La transformación a freelancer

Comienza preguntándote qué sabes hacer, cuáles son tus habilidades y qué es lo que más te gusta hacer. La combinación de los conocimientos y la afición será una base sólida.

8 de noviembre de 2016

La transformación a freelancer
Freelance

Si tienes un proyecto sencillo que poco a poco va ocupando más tiempo y que genera beneficios puede que te estés transformando en un freelancer y aún no te hayas dado cuenta de ello. Para transformar tu proyecto en una empresa y comenzar a vivir de ello con seriedad y profesionalidad debes dar algunos pasos que te dirijan a este objetivo.

Dar forma al proyecto inicial

Si aún no tienes la idea en marcha debes encontrar la actividad sobre la cual se asiente tu empresa. Comienza preguntándote qué sabes hacer, cuáles son tus habilidades y qué es lo que más te gusta hacer. La combinación de los conocimientos y la afición será una base sólida sobre la cual construir un proyecto empresarial puesto que será mucho más exitoso y fructífero si pones en él la pasión y ganas que sólo se pone en las cosas de las que más se disfruta.

No menos importante resultará definir al público objetivo y encontrar el modo de llegar a ellos para conseguir clientes. Inicia una evaluación de los usuarios en otras empresas del sector y analiza las posibles carencias existentes que tú puedas cubrir con tu proyecto. Una vez definido el público objetivo deberás empezar una estrategia para darte a conocer.

Visibilidad y organización

Crear un portafolio u ofrecer información de calidad relacionada con el sector a través de una publicación son elementos interesantes para dar a conocer tu producto o servicio. Un claro ejemplo lo tenemos en páginas web como la que podemos ver aquí en la que se ofrece una completa información sobre los servicios ofrecidos. Las redes sociales serán la clave para que la información llegue a una gran cantidad de usuarios. Es imprescindible una gestión acertada con una fuerte presencia y constante actividad para que el marketing online sea efectivo en este sentido.

Tampoco hay que olvidar la importancia de la organización del trabajo y la jornada laboral establecida. Aunque un freelancer no tiene un horario determinado, es importante establecer un mínimo con un pequeño cuadrante en el que se organicen las actividades a realizar para no olvidar nada y mantener un método que ayude a aumentar la productividad y la efectividad. De igual modo, resulta interesante establecer un calendario y adecuar un lugar de trabajo adaptado a las necesidades de la actividad realizada. No te olvides de establecer unos métodos de pago que favorezcan la sencillez y comodidad tanto para ti como para tus clientes.