La Experimentación Animal

El uso de los animales como reactivos biológicos en el contexto de la investigación científica ha aportado numerosos beneficios.

18 de marzo de 2016

La Experimentación Animal
Facebook del Programa de Radio: Son Enfermedades Raras

El programa de radio del día 17 de marzo, trató la Experimentación animal. Un asunto controvertido. Ciencia, Objetividad e Información rigurosa, a través de dos profesionales muy versados en la materia.
Dr. Lluis Montoliu, investigador cientifico del CSIC y del CIBER de Enfermedades Raras del ISCIII. Miembro del Subcomité de Bioética/Comité de Ética del CSIC. Dr. Enrique J. de la Rosa. Centro de Investigaciones Biológicas. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.


La experimentación animal se define como una actividad que tiene como misión evidenciar o aclarar fenómenos biológicos sobre especies animales determinadas. No obstante, también es toda acción de carácter científico o experimental que pueda llegar a suponer un ataque al estado de bienestar del animal, susceptible de causarle dolor, sufrimiento, angustia o agravio. Se entiende que un experimento empieza cuando se inicia la preparación del animal para su uso y termina cuando se acaban las observaciones a realizar sobre el mismo. El uso de los animales como reactivos biológicos en el contexto de la investigación científica ha aportado numerosos beneficios.
La importancia de estos usos para la humanidad está resumida por el National Research Council (EEUU). Entre otros muchos ejemplos, han contribuido de manera directa a incrementar la esperanza de vida del hombre, en la producción y validación de vacunas, en el estudio de las enfermedades, etc. En este sentido los animales actúan como modelos de diferentes enfermedades, por ejemplo en el caso de la imnudeficiencia adquirida, el Lentivirus Tlinfotrópico en gato, de igual morfología, pero con diferentes antígenos que el HIV. En la actualidad la experimentación animal sigue desempeñando un papel de primer orden en muchos ámbitos:
- En agroalimentación: genes de interés agronómico, diseño de plantas transgénicas, etc.
- En sanidad humana y animal: diagnóstico de enfermedades, obtención de vacunas, tratamiento de enfermedades, etc.
- En biotecnología: sistemas biológicos de producción de proteínas, bioseguridad, etc.- En medio ambiente: detección de contaminantes, bioseguridad, etc.
- En investigación genómica: análisis estructural y funcional de genomas, mapeo físico y genético de genomas, nuevas tecnologías para su análisis funcional, modelos animales de enfermedades humanas, etc.
- En medicina y farmacia: modelos de patología molecular, ingeniería biomédica para el diagnóstico clínico, xenotransplantes (de cerdo y primates a humanos) , etc.
- En oncología: mecanismos de la progresión tumoral, desarrollo de nuevos marcadores, control, invasión y metástasis, estrategias terapéuticas, predicción de radiosensibilidad, etc.
- En enfermedades infecciosas: bacterianas - resistencia a antibióticos, métodos de diagnóstico rápido, persistencia, inmunosupresión,...-, víricas (hepatitis o inmunodeficiencia) y parasitarias (leishmaniosis, paludismo, etc.).
- En neurociencias: bases de las enfermedades neurodegenerativas, regeneración y reparación del tejido nervioso, mecanismos del dolor, estrategias terapéuticas, etc.
- En enfermedades cardiovasculares: biopatología de la pared vascular, cardiopatías, isquemia, hipertensión arterial, etc.
- En investigación farmacéutica: diseño, síntesis y acción biológica de nuevos agentes terapéuticos, farmacología y toxicología, biotransformación, etc.

La NO necesidad de uso de animales en experimentación, a pesar de lo extraño que pueda parecer, actualmente ha aparecido una nueva corriente anti-experimentación animal con base totalmente científica. Este grupo, formado por científicos con gran experiencia en experimentación animal, defiende que su uso no es ni útil ni necesario. La base principal de su teoría es: los animales de laboratorio no son hombres y, por tanto, los resultados obtenidos con los experimentos con estos animales no son extrapolables al hombre. A partir de la multitud de experimentos con uso de animales, estos científicos concluyen que: el paralelismo entre la reacción de una especie animal, distinta de la especie humana, ante un medicamento y la reacción del hombre coinciden por casualidad. No existen garantías reales de que dicha reacción va a ser la misma. Dentro de esta corriente científica anti experimentación animal se pueden destacar dos instituciones principales: Medical Research Modernization Committee o el grupo Doctors and Lawyers for Responsible Medicine. Sus argumentos han provocado que la Asociación Médica Americana los tratara de ignorantes e irresponsables. Sin embargo, cada vez hay más científicos que declaran que probar en animales no es garantía de nada, y que en algún momento de la experimentación se tendrá que probar con humanos. Algunos creen que se tiene que iniciar una renovada época de investigación utilizando la nueva tecnología como base.
Aunque estos principios sean totalmente radicales cabe decir que están totalmente fundamentados científicamente y que permiten la experimentación animal en ciertos casos. Existen sistemas casi invariables entre especies lo que nos permite extrapolar, en algunos casos concretos, información al hombre de forma bastante precisa. Existen animales modelos validados para determinadas enfermedades humanas, la cual cosa permite evitar la experimentación con humanos. Esta nueva corriente, tiene gran importancia para todos los científicos, ya que obliga a reflexionar de forma totalmente crítica sobre el significado real de los resultados.


La experimentación animal obtenidos con la experimentación animal, es decir hace replantearse si existen muchos experimentos inútiles con animales, que no aportan ninguna información nueva a la sociedad científica. A todo ello cabe sumarse consideraciones de tipo económico a que afectan muchas veces a la comunidad científica. Hace falta remarcar que, aunque parezca extraño esta corriente se opone a las otras corrientes en contra experimentación animal, ya que sus ideas se basan en que el animal es distinto al hombre por lo cual no son útiles los experimentos en ellos, cosa totalmente contraria a la que opinan las otras corrientes que consideran que los animales tienen los mismos derechos que los humanos. Esta nueva corriente también nos dice que la experimentación animal se basa en un método analítico, en el que el experimento solo se centra en la influencia de un único factor sobre el organismo, por lo cual siempre tenemos que utilizar animales con las mismas condiciones, corriendo así el riesgo de concluir resultados no reales. Por tanto, después de un experimento de estas características se tiene que considerar siempre que el resultado es un "posible resultado" del fenómeno que estudiamos y no un resultado absoluto como muchas veces erróneamente se hace. Postura de la comunidad científica hacia la experimentación animal En un principio la presión social antes comentada, fue recibida con indiferencia por gran parte de la comunidad científica. No obstante, en 1959 la publicación del libro de los investigadores Russell y Burch significó un gran avance ya que des de la misma comunidad científica se propugnaba una profunda reflexión sobre el estado de la cuestión y se proponían tres vías posibles para reducir la investigación con animales al mínimo y realizarla de la forma más respetuosa posible para estos.

Las tres propuestas formuladas por estos autores se conocen como "el principio de las 3R": remplazar, reducir y refinar. Remplazar: Esta regla pretende sustituir los animales de laboratorio por equivalentes no animales. Esta es, la que seguramente ha sido más activa en estos últimos años a causa del aumento del número de activistas moderados y radicales y del aumento de la negativa científica al de animales.