Vinos para compartir en el Día del Padre

Después de que mi padre se cansara de recibir a lo largo de mi infancia y adolescencia corbatas, pañuelos, calcetines, perfumes... y esos típicos y tópicos regalos en el Día del Padre, que nunca puedes compartir con él, he decidido desde hace mucho que mi regalo para agradecerle todo lo que ha hecho por mí, sea un vino. El vino significa tiempo para vivir momentos de mesa y mantel, tiempo para compartir recuerdos, y tiempo también para seguir disfrutando de su compañía. Aquí te dejo unas propuestas.

17 de marzo de 2016

Vinos para compartir en el Día del Padre
Padre e hijo

Si te inculcó el respeto por la naturaleza y te enseñó a mirar las estrellas: 

Finca Los Hoyales 2012 es un vino tinto elegante y singular, de la D.O Ribera del Duero, que con una producción limitada de 6.000 botellas se dirige a los amantes de historias únicas e irreproducibles. En la Bodega Cruz de Alba, su enólogo, Sergio Ávila, elabora este vino a través de su particular interpretación de la biodinámica y la homeopatía.

Se trata de un nuevo 100% tempranillo, cuya uva se recoge a mano, según el dictado de los astros, elaborado con una fermentación en barricas de roble y una maloláctica en barrica de roble francés nuevo, donde permanece durante 22 meses y después otros 10 meses en botella sin filtrar.

Con un color cereza oscuro con bordes granates, y notas aromáticas de fruta negra madura y especiados como nuez moscada, clavo y hojarasca, en boca tiene una entrada sedosa y amplia con balsámicos y minerales, dentro de una gran viveza de grosellas y arándanos, con un fondo tostado y mineral, que deja un largo recuerdo en el paladar. Sutil y elegante dirigido a aquellos pocos que dan valor a lo auténtico.

Finca Los Hoyales 2012

Si te enseñó la riqueza de la diversidad:

Varietales Barón de Ley 2012. Cuatro variedades diferentes, Maturana, Garnacha, Tempranillo y Graciano, que reflejan la diversidad riojana desde la tierra. Distintos parajes y elaboraciones de una añada excelente.

Varietal Maturana 2012 es un vino de estilo bordelés, elegante, profundo y exótico. 12 meses en barrica francesa han dado como resultado un vino de un profundo color púrpura, con una nariz de balsámicos, hierbas y cacao. Cálido, muy equilibrado y con una boca sabrosa, sedosa y persistente.

Varietal Graciano 2012, de corte moderno, con nervio, fresco y mineral. De color rojo cereza y ribetes azulados, cuenta con una nariz intensa de grosellas y frutos rojos además de persistentes notas minerales. En boca es fresco, silvestre, equilibrado y con una gran personalidad. Ha sido criado durante 12 meses en barrica de roble americano.

Varietal Tempranillo 2012. Situado a 850 metros sobre el nivel del mar, es el viñedo de más altitud de la Denominación de Origen, situado dentro de la Sierra de Los Cameros Viejos, y es por lo que lo denominan "Tempranillo de montaña". Es intenso, carnoso, completo y con una acidez vibrante que le convierte en un vino fresco e infinito.

Varietal Garnacha 2012 procede de una finca plantada "en terrazas" lo que le confiere un carácter diferenciador dentro de la forma de plantación habitual de la zona. Es un vino intenso, aromático, donde aparecen notas florales, violetas, y recuerdos sutiles de tostados ligeros, fresco, largo y elegante.

Varietales Barón de Ley 2012

Si te contaba cuentos:

El Villano 2014 es el sugerente nombre elegido para el último integrante de la "Manada Luparia". Se trata del vino más especial y exclusivo de la marca, una edición limitada de tan solo 3.100 botellas, elaborada bajo la indicación de Vinos de la Tierra de Castilla.

El nuevo vino de Viña Luparia, un coupage tempranillo-garnacha, supone un contrapunto de madurez respecto al resto de la gama, debido a su elaboración y crianza. El villano se presenta con un color rojo rubí intenso, con aromas de frutos del bosque, cereza confitada y matices minerales y especiados; elegante, robusto en boca, bien estructurado y complejo. Persistente y con final largo.

Como el resto de los vinos de Viña Luparia, su nombre está relacionado con alguna leyenda o narración en torno al mundo del lobo. En este caso, entroncando con la mitología griega, está inspirado en la figura Lycaon, antiguo rey de Arcadia, convertido por Zeus en el primer hombre lobo como castigo por desafiar al "padre de los dioses y los hombres". Un nombre y una original etiqueta que provocan curiosidad y ganas de descubrir un vino distinto.

Villano 2014

Si fue el primero en enseñarte el mar:

Podéis recordarlo juntos disfrutando de un Quíbia 2015, de la bodega mallorquina Ànima Negra. Un vino de viñas viejas que miran al Mediterráneo, la influencia del viento marino y un respeto absoluto por lo que la tierra ofrece.

Elaborado con un coupage de 60% de uva Callet (variedad tinta autóctona de Mallorca), un 30% de uva Premsal (variedad blanca de la isla) y un 10% de Muscat y Giró. Dos variedades tintas y dos blancas para obtener como resultado un vino sorprendente y con mucha personalidad que en nariz cuenta con recuerdos florales, a fruta blanca, fresco y mineral. En boca es elegante, largo, untuoso y muy salino. Se trata de recuperar el significado original de "Denominación" tal y como fue concebido en la Francia de los años 20, en el sentido de elaborar unos vinos que revelen una personalidad propia.

Quíbia 2015

Si se ponía serio y después te abrazaba:

Cirsion 2011 es la última añada del vino más top de Bodegas RODA. Un tempranillo fresco y elegante con una nariz muy intensa, aroma de frutos negros maduros con notas rojas muy frescas que dejan la madera en un segundo plano, hierbas aromáticas, hinojo y regaliz fino, y aromas de tierra húmeda y violetas. En boca es voluminoso, con tanino muy fino y sedoso. Muy largo, complejo y vivo.

Uno de los vinos tintos más extraordinarios de España creado para dar placer y transmitir hondas sensaciones que muchos aficionados de todo el mundo esperan año tras año.

Cirsion 2011

Y porque te irías de copas con él todos los días...

Díselo con Baltos 2013, el vino más joven de la bodega berciana Dominio de Tares, elaborado con la variedad mencía y perfecto aliado del tapeo diario que cumple ya 10 añadas con vocación tabernera. Ahora con una nueva imagen en botella "borgoña", un cambio para que Baltos siga la misma línea de los vinos de la bodega.

Elaborado con uvas de viñas de más de 40 años y con una madurez espléndida que le da su crianza de cuatros meses en barricas americanas y francesas, ha permanecido, como mínimo, 8 meses más en botella . De color rubí y reflejos granate en los bordes. En nariz, destacan los frutos rojos y negros y recuerdos de regaliz. Sabores de arándano, ciruela, mora y pimienta. Tiene un paso por boca intenso y persistente. Un vino vivo y elegante a pesar de su juventud.

Baltos 2013

Si ya has elegido, repite esta experiencia siempre que puedas, porque conmemorar tu amor por él una vez al año, no es suficiente.