LOS SMARTWATCHES PARA NIÑOS... ¿PROHIBIDOS?

Patricia Peyró @kontrolparental

20 de diciembre de 2017

LOS SMARTWATCHES PARA NIÑOS...  ¿PROHIBIDOS?
Ya han sido prohibidos en Alemania por vulnerar derechos de privacidad del menor

¿Quién nos iba a decir que, tras haber alabado todas sus virtudes y confiado en su funcionalidad para "proteger" a nuestros hijos, el smartwatch podría llegar a considerarse un instrumento legalmente penalizable?  Pues bien, el popular dicho "Cuando dije digo, digo Diego" parece aplicarse ahora especialmente al smartwatch. Algunos países los están prohibiendo por temas de privacidad y de espionaje

Alemania ha sido el primero en alertar del lado oscuro de unos relojes que prometían hacer las delicias de padres e hijos.  Los primeros, alabábamos la tranquilidad de tenerlos localizados por GPS, el poder hablar con ellos o el poderlos controlar mediante una App desde casa.  Los niños, por su parte, estaban encantados con su diseño y modernidad, que incluía a veces juegos o chats de mensajería instantánea.

El lado oscuro del smartwatch

Según el modelo de reloj, el niño puede incluso utilizar el reloj como dispositivo de emergencia en un caso de ataque o de violencia por bullying, activando una función de geolocalización y grabación que posteriormente podría utilizarse para formular una denuncia de agresión, e incluso llegar a hacerlo con una validez legal, siempre que el niño poseedor del dispositivo electrónico haya dado el consentimiento a sus padres de mantener este control parental.  Un ejemplo de ello es la App Parental Click  con su función "Botón del fuerte".  Sin embargo, la Agencia Alemana de Internet ha levantado la liebre de la otra cara de los dispositivos, en este caso de los relojes inteligentes, alertando de un uso ilegal por parte de las terceras personas, diferentes a los propietarios, cuando intervienen el reloj de forma remota.

Así lo ha expresado el presidente de esta entidad, Joche Homman, en un comunicado:  "Los padres utilizan los relojes de sus hijos para escuchar el entorno de los niños sin ser detectados.  Los relojes se consideran un equipo no autorizado de transmisión de información".  O lo que es lo mismo:  un dispositivo ilegal empleado para espiar aprovechándose de las Apps que lo controlan desde la distancia.  "Nuestras investigaciones han encontrado, por ejemplo, que los padres los usan para escuchar a escondidas a los profesores en las clases de sus hijos".

El resultado de estas investigaciones ha sido la prohibición de estos dispositivos en Alemania, donde van a exigir responsabilidad a los compradores y donde, por tanto, se exige a los padres la destrucción de estos smartwatches, e incluso de enviar la evidencia de su destrucción con una prueba vía oficial.  Los colegios, por su parte, están advertidos de vigilar al alumnado para asegurarse de que no lleven estos relojes a las aulas. 

Lo que puede parecer una medida exagerada quizá no lo sea tanto, al menos en términos legales.  El asunto de la protección de datos y mantener la seguridad y privacidad no es un tema menor, y los padres tendrán que olvidarse de los dispositivos para controlar un posible acoso escolar, si no quieren tener problemas legales, tal y como le ha sucedido a Sara Sim, una madre americana denunciada por delito tras hacer unas grabaciones con las que pretendía destapar el acoso escolar padecido por su hija.