HIPERPLASIA SUPRARRENAL CONGÉNITA

La Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC) engloba un grupo de enfermedades cuyo denominador común es un trastorno hereditario de la esteroidogénesis suprarrenal de cortisol.

16 de enero de 2016

HIPERPLASIA SUPRARRENAL CONGÉNITA
Fisiopatología de la HSC

El jueves 14 de enero en el programa de radio "Enfermedades Raras" en Gestiona Radio, entre las 13 y 14 horas, se trató la "Hiperplasia Suprarrenal Congénita"

Dr. Ricardo Gracia. Ex jefe de Servicio de Endocrinología Pediátrica del Hospital Infantil La Paz;Ex presidente de la Sociedad Española de Endocrinología pediátrica; Socio de honor de la sociedad de Endocrinología Pediátrica; Dra Begoña Ezquieta. Laboratorio de Diagnóstico Molecular. Hospital Materno Infantil. Hospital Universitario Gregorio Marañón; Dª María Dolores Pujante. Presidenta de la asociación de esta enfermedad. 

La Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC) engloba un grupo de enfermedades cuyo denominador común es un trastorno hereditario de la esteroidogénesis suprarrenal de cortisol.

Fisiopatológicamente, el déficit de cortisol produce, por retroalimentación negativa, un aumento de ACTH que conduce a una hiperestimulación de la corteza suprarrenal motivando una hiperplasia de las glándulas suprarrenales y una elevación de los esteroides previos al bloqueo enzimático. Se conocen 7 formas clínicas de HSC en función del déficit enzimático responsable (tabla 1, figura 1); todas ellas son de herencia autosómica recesiva con la excepción de la haploinsuficiencia del citocromo P450scc (colesterol desmolasa).

En función del grado de afectación enzimática se distinguen dos formas de presentación:

-       Graves o clásicas, en las que el diagnóstico es neonatal. Puede sospecharse en el recién nacido ante la presencia de genitales ambiguos, criptorquidia bilateral con testes no palpables, macrogenitosomía en el varón, o síndrome pierde sal.

-       Leves (no clásicas o tardías), en las que el déficit enzimático es parcial y las manifestaciones aparecen en la infancia-adolescencia, en la etapa adulta, o incluso pueden pasar desapercibidas (forma críptica). Debe sospecharse en el niño-adolescente con pubarquia precoz, pubertad precoz, pseudopubertad precoz, adelanto madurativo, clitoromegalia, hirsutismo, oligoamenorrea, o hipertensión arterial.

El deficit de 21-hidroxilasa constituye la causa más frecuente de hiperplasia suprarrenal congénita, y constituye cerca del 95% de los casos descritos.

La forma clásica tiene una prevalencia de 1/15000 RNV con variaciones en función del grupo étnico y la localización geográfica. La forma no clásica es una de las enfermedades autosómicas recesivas más frecuentes, con una prevalencia de entre 1/1000 a 1/100; la frecuencia de portadores heterocigotos se ha estimado en 1/50-1/71

El déficit de 21-hidroxilasa condiciona un déficit de conversión de 17-a-hidroxi-progesterona en 11-desoxicortisol y una deficiencia de cortisol, con la subsiguiente elevación de ACTH, que a su vez provoca un aumento de los andrógenos suprarrenales . Se debe a mutaciones en el gen CYP21A2, localizado en el cromosoma 6p21.33. Se ha evaluado el deterioro de la actividad enzimática de las mutaciones más frecuentes en estudios funcionales in vitro, lo que permite asociar las mutaciones con las distintas formas clínicas. La mayoría de los pacientes con déficit de 21-hidroxilasa son