La ilusión de vivir para ayudar

Una de las últimas invitadas de la cuarta temporada de "Gente Extraordinaria" fue María Belón.

22 de junio de 2015

La ilusión de vivir para ayudar
María Belón, superviviente del tsunami de Tailandia, fue una de las últimas invitadas de la cuarta temporada de "Gente Extraordinaria".

María Belón es una de las supervivientes del tsunami de Tailandia. La historia de ella y su familia inspiró la película de "Lo imposible". Gracias a esta peli su historia ha dado la vuelta al mundo.
María nos habló sobre la experiencia que vivió, cómo salió adelante y las ganas de superarse que tiene ahora en la vida. Fue duro para ella, pero lo consiguió.
Si nos ponemos en su lugar, podemos imaginarnos el susto que pasaron, pero, como dice nuestro compañero Carlos, la vida es un sendero donde hay retos y metas y para llegar a alcanzarlas hay que hacer esfuerzos. Sin embargo, los esfuerzos valen la pena. En la película "Lo imposible" se exponen los esfuerzos que hizo la gente para sobrevivir.
El tsunami de Tailandia tuvo lugar en diciembre de 2004. Nuestra compañera Nuria recuerda que estaba en Venecia con sus padres y cuenta que todo el mundo estaba destrozado por la historia.
Nuria, que es ayudante de producción en "Gente Extraordinaria", pudo hablar con María antes de que pasara al estudio. Ella le explicó lo que pasó, el cansancio que sufrió y la angustia que sintió por no encontrar a sus hijos. Cuando pudo encontrarlos, se le abrieron todas las puertas de la vida hasta hoy que por fin ya pasó todo.
Por todo ello, María es una persona que nos transmitió muchas cosas: valentía, superación, positividad, ganas de compartir una sonrisa al despertar, las ganas de luchar por lo que uno quiere... Es una mujer con coraje, maravillosa. Nos explicó que lo que realmente importa en la vida es el ahora y que hay que disfrutarlo como si fuera el último momento.
En "Gente Extraordinaria" creemos que en la vida hay que ser fuerte y mirar lo positivo, aunque haya una tragedia. Hay que sacar todo lo bueno hasta en los momentos más difíciles porque son las mejores lecciones que nos da la vida. Cada día es un regalo y es bueno compartirlo con los que más quieres. Por eso, hay que ser agradecido por todo lo que la vida te regala en cada amanecer.