Mis caprichos para recibir la Navidad

Este año he decidido no pedir a los Reyes Magos, y mucho menos a Papa Noel, regalos para vestirme, calzarme o perfumarme y no es porque no sean éstos parte de mis pequeñas debilidades, pero esta Navidad de 2015 prefiero otros caprichos que sirvan para compartirlos en la mesa con los que más quiero. Y esta es mi pequeña y especial selección por diferentes motivos.

16 de diciembre de 2015

Mis caprichos para recibir la Navidad
Brindis

Empecemos por el brindis con un cava riojano: VIÑA POMAL RESERVA, de Bodegas Bilbaínas, es el primer espumoso blanc de noirs 100% garnacha de La Rioja Alta. Procedente de parcelas de viñedo en altura y de cepas de más de 30 años, es un sorprendente brut reserva con una crianza superior a 18 meses sobre lías. Rico en matices y de extrema elegancia dónde se combina perfectamente frescor y complejidad. Su producción se ha limitado a 4.000 botellas.

Lleno de matices también, es el blanco BAILARINA 2014 de Finca Herrera Vignerons. Su creador, Manuel Herrera, tercera generación de "hacedores" de vino, diseña y crea vinos en la D.O. Vinos de Madrid como este Malvar 100% y otro Garnacha en la D.O. Cigales. Este Bailarina de color amarillo y reflejos verdosos es intenso en nariz con aromas frutales y flores, amplio en boca, goloso y suave lleno de equilibrio con carácter y personalidad que evolucionará con el tiempo en botella para dar mayor complejidad.

DO FERREIRO ADINA 2014 es la última creación de Gerardo Méndez dentro de la D.O. Rías Baixas. Un 100% albariño de una finca situada entre las islas Cíes y Ons, con suelo de pizarra roja y de viñas muy viejas. Delicado en nariz con recuerdos de frutas blancas, hierba fresca y cítricos sobre un elegante fondo mineral. Vivo, equilibrado, fresco y suave; elegante, sabroso y expresivo que mejorará, aún más si cabe, con el tiempo para darnos tantas satisfacciones como los otros grandes vinos Do Ferreiro.

En estas fechas especiales hay que guardar un hueco imprescindible en la mesa para los vinos generosos. La Colección FINOS PALMAS 2015 de González Byass refleja las "Edades de Tío Pepe" con elegancia, carácter y finura. Intuición, sabiduría, nariz, tiempo, tiza y venencia son los protagonistas en ese incesante ir y venir del enólogo por las bodegas. Para esta quinta edición, Antonio Flores ha contado con la colaboración del Michael Schachner, editor y colaborador de la publicación de EE.UU, Wine Enthusiast.

Una Palma: un Fino de raza, fruto de la selección de tres botas, de un total de 142, de la solera Tío Pepe en las que la flor sigue viva y protege a esta joya de 6 años. Dos Palmas: refleja la elegante contundencia de Tío Pepe tras una crianza de ocho años en contacto con la flor. Procede de la selección de dos botas de entre 150. Tres Palmas: un Tío Pepe muy viejo procedente de una sola bota que, tras 10 años, mantiene trazos de levadura que interactúan mágicamente con el vino y Cuatro Palmas: un Amontillado muy viejo, selección de solo una de las seis botas que envejecen en la bodega desde hace 51 años.

Para la parte sólida del comienzo, una referencia en el mundo del ibérico de bellota: SEÑORÍO DE MONTANERA, son los primeros productores de cerdo ibérico puro acogidos al consejo regulador con Denominación de Origen Dehesa de Extremadura; una empresa que cría sólo cerdos de tronco ibérico en pureza y realiza el periodo de engorde final, cada otoño-invierno, en régimen de montanera, a base de pastos naturales y bellota. Su Jamón de bellota 100 % Ibérico D.O.P. Añada 2013, con 34 meses de maduración y una grasa casi transparente, tiene un aroma intenso y penetrante y en boca es jugoso con ligeros toques dulces, cualidades que logran gracias a los elevados niveles de ácido oleico que aporta la bellota.

Mi selección de tintos comienza con CALMO LEGARIS 2009, un vino de edición limitada, apenas 1.450 botellas, que aúnan la potencia de Ribera del Duero, y la elegancia y expresividad que puede llegar a tener la variedad por excelencia de esta región castellana. Gracias al proyecto "Selección de viñedos únicos", el cual se lleva a cabo en todas las bodegas del Grupo Codorníu Raventós, se han escogido para elaborar este vino sólo aquellas viñas de Tinto Fino que mejor expresaban el origen de la región y la expresividad de la variedad. Para este primer Calmo Legaris, las viñas seleccionadas son centenarias y proceden de micro fincas situadas en Tubilla del Lago (Burgos), a 930 metros de altitud.

Su enólogo, Jorge Bombín ha querido complementar el vino con lo que en bodega se denomina Vino de Lágrima Nocturna: "después del descube y antes del prensado de los mejores depósitos de la añada, dejamos que el escaso vino que quedaba se escurra a través de la pasta, gota a gota, lágrima a lágrima". Calmo fermenta con sus levaduras autóctonas y permanece 20 meses de crianza en 7 barricas nuevas francesas de 4 diferentes tonelerías.

LA OLVIDADA de Solar de Samaniego es un vino que rinde homenaje a la Finca Rioseco, rebautizada familiarmente como la Olvidada, porque así estaba hasta que se recuperó para ofrecer una escasa producción de gran calidad. Los viñedos en pendiente, y a 640 metros de altitud, situados en La Rioja Alavesa, solo producen 3.000 kilos por hectárea. Unos pocos frutos son levemente estrujados para proporcionar los mostos de lágrima. Con una crianza en madera de roble francés durante 18 meses, resulta un vino de tonos rojos azulados, con aromas de frutas, especias y torrefactos. Graso en boca, predominan la fruta y los sabores de caramelo, toffe y café. Taninos dulces bien ensamblados y persistente. Solo han salido 5.000 botellas al mercado.

MONTECASTRO 2012 marca el inicio de una nueva etapa en Montecastro Bodegas y Viñedos, fundada en el año 2000 en la Ribera del Duero. Es el primer vino enteramente elaborado por el nuevo equipo enológico de la bodega, tras adquirir Hacienda Monasterio un importante paquete de sus títulos de propiedad. Carlos de la Fuente, estrecho colaborador de Peter Sisseck desde 1991 en la dirección técnica de la citada Hacienda Monasterio, asume ahora las riendas enológicas de Montecastro. De un viñedo excepcional, plantado entre 860 y 930 metros de altitud, este vino con un 95% de tempranillo y un 5% de merlot en su composición, maduró 18 meses en roble francés, barrica nueva en un 60 por ciento y de segundo año en un 40. Un vino de inusual finura y equilibrio.

Y finalizo con la parte dulce: los MAZAPANES DE JOSÉ BARROSO, de elaboración artesana desde 1890, un mazapán tradicional de Olías del Rey (Toledo), del que son maestros artesanos siguiendo el antiguo legado familiar tanto en las fórmulas como en las materias primas. Elaborado siguiendo la tradición, la mejor y la más refinada almendra marcona es la base y el secreto para que este mazapán siga conservando aún hoy, el sabor auténtico y la más genuina esencia de este producto, con gran variedad de formas y sabores.

Lo que pueda quedar de la parte gastronómica, dejo que lo elijan los demás. En Navidad hay que compartir ideas y gustos también.