El marketing educativo y como llegar al top mind del consumidor

Es importante que no nos obsesionemos con ganar nuevos clientes a toda costa si luego vamos a descuidarlos.

26 de julio de 2016

El marketing educativo y como llegar al top mind del consumidor
Top of mind

Cuando nos encargamos de gestionar un centro educativo, lo más importante es que consigamos convertirnos en el primer lugar en el que piensen los alumnos a la hora de formarse. Es lo que llamamos convertirse en tu top mind. Y para conseguirlo hay una serie de estrategias que no deberíamos perder de vista.

No obsesionarnos con captar alumnos

En el sector educativo, el prestigio cobra especial importancia. Por ello, es importante que no nos obsesionemos con ganar nuevos clientes a toda costa si luego vamos a descuidarlos. Tengamos en cuenta que, si un alumno está contento con nuestro trabajo, luego nos recomendará a otros posibles alumnos a los que queramos llegar en un futuro, dándonos mayores ventajas a largo plazo que una campaña enfocada directamente a la captación.

Ofrecer formación de calidad

Lo que busca un alumno en un centro de formación es ganar conocimientos. Por lo tanto, si queremos ganar y mantener alumnos nuevos es muy importante que nos centremos en ofrecer cursos de calidad, con los que nuestros clientes queden completamente satisfechos y en los que piensen de cara al futuro.

Pensar en el marketing como una inversión

Podemos pensar que incluir una sección de dibujos para colorear o juegos en nuestra web es una pérdida de dinero, pero a lo mejor puede servirnos para que nos conozcan padres de niños interesados en nuestros servicios. Lo mismo ocurre con cualquier otra acción de marketing: primero hay que invertir para luego ganar.

Conocer nuestra posición en el mercado

A la hora de establecer un plan de marketing es importante saber de dónde partimos y a donde vamos. Para ello, tenemos que saber que lugar ocupa nuestro centro entre todos los que existen en nuestro país, de manera que sepamos si nuestra campaña debe ir enfocada a aumentar posiciones en la mente de los posibles futuros alumnos o simplemente a mantenernos en el mismo lugar que ahora. Tampoco es igual una campaña para un centro nuevo que la que haremos para uno con años de experiencia.

Ser realista

Es importante que nos marquemos unos retos que sean posibles de conseguir. Por ejemplo, si lo que intentamos promocionar es una universidad privada de reciente creación, debemos tener en cuenta que competir en igualdad de condiciones con una universidad pública con más de un siglo de historia es imposible, al menos a corto plazo. Por ello, debemos conocer bien el sector para tener claro en qué punto estamos y hasta dónde podemos llegar, para así plantearnos una estrategia realista y no una utopía.