LAS CONSECUENCIAS DEL BULLYING EN EL DESARROLLO DEL CEREBRO

Patricia Peyró @kontrolparental

13 de octubre de 2017

LAS CONSECUENCIAS DEL BULLYING EN EL DESARROLLO DEL CEREBRO
La huella del acoso escolar también se manifiesta en el cerebro del niño

Sabemos que el bullying afecta, y mucho, a su desarrollo social y a su autoestima.  Pero, ¿qué le sucede a un niño que padece acoso escolar a nivel fisiológico?  ¿Podría también determinar su nivel de desarrollo encefálico o tener consecuencias de distinto tipo a largo plazo?  La respuesta a ambas preguntas es afirmativa según los expertos.

El acoso escolar ha de considerarse "un evento extremo y traumático", explica Agustín Merino Delgado, psicólogo de la Guardia Civilexperto en materia de bullying. Es así porque existe, además del maltrato físico manifestado a través de los golpes, un maltrato más invisible generado por "el estado de estrés permanente que vive el niño". 

 Según afirma Merino, las consecuencias de este tipo de estrés infringido en la infancia no se hacen esperar, puesto que "es la etapa de mayor desarrollo cerebral".  Así, "se manifiestan también después a lo largo de diferentes etapas posteriores a través de desórdenes de tipo estructural". 

 Estas son las repercusiones en el desarrollo fisiológico de su sistema nervioso:

 - Un menor desarrollo craneal: hasta un 8% con respecto a aquellas personas que no lo han sufrido)

- Un menor desarrollo del Sistema Nervioso como consecuencia de los niveles elevados de la hormona cortisol, producto de ese estado de estrés continuado.

- La secreción excesiva de la hormona vinculada al estrés da lugar a importantes cambios fisiológicos y emocionales a lo largo de la vida del menor víctima de bullying, entre los que se podrían dar la irritabilidad, depresión, o incluso episodios psicóticos.

-Un subdesarrollo encefálico y menor crecimiento en el lóbulo frontal, además de fuertes alteraciones del sistema límbico, el componente del sistema nervioso relacionado con las emociones.

 El bullying produce alteraciones de conducta y psicosomáticas a largo plazo

 El resultado de la disfunción entre lóbulo frontal/corteza prefrontal y el sistema límbico, provoca en la víctima de bullying un momentáneo "secuestro emocional" manifestado en el bloqueo del niño por el que su sistema límbico responde anulando su capacidad cognitiva y motora, dejándolo paralizado durante unos segundos, en los que no puede decidir racionalmente.  Pero, además, se manifestará posteriormente a lo largo de sus etapas evolutivas en forma de alteraciones en la conducta y  psicosomáticas que afectarán a diversas parcelas de su vida, como puedan ser las siguientes:

- A nivel académico, trastornos de aprendizaje, falta de atención, infantilismo e introspección social

- A nivel físico: alteraciones en el sueño o apetencia (pérdida o aumento de apetito y de peso); cefaleas, vómitos o dolores abdominales.

- A nivel de autoestima, el niño mantendrá una tendencia constante a descalificarse e incluso a interiorizar creencias del tipo "soy tonto", "no sirvo", o "no hago nada bien".

-En los estadíos más desarrollados del bullying, o entrando en la adolescencia, este padecimiento también se relaciona con trastornos del control de impulsos como la bulimia, la ludopatía, la drogadicción, o alcoholismo, o depresivos y autolesivos como la anorexia y las lesiones.