Tiramisú

El tiramisú es uno de aquellos postres que siempre quiero probar y que, pocas veces, tengo el lujo de disfrutar. No porque sea difícil de encontrar, sino porque es muy difícil que lo preparen bien. En muchos sitios suelen agregar una buena cantidad de nata para evitar el Mascarpone, pero un buen tiramisú tiene que ser con queso, porque su textura y su sabor se lo deben a este queso que, por suerte, ahora es fácil de encontrar incluso en los supermercados de barrio. Una vez que lo hayáis probado diréis conmigo: ¡No a la nata! ¡No a la nata!

18 de abril de 2016

Tiramisú
Aunque no lo parezca, es un postre muy fácil de hacer. No esperes a ir a un restaurante y prepáralo en casa... ¡Verás qué éxito cosechas!

Ingredientes (para 8-10 personas):

1 kilo de queso Mascarpone
8 huevos (4 huevos por cada medio kilo de Mascarpone)
8 cucharadas de azúcar (una por huevo)
Café soluble o un par de tazas grandes de café preparado en cafetera
Algún licor que tengamos a mano (de naranja, amaretto, etc.)
Agua hirviendo
Cacao amargo en polvo
Galletas Lady fingers (Bizcochos de Soletilla en España, Savoiardi en Italia o de champaña en Chile). Es recomendable comprar una buena cantidad.

Preparación:

Separamos las claras de las yemas. No es tarea fácil, pero es práctica. Quebramos el huevo delicadamente por la mitad. Separamos la cáscara en dos y dejamos caer en un recipiente la clara, procurando que la yema se quede en una de las mitades. Cambiamos la yema a la otra mitad y dejamos caer el resto de la clara. Así hasta que solo nos quede la yema, que pondremos en otro recipiente y reservaremos.

Vertemos el queso Mascarpone en una fuente grande y profunda. Le agregamos el azúcar, las yemas y mezclamos bien. Aparte, batimos las claras a nieve y las vertemos sobre el Mascarpone, mezclando con movimientos envolventes, evitando batir con energía. Reservamos.

En otro recipiente mediano, vertemos agua hirviendo, café soluble disuelto en dos tazas de agua o las 2 tazas de café, y un chorrito de licor. Aquí no hay medidas, sino que es a gusto de cada uno: el café más fuerte, más suave, más licor o menos...

Cuidado con quemarse, porque cogeremos las galletas y, una por una, las iremos empapando en el café e iremos montando el postre en un recipiente rectangular y de unos 6-8 centímetros de alto.

Ponemos una capa de galletas mojadas en el café cubriendo toda la base. Luego, cubrimos con la mezcla del Mascarpone. Después, otra capa de galletas remojadas en el café y terminamos con una segunda capa de Mascarpone. Espolvoreamos con cacao en polvo y a la nevera, al menos, unas 12-14 horas.