El eCommerce como ventaja competitiva

 Cuando un comercio electrónico logra la visibilidad deseada en la red, ha de centrarse en la búsqueda de la diferenciación, pues no basta con ofrecer un contenido de calidad, presentar un atractivo diseño o contar con miles de seguidores

18 de octubre de 2016

El eCommerce como ventaja competitiva
E-Commerce

Uno de los aspectos más notorios que ha motivado el nacimiento de infinidad de negocios en el mundo digital es la homogeneización de los modelos de comercio electrónico, y más concretamente, la estandarización de las estrategias de marketing online. Si se realiza un análisis periférico de los negocios digitales, sea en el sector que sea, se podrá comprobar que muchos de ellos han acabado ofreciendo los mismos servicios y productos, con precios similares, mismos canales de venta, diseños web semejantes, presencia en las redes sociales más masivas y procesos de compra análogos.

 Dentro del enorme escenario digital, las marcas no buscan su focalización, y se van olvidando progresivamente de centrar sus estrategias de marketing online en impulsar lo que realmente les hace distintos del resto de la competencia; esas características inimitables que son percibidas por los clientes potenciales como un valor añadido.

 Esto es debido, en gran parte, a que los e-commerces se han centrado en otros aspectos que, no obstante, también han de cuidarse, como el desarrollo web, las acciones de SEO y SEM, las redes sociales..., pero ¿qué ha pasado con la auténtica razón de ser de un negocio?

 Cuando un comercio electrónico logra la visibilidad deseada en la red, ha de centrarse en la búsqueda de la diferenciación, pues no basta con ofrecer un contenido de calidad, presentar un atractivo diseño o contar con miles de seguidores en las redes sociales para conseguir el objetivo de la conversión enfocada a la venta.

 Entonces, ¿cuál es la clave en una estrategia de marketing? La respuesta se basa en la ventaja competitiva, expresión acuñada por el economista e ingeniero Michael E. Porter a mediados de los ochenta.

Ventaja competitiva

 La ventaja competitiva de un negocio va siempre ligada a los conceptos de rentabilidad y costes, cuestiones vitales en cualquier modelo de negocio. En primer lugar, para alcanzar la ventaja competitiva hay que averiguar el verdadero valor (el que genera rentabilidad) a medio y largo plazo de un determinado negocio. Después, la empresa ha de plantearse como garantizar y prolongar ese valor. Por tanto, una definición fidedigna de ventaja competitiva, enfocada en el marketing, sería entendida como el valor que un negocio es capaz de generar, en proporción a la suma que los clientes están dispuestos a pagar por ello, ya sea un producto, un servicio o una marca.

 Lógicamente, todos los negocios buscan que el valor sea superior que la totalidad de todos los gastos derivados de la producción, con el objetivo de que se logre la rentabilidad deseada, alcanzando, de ese modo, un posicionamiento competitivo en el mercado.

Ventaja competitiva en el marketing online

 Enfocar la estrategia de marketing en la ventaja competitiva es una labor no exenta de dificultades, pues con frecuencia, al haber desviado el foco, cuesta identificarla y volver a redefinirla.

 Para ello, existen una serie de pautas para lograr restablecerla y perpetuarla:

 - Ha de estar siempre relacionada con un factor esencial del éxito del negocio en el mercado.

 - Ser relevante para que verdaderamente llegue a poseer una diferencia sustancial respecto a los competidores.

 - Ser perdurable en el tiempo, ante las variaciones del entorno y frente a las maniobras de la competencia.

 - El beneficio de la ventaja competitiva siempre debe conllevar una mayor rentabilidad del negocio.

 - Persistente. Pese a que deber ir adaptándose a los posibles cambios en el mercado, debe conservar su esencia.

Conclusiones

 Hoy más que nunca, cuando un comercio electrónico diseña sus acciones de marketing online, debe tener bien definidas cuáles son las ventajas competitivas que va a poner en valor de cara a los potenciales clientes y, por ende, qué rasgos estarán presentes en el proyecto y desarrollo del conjunto operativo y táctico de las acciones de marketing. Pero eso no es todo, las ventajas competitivas deben aplicarse y mantenerse a medio y largo plazo, tal y como se ha expuesto a lo largo de estas líneas, ya que afectarán tanto a las estrategias de marketing como al conjunto de la organización estratégica de la empresa.

 La ventaja competitiva ofrecerá muchas más posibilidades de supervivencia en esta vorágine digital donde a diario nacen y mueren proyectos empresariales.