CÓMO SABER SI ERES UN "OBESO DIGITAL"

Patricia Peyró @kontrolparental

24 de enero de 2017

CÓMO SABER SI ERES UN "OBESO DIGITAL"
La adicción a las nuevas tecnologías conlleva sorpresas inesperadas

A estas alturas nadie cuestiona que la incursión que han hecho las nuevas tecnologías en nuestras vidas es definitiva:  llegan para quedarse.  Con sus ventajas y sus inconvenientes, lo importante será adaptarlas a nuestros, de modo que no lleguen a dominar nuestras vidas.

Así lo ha recomendado recientemente Daniel Sieberg, el que fuera autor del libro The Digital Diet (La dieta digital), en el marco del Eurecat Mobile Forum celebrado en el Caixa Forum de Barcelona a finales del pasado noviembre.  En este libro, a pesar de ser experto en nuevas tecnologías, emula ser un dietista y se produce una analogía entre la  obesidad y la adicción, la dieta y la compulsividad en el uso de los dispositivos. 

En este libro, que no es nuevo, sino que tuvo su primera edición en el 2011, el autor ya hablaba de la necesidad de "desintoxicarse" de la tecnología.  Sin considerarse él mismo "antitecnológico", recomienda el control y moderar el uso.  Para ello recetaba en su momento 4 pasos en los que iremos eliminando su uso paulatinamente hasta erradicarlo por completo de nuestra vida.  Sólo entonces lo podremos volver a incorporar el uso de dispositivos, también poco a poco y sin sobrepasar una hora diaria.  La idea es retomar el uso de una forma más consciente y responsable con nuestra salud y vida social, que se puede ver dañada por el abuso de móviles, videojuegos o internet a través del fenómeno conocido como phubbing.   Estas precauciones son especialmente importantes con niños para prevenir la tecnoadicción infantil y sus consecuencias.

La analogía de Siegel no está basada completamente en la ficción, sino que diversos estudios sí han demostrado una relación directa entre el abuso de gadches y la obesidad. La relación viene principalmente descrita por el modo en que estos interfieren negativamente con el descanso, produciendo insomnio en los usuarios nocturnos:  La exposición a la pantalla "básicamente le dice a tu cerebro que esté despierto y que no es el momento de ir a dormir", explica por su parte Dan Siegel, psiquiatra y profesor de la Universidad de California en Los Ángeles.  "La luz del dispositivo genera la orden de no producir melatonina, hormona implicada en la conciliación del sueño, que se ve postergado a veces durante varias horas". El resultado es una evidente falta de descanso al día siguiente, algo que, además, puede producirnos obesidad, ya que a nivel metabólico, también afecta a la producción de insulina.

No convertirse en obeso digital o dejar de serlo es tan sencillo como retomar el control y hacerse la siguiente pregunta:  ¿queremos que alguien nos diga lo que nos interesa (vía noticias, redes sociales, mensajería instantánea...)?  ¿O queremos decidir por nosotros mismos lo que nos interesa y conviene?  Para conseguir la desintoxicación recomienda dejar de incurrir en la compulsividad "multitask" (que no es tan favorable como se cree), y seguir estos sencillos consejos que él mismo aplica:

- Acotar zonas en las que el uso de los dispositivos estén prohibidos.  Por ejemplo, la habitación, que habría de ser el templo del descanso.

- No usar el móvil en restaurantes.

- No comenzar a usar el correo y a responder a mails antes de las 8 de la mañana, salvo casos de urgencia.