Casa Duque: 120 años de historia gastronómica segoviana

En 1895 en la céntrica y siempre animada calle Cervantes de Segovia, se inauguraba una casa de comidas regentada por Dionisio Duque y su mujer Feliciana Mate. Dos generaciones después el nieto del fundador, con el mismo nombre que su abuelo, consiguió conservar la esencia del primer mesón y a la vez consolidar uno de los restaurantes más emblemáticos de la cocina tradicional española.

10 de junio de 2015

Casa Duque: 120 años de historia gastronómica segoviana
Cochinillos asados al horno de Casa Duque

Hoy Marisa Duque, cuarta generación de esta familia, preserva y difunde la labor restauradora de su padre y recuerda a aquella bisabuela emprendedora.

Cuando yo era niña en España sólo había dos canales de televisión y más de una generación crecimos viendo aquel premiadísimo programa de Chicho Ibañez Serrador que se llamaba "Un dos tres... responda otra vez". A través de aquella pantalla en blanco y negro fue la primera vez que vi a un señor alto, delgado, con chaquetilla impoluta de cocinero, partiendo cochinillos asados en horno de leña con un plato, que luego se tiraba para caer estrepitosamente al suelo y romperse en mil pedazos. Ese era Dionisio Duque, el Maestro Asador que dedicó su vida a lo que más le apasionaba: crear un recetario segoviano a través de muchos años de oficio que no solo fue cochinillo y cordero, haciendo aportaciones innovadoras, y convertir un negocio familiar en una empresa moderna de continua expansión, tratando a su cliente como a su mejor amigo e impregnando un sello de calidad y prestigio a todo lo que hacía.

Marisa Duque, cuarta generación de la saga familiar, con el acta de nacimiento de Feliciana Mate

¡Quién me iba a decir a mí, que a la vuelta de los años iba a tener el privilegio de compartir mesa con este hombre de ejemplo y su familia, y también con quien después fue mi maestro de profesión y compañero de vida. También han pasado muchos años de aquello, pero fue un privilegio conocer a Dionisio Duque de cerca y es una imagen que guardo en mi recuerdo con mucho cariño.

Ayer, 9 de junio, se cumplían 139 años del nacimiento de Feliciana Mate, una visionaria de la gastronomía que con 19 años se convertía en cofundadora de Casa Duque junto a su marido donde se guisaba a diario y se asaba por encargo en "una época en la que el comercio se empezaba a mover; la gente venía del pueblo a hacer trueque en caballerizas y pasaban el día en Segovia y venían a comer a Casa Duque". Así recuerda Marisa Duque los primeros años de historia de este centenario restaurante.

Nacida en la localidad de Zamarramala esta mujer emprendedora llevó en sus manos las medidas exactas de los ingredientes, los olores, sabores y texturas que han dejado huella en la historia gastronómica de Segovia.

Invierno de 1995

Hoy, Marisa Duque continúa la pasión de una hostelería que nace de las viejas tahonas, donde se asaban esas suculentas piezas, para disfrute de sus clientes. Desde el restaurante Duque sigue dando continuidad a esa tradición gastronómica heredada de sus antepasados, pero con un toque innovador y aplicando las nuevas tendencias que brinda el universo de la gastronomía. Nada le gusta más a Marisa desde esta casa y desde la Fundación Duque que preside, que salvaguardar los valores presentes en el servicio a los demás en el mundo de la restauración para no perder la esencia de una cocina cuidada a través de tantos años de trabajo y dedicación. Mi felicitación sincera por estos dos Aniversarios, por la labor actual de Marisa y mi gratitud por acogerme en su casa siempre que voy a Segovia como un miembro más de esta gran familia.