El plan estratégico de Marqués de Vargas abre nuevos mercados internacionales reforzando su prestigio

Pelayo de la Mata, Marqués de Vargas, ha vuelto a retomar con la prensa especializada sus agradables comidas anuales a las que los periodistas acudimos siempre con muchas ganas. Esta vez para anunciar la apertura de nuevos mercados internacionales que afianzan su prestigio en el mundo

20 de mayo de 2015

El plan estratégico de Marqués de Vargas abre nuevos mercados internacionales reforzando su prestigio
Bodega Marqués de Vargas

El Grupo ha elaborado un plan estratégico en estos dos próximos años para que las exportaciones pasen a representar un 50% de las ventas. En esa línea se está reforzando su presencia en Asia, además de Japón y China, se han abierto nuevos mercados estratégicos como Singapur, Hong Kong y Filipinas y otros más pequeños y exóticos como Guam y Nueva Caledonia.

Siempre es una cita más que agradable, sobre todo porque es un detalle el que sea el propio presidente y propietario de este grupo vinícola el que cuente de primera mano sus novedades y presente sus últimas añadas, amén de que siempre elige los mejores establecimientos de Madrid para compartir vino y gastronomía. Su herencia riojana hizo que siempre apreciara el buen comer desde niño y eso se nota.

En esta ocasión fue en el restaurante El Club Allard, donde María Marte sigue demostrando esa chispa de originalidad en su forma de trabajar con la que ha podido mantener las dos estrellas Michelin que consiguió en su día Diego Guerrero, una cocina personal que huele y sabe a sus orígenes y que cada vez es más suya.

La comida tuvo un especial inicio con dos nuevas y prestigiosas marcas de champán que Pelayo de la Mata ha incorporado a su catálogo de distribuciones: la legendaria Bollinger, que pronto cumplirá dos siglos de vida (se fundó el 6 de enero de 1829), y su participada Ayala, fundada por Edmundo Ayala -hijo de un diplomático colombiano- en 1860.

Ayala Rosé Majour / Bollinger Special Cuvée Brut

El Ayala Rosé Majeur, elegante y fresco fue perfecto para el aperitivo, seguido por el Bollinger Special Cuvée Brut, este champán es especial porque los vinos que utilizan para su elaboración han fermentado durante un tiempo que oscila entre los cinco y quince años, y en su ensamblaje predomina la pinot noir con un 60%, más un 25% de chardonnay y un 15% de pinot munier. Su larga crianza provoca una excelente evolución de los aromas que al principio recuerdan la acacia y con el paso del tiempo se inclinan hacia los frutos secos y el tostado, a la fruta madura, el melocotón y la miel. Es amplio, con un final persistente y aromático. ¿se nota que me gusta este champán, no? ¿Será que se me quedó grabado en la memoria desde que se lo vi beber a James Bond en la película Licencia para matar?

Bollinger es el champán de Lily, como se conoció a Elizabeth Law de Lauriston Boubers, una de las grandes viudas del champán. Cuando murió su marido al inicio de la Segunda Guerra Mundial, ella se hizo cargo de la firma. Era una enamorada del champán como muestra su célebre cita: "Bebo champán cuando estoy alegre y cuando estoy triste. A veces lo bebo cuando estoy sola, y si estoy acompañada nunca falta. Si no tengo hambre, el champán me abre el apetito, y si tengo hambre lo saboreo. Por lo demás no lo pruebo, a no ser que tenga sed". Me lo apunto.

Nuevas añadas de Marqués de Vargas

El primero de los tintos fue Conde de San Cristóbal 2012. Con una nariz muy especial nada que ver con los Riberas clásicos, aromas de arándanos y frutillas maduras, violetas, ahumados, especias y notas minerales. En boca, fresco con taninos golosos, madera fina y chocolate negro amargo. Final persistente con un ligero toque vegetal que le aporta ese 10% que tiene de cabernet sauvignon y el mismo porcentaje de merlot. Un vino de carácter atlántico que sale de las 80 hectáreas de viñedo que tiene la firma en propiedad en el Pago de Valdestremero, en Peñafiel. Perfecto para disfrutarlo ahora y seguro que algunos años más.

Le siguió el Marqués de Vargas Reserva 2010. Un vino que expresa en nariz la tipicidad de Rioja(tempranillo, mazuelo y garnacha), con aromas a frutos del bosque, a frambuesas, fresas y regaliz, especias (vainilla, cacao y clavo), notas de su crianza de 20 meses en barrica de roble francés, americano y caucásico. En boca es equilibrado, con buena acidez, sedoso, cálido y con un largo y persistente final, que nos lleva más allá del clasicismo riojano. Otro de los vinos para disfrutar ahora mismo y también poder guardar si uno sabe aguantar la espera.

Para terminar, el Marqués de Vargas Reserva Privada 2009, una edición limitada de 9.000 botellas, elaborado con uvas escogidas de viñas de más de 40 años en las parcelas El Cónsul, Terraza y La Misela. Con una crianza de 21 meses en roble caucásico y casi idéntico coupage que el anterior, es un vino con aromas complejos, frutas rojas y negras maduras, con sensaciones de barrica, vainilla, canela, torrefactos, cacao, café, ahumados. En boca, fresco, amplio y aromático con buen equilibrio de tanino y alcohol. 

Disfrutando de estos excelentes vinos y la comida, Pelayo nos habló también de su reciente acuerdo con la importadora estadounidense Dreyfus Ashby, propiedad de los Drouhin y especializada en marcas de alta gama, como Chateau Petrus o Chateau Laffitte-Laujac, amén de las etiquetas de la propia familia en Borgoña. 

El mayor mercado de exportación en Europa del Grupo Marqués de Vargas, está en Suiza, uno de los mercados más exigentes del mundo. Y en Africa, tendrá presencia en los mejores hoteles y restaurantes de Marruecos. Cuando viaje allí, también pediré su Rías Baixas Pazo San Mauro que es uno de mis albariños favoritos.