Las Jornadas Ritogastronómicas de la Matanza del Cerdo en el "Virrey Palafox" cumplen 42 años

El Burgo de Osma es una de las localidades más bellas de la provincia de Soria y uno de los lugares donde todavía se puede conocer in situ la matanza tradicional del cerdo. Las Jornadas Ritogastronómicas de la Matanza del "Virrey de Palafox" constituyen también el acontecimiento gastronómico más importante de Castilla y León desde su creación en 1974, por Gil Martínez Soto y su familia.

27 de enero de 2016

Las Jornadas Ritogastronómicas de la Matanza del Cerdo en el "Virrey Palafox" cumplen 42 años
Virrey de Palafox

Durante los fines de semana desde el 16 de enero hasta el 16 de abril, miles de comensales se reúnen en esta ciudad en torno a los fogones del restaurante Virrey de Palafox, para degustar un variado menú compuesto por 22 platos diferentes en los que el cerdo y sus productos son los protagonistas. Es una auténtica jornada festiva para toda la familia en la que se dan cita la gastronomía, la tradición, el rito, la fiesta, la música, el arte, la cultura...

A lo largo de 42 años, esta fiesta ha ido evolucionando en su contenido para seguir siendo atractiva a pesar del tiempo transcurrido y ahora se acompaña de una serie de actividades complementarias como visitas teatralizadas recorriendo la ciudad, un vermú matancero, la búsqueda de la famosa trufa de Soria acompañada de perros o un recorrido por el Cañón del Río Lobos para abrir el apetito antes de comer, lo que han dado en llamar, no sé si muy acertadamente "Cerdo-Experiencias".

Lo cierto es que todo cambia pero el saber mantener las tradiciones es algo que hay que valorar siempre positivamente; al fin y al cabo en este trabajo va intrínseco también el respeto por los que hicieron las cosas bien antes que nosotros. En el caso de la familia Martínez Soto hay dos nombres que se recuerdan siempre, -tal y como volvió a hacerse el pasado 17 de enero con motivo de la inauguración de las Jornadas de este año y coincidiendo con el día de San Antón-, el de D. Manuel y Dña. Remedios, fundadores de esta casa que con los años se posicionó como referente indiscutible de la alta gastronomía en Castilla y León.

Todo cambia, y lo que fue una familia hostelera, reunidos a diario en torno a la misma mesa a la hora de comer se ha convertido en una empresa con Consejeros Delegados, Directores y otros cargos que posiblemente sigan haciendo del "Virrey de Palafox" un establecimiento innovador que represente las nuevas tendencias, no lo dudo y así lo deseo por su continuidad. Pero el 17 de enero eché de menos un reconocimiento a la figura de Gil Martínez Soto, uno de los grandes hosteleros de España y creador de estas Jornadas Ritogastronómicas de la Matanza.
Con los años, Gil consiguió que esta fiesta se declarara de interés turístico, convirtiéndose en el mejor aval popular del éxito de este establecimiento. Su Museo Mundial del Cerdo, es un espacio destinado a albergar una gran cantidad de material bibliográfico, artístico y etnológico que se ha ocupado de recopilar con el paso del tiempo y que incluye una de las mayores colecciones de reproducciones del cerdo existentes en el mundo.

El Premio Alimentos de España, concedido por el Ministerio de Agricultura, el Premio a la Empresa destacada por su Seguridad Alimentaria, concedida por la Federación Nacional de Hostelería, el premio de la Fundación Cándido a la Innovación Gastronómica y Turística o la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, son algunos de los más importantes galardones que reconocen la labor de Gil Martínez Soto en una trayectoria larga y constante dedicada a la hostelería.

Gil Martínez Soto

Su defensa de la cocina y la despensa soriana, pródiga en caza, setas, hongos y trufas, legumbres y verduras, cangrejos de río, embutidos o dulces de convento le han convertido en embajador de esta tierra castellana por todo el mundo. Bien merecido tiene pues, el halago y agradecimiento por parte de los más cercanos.

Todo cambia y hasta el frío de justicia del invierno soriano que compartimos hace cinco años por última vez un trío de amigos, ha cambiado. Nos falta ya uno de los matanceros mayores del Virrey, con quien compartimos hace casi dos décadas, unas migas sorianas con Vega Sicilia y un paseo por el Cañón del Río Lobos para escribir después, las bondades del Virrey de Palafox en la revista "España Desconocida" en uno de mis primeros reportajes. El Día de San Antón, cinco años después, ha tenido más grados, pero no ha sido más cálido, aunque yo siempre que vuelvo a El Burgo de Osma me siento arropada por la generosidad de un gran amigo que merece todo mi cariño y mi reconocimiento. Y sé que el de otras muchas personas también.