Cum Laude para la tesis doctoral de Julia del Castillo en defensa del vino como alimento

Defender el vino como alimento, siendo un producto que en su composición tiene hasta 15 grados de alcohol nunca ha sido una tarea fácil y ha originado cientos de batallas muchas veces perdidas. Julia del Castillo ha sabido defenderlo ante un tribunal formado por Doctores en Nutrición en la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid con merecimiento de Cum Laude

22 de enero de 2016

Cum Laude para la tesis doctoral de Julia del Castillo en defensa del vino como alimento
Copa de vino

Es química y enóloga por la Universidad de Burdeos, profesora del Curso de Sumilleres de la Cámara de Comercio de Madrid, directora del concurso "Vino y Mujer" y miembro del Comité de Cata en la Guía de Vinos Gourmets. Su tesis doctoral en la que ha trabajado durante los últimos años lleva el título "Estimación de la porción habitual de vino servida en hostelería. Punto de partida para la estandarización de la ración dentro de una dieta saludable".

Fuente: elcorreo.com

¿Se imaginan que se estandarizara oficialmente, como en el caso de otros alimentos, la cantidad diaria a consumir dentro de esa dieta saludable? ¿Se imaginan la copa de vino dibujada dentro de la pirámide nutricional, incluyéndolo como necesario en la dieta y su dosis diaria recomendada? La tesis de Julia puede muy bien ser el punto de partida para que nutricionistas y bromatólogos reconozcan al vino como alimento saludable y la Organización Mundial de la Salud también, aunque ya hay estudios de la OMS realizados en Francia que reflejan que el consumo moderado de vino reduce el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular. ¡Que se lo apunten algunos políticos!

Dice la Federación Española del Vino que éste es un alimento primordial dentro de la Dieta Mediterránea y su consumo moderado durante las comidas puede garantizar una mayor longevidad, así está constatado en muchos países de la cuenca Mediterránea con una fuerte tradición vitivinícola. Yo pongo los medios cada día para morirme con 100 años.

El vino es saludable cuando se bebe en las cantidades apropiadas, que según los expertos es de 2 a 4 copas en el caso de los hombres y de 1 a 2 copas en el de las mujeres. No es una cuestión de machismo, es que las mujeres metabolizamos de diferente forma el alcohol que los hombres. Depende también del tipo de vino y de la graduación y del tamaño de la copa. ¡Ojo! Un toque de atención a esos camareros que sirven la copa como si fuera agua y que casi no puede moverse por el peso ¡Qué hartura!. Cinco copas por botella de 750 cl. es una buena medida y 6 copas mucho mejor si queremos disfrutar del vino como una bebida placentera.

Conocemos ya la función positiva de muchos de los componentes que tiene el vino, tales como el agua, el alcohol, vitaminas, ácido fólico, hierro, cinc, magnesio, calcio, aminoácidos, resveratrol o polifenoles. Pero el vino tiene más de 800 componentes de los cuales no se saben su funciones. Sin embargo, en la medida que éstos se van descubriendo y conociendo, la imagen del vino se ve favorecida, ya que se encuentran cada vez más cualidades positivas para el organismo.

Además de sus bondades alimenticias, está comprobado médicamente que al consumir una cantidad moderada diaria de vino tinto, se obtienen otros beneficios para la salud, tales como la prevención de problemas cardiacos, reducción del colesterol malo y aumento del bueno, retraso en la amnesia senil o la adquisición de polifenoles anticancerígenos, por mencionar unos cuantos.

Más allá de eso, la principal razón de ser del vino, es brindar una experiencia placentera en la que participan todos los sentidos, incluyendo el oído si se acompaña de música, del sonido del mar o de una buena conversación; que se lo digan a mis oyentes de "Mesa y Descanso" en Gestiona Radio, cuando les invocamos cada sábado con el sonido de un corcho al abrir la botella.

Ahí es nada!. La máxima puntuación que se aplica a un doctorando que alcanza primero el sobresaliente y después la unanimidad mediante voto secreto individual del tribunal evaluador. Esto merece muchos aplausos y más agradecimientos por parte de toda la familia que componemos el universo del vino.

Momento de la lectura de la tesis

Pero Julia es también alegre, vital, divertida, inteligente, buena profesora, buena amiga... Compartir con ella una copa de vino es siempre un momento especial. Sus primeros pasos en el mundo del vino fueron tiempos donde todavía era un mundo de hombres, sobre todo en este país. Respetada y querida, ahora deja con su trabajo un camino abierto a más investigaciones, a más consideraciones a este líquido maravilloso que como dice un sabio y popular dicho de hace siglos, "cuando se hace un buen uso de él, es salud y medicina, aumenta la fuerza, , exalta el sentido genético, estimula el sistema nervioso, rinde fácil la elocuencia, empuja a la benevolencia, al perdón y al heroísmo. Desarrolla la fantasía, aumenta la alegría, hace lúcida la memoria, aleja la melancolía, concilia el sueño, conforta la vejez y da aquel sentido de euforia por donde la vida pasa suave, leve y tranquila". ¡Por muchos años, Julia!