5 cosas que vale la pena pagar para ahorrar en el futuro

Gastos que cualquier tipo de persona y familia debería valorar para disfrutar de una vida más satisfactoria pensando no solo en el ahora, sino también en el futuro.

5 de abril de 2016

5 cosas que vale la pena pagar para ahorrar en el futuro
Ahorro

Aunque paradójico, a lo largo de la vida hay distintos gastos que se deben tener muy en cuenta con el objetivo de llegar a ahorrar lo máximo posible en el futuro. Son cosas en las que merece la pena invertir el presupuesto que tengamos disponible a fin de poder beneficiarnos de un ahorro importante en los años venideros. Gastos que cualquier tipo de persona y familia debería valorar para disfrutar de una vida más satisfactoria pensando no solo en el ahora, sino también en el futuro.

1. Plan de pensiones

En el día a día la sociedad está acostumbrada a contar con que mes a mes se realiza un trabajo fijo y por este se recibe un sueldo. Dinero que se utiliza para pagar deudas, gastos mensuales y con la intención de vivir en el presente. Pero no se piensa tanto como se debería en el futuro. ¿Qué ocurrirá en el momento en el cual se abandone el trabajo por haber alcanzado una edad adecuada para ello? Es de sobras conocido que llegar a disfrutar de una jubilación que respete los importes necesarios para la vida no es algo que se encuentre al alcance de todos.

Esto ha llevado a que cada vez tenga una mayor relevancia la contratación de un plan de pensiones. Con ellos es posible cubrirse ante los años venideros, asegurándose de disponer de un mayor importe del cual disfrutar en el momento en el que muchas personas comienzan uno de los momentos más importantes de su vida. Con una pensión adecuada se podrá disfrutar mejor de los años dorados, pasar unos días más tranquilos y poder realizar todas aquellas cosas en las que no se hubiera pensado hasta entonces. Pero esto es difícil lograrlo de no disponer de un buen plan de pensiones.

2. Coche diésel

A la hora de elegir un vehículo es necesario valorar un buen número de factores. ¿Qué acaba siendo más importante a largo plazo? En ese caso la decisión entre gasolina y diésel debe estar clara: diésel. Elegir un coche diésel puede significar una mayor inversión en el momento de la compra, pero a medida que se conduzca y que se saque provecho al coche será algo que irá notándose en la cartera. El precio del combustible diésel es menor y además se consume en un nivel más reducido. Esto significa que habrá que gastar menos dinero en recargar el vehículo y que poco a poco irá siendo más rentable que uno tradicional de gasolina.

Por otro lado, con un coche diésel disfrutaremos de otra forma de ahorro. El motivo se encuentra en que estos coches tienen una mayor resistencia y durabilidad. Su motor está preparado para soportar una mayor cantidad de vehículos, por lo que será menos habitual que se tengan que realizar reparaciones y modificaciones en el mismo. Todo beneficia a largo plazo para que el ahorro acabe notándose en la cartera de los conductores.

3. Placas solares

Son muchos los hogares que se han planteado en firme la idea de instalar placas solares. Esta tendencia es una de las más importantes de los últimos años y una de las que más beneficios aportan en términos de ahorro. El primer cambio fundamental es que a partir de su instalación los gastos en electricidad se reducen de una forma drástica. El aprovechamiento de la luz solar tiene muchos beneficios al no depender de la red eléctrica y al poder utilizar el sol como fuente de energía para todo lo que sea necesario en el hogar.

Al mismo tiempo, teniendo en cuenta que el sol se encuentra proporcionando energía de forma constante, es importante valorar que la transmisión nunca termina salvo en la noche. Esto implica que llega a acumularse suficiente energía como para tenerla siempre disponible. Y en el caso de producirse excesos de energía estos se devuelven a la red, lo que proporciona la oportunidad de disponer de un ingreso a cambio de esa energía que se ha reunido y proporcionado.

4. Seguro de vida

La vida es un constante fluir de situaciones inesperadas, de momentos que llevan a que curran situaciones en las que no se sabe qué pasará después. Esta vida es demasiado frágil y voluble como para no protegerla y proporcionarle una cobertura. Es por ello que los seguros de vida siempre tienen que estar presentes como uno de los principales gastos que se realicen para cubrir a las familias ante cualquier tipo de eventualidad que pueda surgir.

Un seguro de vida tiene muchas finalidades con los niveles de capital que se aseguran. Incluyen tanto la cobertura de posibles deudas o de la hipoteca, hasta importes que pueden permitir a la familia de la persona fallecida salir adelante sin el apoyo económico que proporcionaba antes de fallecer. Los seguros pueden ayudar a superar la tragedia y a que la organización de un funeral, que suele tener unos costes elevados, no se convierta en un obstáculo.

5. Servicio dental

Es importante que las familias valoren que es imprescindible que lleven a sus hijos al dentista desde muy pequeños para que en el futuro no se tenga que hacer frente a grandes pagos. Pagar el dentista de forma periódica con pequeñas revisiones es mucho más económico que realizar un trabajo dental exhaustivo en el futuro cuando se tengan que cambiar piezas y realizar implantes, dado que este tipo de intervención está valorada en miles de euros.

Esto aporta el beneficio de ser algo bueno para la salud de la familia, por lo que coincide en ese tipo de productos que llegan a proporcionar ahorro y además una ventaja importante. Eso sí, no hay que olvidar pedir a los niños que también se laven los dientes a menudo como complemento a estas visitas al dentista.