LOS DISPOSITIVOS PRODUCEN INSOMNIO INFANTIL

Patricia Peyró @kontrolparental

6 de agosto de 2015

LOS DISPOSITIVOS PRODUCEN INSOMNIO INFANTIL
Los expertos recomiendan que los niños se vayan a la cama sin sus dispositivos

Diez-once de la noche.  Hora de ir a dormir en los hogares españoles.  En la rutina de una gran mayoría de los adultos está el relajarse mirando su dispositivo.  Sea leyendo noticias, o repasando las redes sociales, las pantallas han reemplazado al viejo libro al que abrazábamos antes de rendirnos a Morfeo.  Sin embargo, ¿es sano?

La respuesta es no, y la razón obedece a la evidencia de que los dispositivos causan el denominado "insomnio tecnológico", especialmente pernicioso en niños en edad de desarrollo.  Así lo demuestran diversos estudios, como el publicado en febrero de 2015 por el Diario Científico de la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatric Scientic Journal, según el cual, los niños que se acuestan con sus tablets y pantallas duermen menos que el resto de los niños, quienes además tienen la sensación al día siguiente de haber dormido mal o de no haber descansado.

Tanto es así, que expertos investigadores del tema, como Jennifer Falbe, de Berkeley (California) considera que los pequeños se deben ir a la cama sin ninguno de sus dispositivos, ya que su visualización antes de acostarse afecta al sueño.  No sólo por poder estar mirándolos o interactuando con ellos a través de videojuegos, por ejemplo, sino porque los niños también pueden alterarse o despertarse por el sonido de mensajes entrantes, por ejemplo.

Consecuencias del insomnio infantil

Trastornos del estado de ánimo y sociales:  Un niño que no descansa, al día siguiente se encuentra fatigado y sin energías, lo cual le produce mal humor y puede afectar también a las relaciones con sus compañeros.

Retraso académico: La ausencia de concentración repercute en una falta de atención a las explicaciones y eventualmente en un mal rendimiento académico.

Familiares:  Los niños con problemas a la hora de conciliar el sueño con frecuencia requieren la presencia de alguno de sus padres para tranquilizarse, entrándose en un hábito familiar que puede afectar a la vida conyugal de los padres, que abandonan el "rol de esposos" a favor del "rol de padres".

Físicos y fisiológicos: La hormona del crecimiento se segrega durante el sueño, por lo que la ausencia de éste puede afectar también al crecimiento y desarrollo del menor, afectando además a su sistema inmunitario.

Aumenta la obesidad:  Algunos estudios relacionan la falta de sueño con una mayor prevalencia de obesidad infantil, por lo que es imperativo educar en hábitos saludables, higiene del sueño, y en evitar la tecnoadicción infantil y su impacto negativo en la visión.