La digitalización de las empresas: la banca online

La digitalización es un proceso que ya está afectando a todos los ámbitos empresariales. En un mundo cada vez más online, resulta casi imposible avanzar frente a la competencia si no se está completamente al tanto de las imposiciones del mundo digital

27 de diciembre de 2016

La digitalización de las empresas: la banca online
Banca

La digitalización es un proceso que ya está afectando a todos los ámbitos empresariales. En un mundo cada vez más online, resulta casi imposible avanzar frente a la competencia si no se está completamente al tanto de las imposiciones del mundo digital. En este estado de cosas, un sector tan potente como lo es el financiero no podía quedar atrás. Es en este contexto donde surgieron las empresas "FinTech".

El término "FinTechs" surge de la unión de los dos siguientes: financial y technology. Y es así porque dicho concepto se refiere a un tipo de empresas de base tecnológica que dan servicios financieros (minipréstamos, préstamos con otras condiciones, etc.), de manera independiente a las entidades financieras de toda la vida.

Según ha confirmado el Informe Mundial de la Banca de 2016, el futuro de las relaciones entre los bancos y Fintechs, pasa por que estas se asocien y colaboren de diversas maneras. De hecho, se estima que el 34% de los bancos están dispuestos a asociarse con una FinTech, en tanto que el 25% se plantearía incluso adquirir una de estas empresas. Estudios recientes confirman estos datos.

De entre las diversas posibilidades que se plantean, la colaborativa parece ser la que tiene una mejor aceptación. No obstante, todo depende del banco del que se trate y sus prioridades. Lo que sí parece bastante claro ya es que colaborar con las FinTechs puede ayudar a los bancos a ganar en rapidez.

El proceso de digitalización de los bancos avanza, pero no lo suficiente

Tal como apuntábamos al principio, los bancos no se han quedado atrás en el proceso de digitalización que está afectando ya a todos los ámbitos empresariales. Nuevos conceptos que van surgiendo, tales como la banca desde el móvil o las personal finance así lo confirman. No obstante, aún queda mucho por hacer en este sentido por parte del sector financiero, y podemos afirmar que los bancos se encuentran casi en el inicio de su digitalización.

Los propios bancos tienen la creencia de que están más avanzados en términos digitales de lo que realmente lo están. Los estudios recientes al respecto determinan que si bien se van viendo ciertos rasgos de innovación en el sector financiero, y podemos hablar de nuevos bancos y cuentas, la digitalización por completo de la empresa sigue siendo una asignatura pendiente para estos bancos.

La disposición para digitalizarse en el sector financiero depende de la localización geográfica

A la hora de colaborar con empresas FinTechs o adquirir estas, existen importantes diferencias en función del factor geográfico. Concretamente, en Europa es donde existe más recelo a la hora de asociarse con las empresas FinTechs, que se ven más bien como competidoras que pueden crearles problemas con la seguridad, y no como posibles socios.

Existen diversos proyectos de FinTechs en Europa que pueden verse afectados por esta falta de disposición a asociarse por parte de los bancos europeos. Los países europeos que ven con mayor desconfianza la colaboración con las FinTechs son Francia, Alemania y los países nórdicos. En cambio, en Reino Unido, Italia e Irlanda hay una mayor predisposición a asociarse con estas empresas.

En cambio en los bancos de Norteamérica, así como la región Asia-Pacífico en general, se ve con muchos mejores ojos la posibilidad de colaborar con las FinTech. En estos países se entiende que estas empresas han desarrollado capacidades de las que más bien tienen mucho que aprender, y están dispuestos a hacerlo. Así las cosas, ven las asociaciones y colaboraciones con las FinTechs como una buena posibilidad para obtener los conocimientos propios de estas empresas.

Unos y otros países esgrimen argumentos de peso en sus teorías acerca de las asociaciones con este tipo de empresas. Pero lo que parece evidente, es que en el viejo continente podemos quedarnos atrás si al final resulta que las colaboraciones con  FinTech  como Moneyman resultan ser todo un éxito (lo cual no es tan difícil de imaginar, dado el alto nivel de desarrollo alcanzado por este tipo de empresas).

De cara al año que empieza, la asociación entre bancos y FinTechs se ve como una buena opción por parte de los expertos

Diversas investigaciones confirman esta teoría, y por varias razones. La principal es que los bancos aún están en un estado muy incipiente de su proceso de digitalización, y a este sector le conviene buscar maneras de hacer más rápida su comercialización, y ofrecer nuevos valores a los clientes.

A pesar de los recelos, las FinTechs han llegado, y además para quedarse

A pesar de que a España han llegado con muchos años de retraso, se prevé que los efectos de las FinTechs van a durar por largo tiempo. Así las cosas, recientemente se ha creado la Asociación Española de FinTech e Insurtech, a la que pertenecen más de medio centenar de estas empresas, lo cual supone una representación mayoritaria del sector.

Esta asociación se ha creado con el objetivo de que las empresas nuevas en el ámbito del FinTech e InsurTech en España, se creen en un entorno en el que se puedan desarrollar con mayor facilidad.

La asociación se dedica a hacer labores de comunicación, colaboración, etc., con diversos agentes que pueden tener un papel relevante a la hora de fortalecer el proceso de creación de estas empresas. Además, ofrecen servicios de formación y registro a las FinTechs e InsurTechs.

El futuro de las FinTechs pasa por las startups

Las empresas de nueva creación en el sector FinTechs son su futuro. Estas se mueven sobre todo a través de los siguientes aspectos: las transacciones, la consultoría y comercialización de inversiones, finanzas personales y nuevas formas de financiamiento y créditos.

No obstante, los bancos pueden entrar en el sector FinTech. Para ello, tienen que adquirir un fuerte compromiso de cambiar algunos de sus aspectos, adoptando una mayor digitalización.  La palabra clave aquí es la agilidad. Se estima que una empresa ágil produce un 30% más de beneficios, y decide de forma más rápida en un 37% de los casos.