7 PASOS PARA DESENGANCHAR AL NIÑO DE LOS VIDEOJUEGOS

Patricia Peyró @kontrolparental

4 de junio de 2015

7 PASOS PARA DESENGANCHAR AL NIÑO DE LOS VIDEOJUEGOS
El ocio digital invade los hogares españoles (Foto Fuente: Salud 180)

Que los niños han cambiado sus hábitos y preferencias de juego no es ningún secreto.  Basta con preguntar a los propios padres el número de dispositivos que tienen en casa para darse cuenta de cómo tablets, consolas y ordenadores han ido invadiendo los hogares, constituyendo ahora el ocio digital una de las actividades preferidas por los niños en su tiempo libre.  Sin embargo, hay que poner límites para evitar el desarrollo de una adicción en el menor.

 Datos reales de consumo

7 de cada 10 niños hacen un uso abusivo de los videojuegos según el estudio realizado por Maldonado, Mancilla y Baquero, tras analizar las conclusiones de su uso sistemático en las investigaciones realizadas hasta el año 2014.  De estos 7 niños adictos, además, 2 de ellos tienen una dependencia manifiesta.  Estos investigadores hallaron también un mayor consumo de tiempo en niños que en niñas. 

 Los padres fomentan la adicción a los dispositivos

Aunque el uso de videojuegos en sí no es malo, e incluso se le atribuyen beneficios como el desarrollo de actividades como la psicomotricidad o la creatividad, en general los padres son además los primeros "culpables" de la adicción de nuestros hijos:  según la Federación europea de Sofware sobre uso de videojuegos en Europa, el 67% de los progenitores españoles cree que contribuye al desarrollo intelectual de sus hijos, y por ello consiente su utilización en casa.  Otra de las razones por las que en los propios hogares se fomenta el abuso del ocio digital reside en la comodidad de los padres:  mientras están jugando los niños no molestan.

 ¿Cómo desengancharlos?

-No abusar del "comodín" de "el niño está tranquilo jugando" y esto me permite hacer otra cosa

-Establecer pautas de utilización, e incluso un contrato entre las partes.  Así lo aconseja incluso la Policía Nacional, y con muy buen criterio.

-Limitar el uso:  "¿A qué hora está permitido y durante cuándo tiempo?", "¿Cuándo y dónde está prohibido?"

-Fomentar las actividades al aire libre y con otros niños:  Ir al parque, apuntarlos a alguna actividad deportiva y de equipo harán valorar al niño lo que supone jugar en grupo y tener amigos.

-No prohibir:  Con la prohibición y la acepción de normas estrictas sólo conseguiremos el rechazo de nuestro hijo, y que esté deseando saltarse la norma.

-Hacerles caso:  Proponer actividades alternativas está bien, pero mejor aún es involucrarse un poco en la vida del niño ofreciéndole algo de nuestro tiempo y nuestra compañía.

-No basar todos los premios en la compra de dispositivos, videojuegos o gadchets.