SÍNDROME DE WOLFRAM

El síndrome de Wolfram fue descrito en 1938 por el Dr. J.Wolfram al observar la enfermedad en cuatro de ocho hermanos, que presentaban diabetes mellitus y atrofia óptica.

21 de enero de 2016

SÍNDROME DE WOLFRAM
Logo de la asociación

En el programa de radio "Enfermedades Raras" del jueves 21 se trató el Síndrome de Wolfram.

Dra. Luisa Botella. Doctora en Biología. Universidad de Valencia. Investigadora Científica. Consejo Superior de Investigaciones Científicas CSIC. Centro de Investigaciones Biológicas CIB. Medicina Celular y Molecular. Dra. Gema Esteban. Doctora en medicina y Cirugía. Experta en el Síndrome de Wolfram. Presidenta de la asociación española de Wolfram.

El Síndrome de Wolfram (SW) es una rara y compleja enfermedad neurodegenerativa progresiva, de transmisión autosómica recesiva (4p) y excepcionalmente de herencia mitocondrial o esporádica.

El SW también se conoce por el acrónimo DIDMOAD, que corresponde a las iniciales en inglés de sus componentes principales: diabetes insípida (DI, presente en un 62% de los pacientes), diabetes mellitus (DM en el 100% de los casos), atrofia óptica (OA, en el 100% de los casos) y sordera neurosensorial (D, 73%). En algunos casos se suman alteraciones del tracto urinario (58%), sistema nervioso central (62%) y atrofia gonadal. Algunos autores han sugerido la denominación DIDMOADUA, dada la alta frecuencia de las alteraciones urinarias
Afecta por igual a hombre y mujeres que suelen heredar de sus progenitores la enfermedad. Al ser autosómica recesiva los progenitores son portadores sanos por lo que desconocen que trasmitirán esta enfermedad a su descendencia.
Se ha estimado que la prevalencia en Estados Unidos es 1/100.000 habitantes y en Reino Unido de 1/770.000. En España es desconocida. La frecuencia de portadores es de 1/354
La DM tipo 1 se presenta en la primera década de la vida (edad media de 6 años). Es insulinodependiente, no autoinmune, con menor prevalencia de cetoacidosis, y la presencia de complicaciones microvasculares es poco frecuente incluso tras 25 años de evolución. Se suele seguir de AO, que aparece en la segunda década (en torno a los 11 años) con pérdida progresiva de la agudeza visual y la visión del color (discromatopsia), y desembocando en ceguera en la edad adulta. La DM en edad pediátrica asociada a la AO es criterio diagnóstico de SW, presentándose casi en el 100% de los casos. Se puede realizar diagnóstico presuntivo en un niño que presente simultáneamente DM tipo 1 y AO, tras descartar otras patologías que incluyan AO o DM (como la neuropatía óptica hereditaria de Leber).
La sordera neurosensorial es bilateral, simétrica y progresiva, se inicia en la segunda década (en torno a los 16 años) con pérdida de las frecuencias altas. La DI central suele aparecer en torno a los 14 años.
Las anomalías del tracto urinario aparecen en la tercera década (en torno a los 20 años), con atonía vesical, incontinencia e infecciones de repetición. La vejiga neurogénica parece ser secundaria a una neuropatía selectiva autonómica y puede favorecer las infecciones renales retrógradas, dañando seriamente el riñón. El diagnostico precoz y riguroso de estas manifestaciones puede mejorar significativamente la calidad de vida y las posibilidades de supervivencia.
Las complicaciones neurológicas suelen aparecer en la cuarta década de la vida (en torno a los 35 años), siendo las más características ataxia, nistagmo horizontal, disartria, etc. También son frecuentes el hipogonadismo hipergonadotrofo (más frecuente en hombres) y los trastornos psiquiátricos y del sueño