10 errores en los que no puede caer un emprendedor

El camino empresarial no es fácil y por ello hay errores muy habituales cuyo conocimiento puede ahorrar más de un quebradero de cabeza.

7 de febrero de 2017

10 errores en los que no puede caer un emprendedor
Inversor

No se puede esperar que todo sean aciertos a la hora de iniciar la aventura del emprendimiento. El camino empresarial no es fácil y por ello hay errores muy habituales cuyo conocimiento puede ahorrar más de un quebradero de cabeza.

La clave está en aprender de la experiencia ajena. Si ya de por sí es más que probable que un emprendedor vaya a cometer sus  propios atropellos en lo que al negocio se refiere, al menos debe evitar aquellos sobre los que ha sido prevenido.

La experiencia es un grado

Es fundamental, en atención a esta máxima, obviar lo siguiente:

1.     Pensar que una idea es única y exclusiva

Por desgracia, como suele decirse en el argot "ya todo o casi todo está inventado". El emprendedor tiene pocas razones para concluir que lo que a él se le haya ocurrido, no puede haberlo pensado también otro. De esta forma, ni se asombrará ni se asustará ante la competencia que, a buen seguro, encontrará.

2.     Pretender que todos los proyectos sean innovadores

La puesta en marcha de los mismos, no implica necesariamente que se tenga entre manos un proyecto novedoso y revolucionario. Muchos empresarios de éxito partieron de resolver problemas ya existentes.

3.     Dar por sentado que un buen artículo tiene garantizada su venta

Si bien lo normal es que un buen producto favorezca las ventas, no siempre ocurre de esta manera. El camino que una empresa sea capaz de recorrer, no solo va a estar marcado por sus productos, sino por las relaciones estratégicas que desarrolle en el mercado así como por la denominada "cadena de valor".

4.     Confiar en que será suficiente con innovar un poco

La consistencia del producto es la base del emprendedor. Para ser realmente competitivo no basta con caer en la tentación de variar un poco un artículo que ya exista en el sector.

5.     Restar importancia al trabajo en equipo

Quienes piensen que se valen por ellos mismos para poder desarrollar su idea se equivocan. Los expertos advierten que un buen trabajo en equipo se traduce en un más que probable triunfo. Para lograr buenos resultados, nada como unir un grupo de personas competentes.

6.     Dar por hecho que convencer a los inversores es sencillo

Es muy común pensar que una buena idea atraerá a los inversores sin ninguna dificultad. Ahora bien, sin un plan de negocios que se sostenga y un equipo sólido que lo gestione, no se conseguirá respaldo.

7.     Confundir lo que se pretende y lo que se consigue

Hacer números iniciales es necesario, pero sin olvidar que existen factores que van a condicionar ingresos y gastos.

8.     Interpretar los números de una manera equivocada

Llevar una exhaustiva organización de contabilidad y finanzas es clave, pues, sin ella no se podrá entender el retorno, lo que inevitablemente conducirá a conclusiones erróneas.

9.     Sentirse superior a los demás

Lo recomendable  es razonar que uno no puede ser hábil en todo. Llevar adelante una empresa implica la necesidad de buscar consejo y asesoramiento de profesionales legales, contables y técnicos, ente otros.

10.  Contar con un "ego" demasiado alto

Si está presente al punto de influir en el liderazgo supone un problema, porque, a lo largo de la vida de una compañía, se hace necesario efectuar cambios en el estilo de dicho liderazgo y no ser capaz de asumirlo traería consigo consecuencias pésimas.