Pendón de La Aguilera 2009: un homenaje a la edad y a la experiencia

Es la última creación de Juan Luis Cañas en su bodega de Ribera del Duero, Dominio de Cair que inició su andadura con la cosecha de 2008 como un reto profesional y personal. Se lanza al mercado en estos días después de años de trabajo en busca de la excelencia y pretende ser el vino más exclusivo confirmando el prestigio de la trayectoria de la familia de Bodegas y Viñedos Luis Cañas.

7 de octubre de 2015

Pendón de La Aguilera 2009: un homenaje a la edad y a la experiencia
BODEGA DOMINIO DE CAIR

Con una primera edición limitada a 3.240 botellas, otras 150 en formato magnum y 30 doble magnum, Pendón de la Aguilera procede de viñas excepcionales de tempranillo con más de 80 años de edad, en las localidades burgalesas de La Aguilera y Quintana del Pidio, (próximas a Aranda de Duero) que estaban a punto de desaparecer por no ser rentables. Cinco viñas y cinco suelos diferentes para este vino que tiene mucho de solidario y que debe su nombre a la Cruz del Pendón, situada en un montículo rodeado de viñas y pinares frente a la bodega.

Para asegurarse estas viñas, la bodega firma acuerdos por los que pagan un precio por parcela, corriendo así el riesgo de que haya o no, uva en años concretos. Ya no hubo en las añadas de 2008 ni 2013. Este exclusivo 2009 se embotelló en julio de 2012.

Botella Pendón de La Aguilera

Para este tempranillo 100% de viñedos de más de 80 años, a 830 metros de altitud media y de escasísimos rendimientos, entre 1.000 y 1.500 kg. de uva por hectárea y unos tratamientos enológicos de última generación (fermentación en tinas de madera de tamaño reducido, crianza de 27 meses en doble barrica nueva francesa), se suman detalles como el tapón natural con cabezas de espejo que supone la máxima calidad, catando corcho a corcho antes de embotellar para asegurar que no tiene TCA (el causante de los desagradables olores a moho).

Pendón de la Aguilera 2009 es pura elegancia en nariz: complejo, intenso, afrutado y mineral, con notas de frutas negras maduras y regaliz; con finos recuerdos de especias, ahumados, vainilla y tofe que aporta la madera. En boca sabroso y potente con redondez. Notas minerales y especiadas que se ensamblan con la fruta negra. Equilibrado, largo y persistente.

El precio que muchos os estaréis preguntando, por lo exclusivo y excepcional, será de unos 190 € en tienda, y se donarán 25 € de cada botella para fines sociales que se distribuirán en Aranda de Duero para ayudar en la calidad de vida de sus jubilados o en becas y material para los alumnos de la Escuela de Enología cercana a la localidad. En realidad es un homenaje a quienes plantaron esas viñas y a quienes todavía con más de 70 años siguen trabajándolas y dar a ver la oportunidad de que esos tesoros se pueden mantener.

Botellas Bodega Dominio de Cair

Como serán unos pocos elegidos los que puedan acceder a él, para el resto de los humanos, amantes de lo bien hecho, además del nuevo vino, la casa elabora Cair Cuvée: un tinto de media crianza ideal para el tapeo de calidad, con un 15% de Merlot y el resto tempranillo de viñedos de unos 25 años. En su añada 2012 es fresco, con elegancia y envoltura y con buen equilibrio entre madera y fruta.( 9,50 €). Cair: el crianza de la familia, un vino con la finura de los mejores tempranillos de la zona nororiental de la Ribera, de viñedos entre 40 y 50 años. Criado durante 14 meses en roble francés y americano de barricas nuevas y un mínimo de 12 meses en botella. En la añada 2010 es complejo en nariz, muy mineral con notas de arcilla, frutas de confitura negra, cafés, hierbas en infusión y tabaco. En boca, lleno, voluminoso, con redondez, potente y armado ( 20 €). Y Tierras de Cair: fruto de una selección de parcelas escogidas y top de la gama de la bodega hasta la llegada de Pendón de la Aguilera. Con una producción media de 2.000 kg. por hectárea de viñedos de más de 70 años, de la añada 2009 han salido 22.000 botellas. 24 meses de roble francés en barrica nueva y un mínimo de 18 meses de estancia en botella provocan este tempranillo con mucha complejidad en nariz: té negro, frutos secos, hierbas, eucalipto, café y romero, amplio y equilibrado en boca, fruta madura, torrefactos y especiados con un tanino elegante y un final largo y persistente (45 €).

En resumen la filosofía de este proyecto sólido en la Ribera del Duero ha sido buscar viñas viejas, poco productivas, difíciles de trabajar para conseguir uvas de la máxima calidad que han conseguido éxitos y reconocimientos a sus vinos desde sus inicios a nivel nacional e internacional. El sueño de Juan Luis Cañas de ser referencia en esta Denominación de Origen se está cumpliendo.

Juan Luis Cañas

La familia Luis Cañas es propietaria también en la Rioja Alavesa de las bodegas Luis Cañas y Amaren, en las que se elaboran algunos de los modernos vinos riojanos (Luis Cañas Selección Familia, Hiru, Amaren Tempranillo, Amaren Graciano, Ángeles de Amaren... todos ellos fruto de una viticultura racional con el máximo respeto por el entorno y un trabajo de control y selección en viñedo llevada al extremo, en busca de la uva perfecta.