados, condicionarán cualquier actividad a poder hacer uso de su dispositivo, volviendo a casa a por ese móvil olvidado, a por el cargador, o moverán Roma con Santiago con tal de ir a parar a un sitio con Wifi o a una cafetería con un enchufe a mano en el que poder recargar el iphone.  La molestia tanto para el usuario como para los que le rodean puede ser evidente cuando, por culpa del móvil, se llegue tarde al trabajo o cuando se incurre en el phubbing, haciendo caso omiso de los que le rodean por estar pendiente del móvil.  En cualquier caso, ¿es adecuado categorizarlo como una adicción?

"Hablar de adicción al móvil es controvertido; hay muchos profesionales que no lo reconocen como adicción y con razones de mucho peso. Es más un elemento por el que se canalizan otros problemas de índole psicológica y conductual que una adicción en sí misma", explica el psicólogo David Cortejoso, especializado en el uso de las nuevas tecnologías desde el punto de vista psicológico, y miembro de Helptic. El experto hace notar una dependencia cada vez mayor, aunque señala que lo que ha de preocuparnos reside en el autocontrol.  "Cada vez vemos más casos en los que hay una falta de control importante, tanto en adultos como en menores, a la hora de usar el móvil. En estos casos sí hay similitudes con las adicciones tradicionales a las sustancias, como la dependencia, la abstinencia (sensación de malestar cuando no tengo el móvil, o falta batería o cobertura), la tolerancia (cada vez lo uso más tiempo para estar satisfecho) y la interferencia con la vida diaria".  La consecuencia del abuso del móvil se hace notar tanto en el rendimiento académico y laboral como en las relaciones personales y familiares, y en última instancia, en la necesidad de acudir a un psicólogo para solucionar este problema".

Cómo combatir la adicción en niños

Los niños son especialmente vulnerables, ¿qué podemos hacer para que no "sucumban" ante la nomofobia o el uso excesivo de los dispositivos?  "La mejor arma es la educación digital, compuesta tanto por la educación conductual como la tecnológica", asegura Cortejoso.  ¿Por dónde empezar en cada una de ellas?

Educación tecnológica

"Enseñándoles a  usar las TIC desde pequeños, mostrándoles los peligros, el cómo proteger sus dispositivos, su información privada, y cuáles son las posibles repercusiones legales, psicológicas o físicas".

Educación conductual

En este caso habrá que "ofrecer alternativas de ocio atractivas y alejadas de las TIC, y hablar sobre ellas en el seno de la familia favoreciendo una buena comunicación".  Además será importante la supervisión con programas de control parental, dar buen ejemplo haciendo un uso responsable y, sobre todo, "establecer normas y límites familiares, a cumplir por todos los miembros de la familia".