Los riesgos del Whatsapp y el 'texting'

Patricia Peyró @kontrolparental

7 de mayo de 2015

Chica conoce chico... Con un final inesperado

Corría el año 1985 cuando la Dirección General de Tráfico acertó de pleno al lanzar una campaña con Steve Wonder cantando al ritmo de "Si bebes no conduzcas". Casi 30 años después, y con un sencillo vídeo, se ha conseguido hacer una campaña que promete ser igual de eficaz para evitar los accidentes de tráfico generados por el reciente vicio de los conductores de hoy:  el teléfono móvil. 

La nueva idea se ha movido a través de You Tube, y de pura sencillez ha conseguido calar entre todos los que han visionado el vídeo, que se ha convertido en viral en cuestión de unas horas. Su argumento es de lo más simple:  chica conoce chico, se gustan, quedan, y se empiezan a conocer...  Entonces empieza el texting o el whassapeo...  Que si emoticono por aquí, emoticono por allá...  Muchas sonrisas y corazones entre citas.  Sin embargo, el brusco e inesperado final tiene el mismo efecto que un jarro de agua fría.

La campaña busca favorecer la identificación de todos los que son usuarios de smartphone y lo usan al volante.  Ha sido creada por la Ouders van Verongelukte Kinderen, una asociación belga de padres de niños fallecidos en accidentes de tráfico, con la idea de generar conciencia social de problema acerca del uso del móvil al volante.  

Según los datos aportados por Marc Massip, psicólogo experto en las nuevas tecnologías y en la curación de la adicción que generan los móviles a través de la App FaceUp ,  en el año 2013 se registraron, sólo en Estados Unidos, más de 4.000 muertes de personas atropelladas que chateaban por la calle mientras caminaban distraídas. Además, se calcula que ya un 71% de usuarios con edades comprendidas entre los 18 y 45 años, sufre algún tipo de dependencia al móvil. En los adolescentes las cifras son realmente preocupantes, ya que se alcanza prácticamente el 85%.

Los problemas derivados de la Nomofobia o adicción al móvil hacen que nos cuestionemos si verdaderamente merece la pena tanto avance en la comunicación.  Al fin y al cabo, estamos más solos que nunca al virtualizar nuestras relaciones sociales en detrimento de las relaciones reales o "cara-a-cara".  Éso, además de los atropellos a peatones, accidentes de tráfico por estar enganchados al WhatsApp, descenso en la capacidad de atención y en el rendimiento laboral o académico...

Todos estos datos hacen necesaria una revisión de nuestras conductas al volante, y la transmisión de nuevos valores y pautas de seguridad para transmitir a los más pequeños de la casa, más allá del célebre "si bebes, no conduzcas".