Fogg Bar: Birras & Cheese

Producto nacional y de pequeños productores o lo que es lo mismo: cerveza artesana española y quesos y embutidos con denominación de origen. Esta es la apuesta con la que José Blasco y Marisol Hidalgo han abierto hace apenas dos meses en el madrileño barrio de Las Letras y ya se abren paso como una nueva opción en la zona, porque la proximidad y la cercanía cuentan

12 de noviembre de 2015

Fogg Bar: Birras & Cheese
José Blasco, propietario de Fogg Bar

La vuelta al mundo de Willy Fog pudo ser la inspiración para que esta pareja abriera su primer Fogg Bar hace cinco años en la zona de Pacífico (C/ Juan de Urbieta, 12) pero aquí la protagonista es la butifarra (Birras & Butis), aunque cuando lo bueno es bueno, es mejor no cambiarlo y ahora en este nuevo local (C/ Moratín, 5), además del queso, en una breve carta de embutidos de calidad, con el fuet de Vic y un bull o butifarra en fiambre, reina sobre todo una butifarra brisa con piñones al grill, pimienta de Jamaica y Marc de Cava de Cal Nen, una casa con tradición desde 1891 en Santa Coloma de Gramenet, en la que su actual propietario sigue trabajando como artesano con casi 90 años para hacerles llegar este producto único que se sirve lógicamente sobre una rebanada de pan tumaca.

Decoración de Fogg Bar

Volviendo a la inspiración del nombre, esta pareja cuenta que ha sido muy viajera. Sus viajes a Londres o Nueva York también les han servido de inspiración para dar contenido a este local. ¿En la ciudad de los rascacielos no hay bares de albóndigas? Pues por qué no iban a ofrecer ellos quesos y cervezas artesanos.

Pero en esta historia hay mucho de amor para contar. El de su propia historia en común y el gastronómico. José y Marisol se conocieron en un bar madrileño viendo un partido del Madrid-Barça. Él, catalán de nacimiento, trabajaba en Barcelona como director comercial de una empresa de transportes y ella en un banco en Madrid y fue José el que decidió venirse para montar su primer bar. Justo en ese momento la destinan a ella a Barcelona. La decisión fue quedarse porque había que apostar por ese proyecto de futuro que comparten ahora con los hijos mayores, porque estos dos señores, padres de una pequeña de cinco años suman además otros cinco hijos ilusionados con la aventura.

Una decoración sencilla de la que se ha ocupado personalmente la mano femenina de la casa, con madera, ventanas recicladas, pizarras y un graffiti que le da un aire informal, para acomodar a pequeños grupos en las mesas del fondo o en la barra, es el escenario donde sin darse cuenta uno se siente cómodo para compartir charla.

Cuando las cosas se hacen bien y la apuesta es clara, hay más cosas que contar. Para empezar que han sido los primeros en este barrio en abrir un bar dedicado a las cervezas artesanas de barril. Diez grifos en los que van rotando barriles de cerveza como la Sagra de Toledo, Cibeles o La Quince de Madrid, la Caleya de Asturias o la Falken de Vitoria. Además cuentan con otras 40 referencias en botella que representan a las muchas de las pequeñas cerveceras españolas. José dice que una de las mejores cosas de Fogg Bar es que en cualquier momento puede aparecer por la puerta uno de estos cerveceros artesanos y así tener la oportunidad de que cualquier cliente pueda hablar directamente con él de su producto.

También hay una pequeña selección de vinos por copas por si alguien quiere cambiar de opción. Distintas denominaciones de origen dentro de unas propuestas interesantes, sencillas y con la temperatura perfecta.

Tabla de quesos Fogg Bar

Su apuesta por el picoteo basado en quesos y embutidos es porque en este local no tienen cocina pero entre caña y caña o entre pinta y pinta, aparecen detalles como un burrito al curry, pequeñitos sándwiches de jamón y queso hechos al momento, mini pizzas o alguna tapa variada para acompañar. También hay tostas, por ejemplo, de bacalao con pimiento asado y de queso con ahumados (4,50-7,95€).

Las tablas de quesos, de una, tres o cinco referencias (6,50, 10 y 16 €), acompañadas de panecillos y mermelada, suelen tener como imprescindibles un 'Afuega'l Pitu' o el Geo de Lazana, ambos asturianos y de sabor intenso; el Picón azul de Cantabria, el Son Mercer de Mahón, un queso suave de vaca, o el Peñablanca de Valencia. Una selección que cambia semanalmente, con seis o siete variedades elegidas por José Martín, afinador de quesos del Mercado de Barceló.

Se anuncian detrás de una vitrina en la que ya se colocan por orden de intensidad y con el nombre y origen de cada uno. Después se presentan en una tabla que denota el cuidado y el gusto y por supuesto, la intención de cuidar al cliente, porque la cercanía también está aquí, no solo en el producto también en el trato.

El cariño se respira, así que estoy segura de que en poco tiempo esta pareja irá coleccionando adeptos. De momento yo ya me incluyo en ese grupo y creo que mi amiga Gemma también.