Alergias e intolerancias alimentarias

¿Conocéis las diferencias entre una alergia y una intolerancia alimentaria?

6 de mayo de 2015

Alergias e intolerancias alimentarias
Imagen: google

No es lo mismo una alergia que una intolerancia, y lo cierto es que estos conceptos no están del todo claros entre la gente. Hace unos días me di cuenta de ello cuando una chica me comentaba que era "intolerante al huevo", y yo le dije "será alérgica", a lo que me respondió "sí, sí, lo que sea, pero que me pongo mala". Ambas son reacciones adversas a los alimentos, englobadas en reacciones de hipersensibilidad, pero con claras diferencias.

Una intolerancia alimentaria tiene una patogenia diversa pero no afecta al sistema inmunológico, depende de factores del individuo y se produce cuando el organismo no puede asimilar adecuadamente un alimento o uno de sus componentes. Las personas con intolerancias alimentarias, pueden consumir pequeñas cantidades del alimento en cuestión sin que se produzcan síntomas (a excepción del gluten).
Entre las más comunes está la intolerancia a la lactosa la cual es producida por la deficiencia de la enzima lactasa (que es la encargada de descomponer la lactosa en glucosa y galactosa para que así se puedan absorber por el torrente sanguíneo). Otra de las intolerancias más comunes es la del gluten (celiaquía), donde se produce una intolerancia permanente a esta proteína que se encuentra en el trigo, centeno, cebada, avena, pero además hay que tener especial cuidado con cualquier alimento del mercado, puesto que el gluten no está únicamente en esos alimentos si no que la industria lo utiliza en muchos otros productos. Los síntomas más frecuentes de esta enfermedad son la pérdida de peso, pérdida de apetito, nauseas, vómitos, diarrea, pérdida de masa muscular, retraso en el crecimiento en niños, alteraciones en el carácter y dolores abdominales, entre otros. En todo caso, estos síntomas pueden estar ausentes lo que dificulta el diagnóstico.
Por otro lado, en una alergia alimentaria sí que participa el sistema inmunológico, es decir que se da cuando se producen anticuerpos contra un componente presente en la comida y, a diferencia de las intolerancias, una pequeña cantidad del alimento puede causar la reacción alérgica. Hay una primera etapa de sensibilización, donde se produce la inmunoglobulina E (IgE) y posteriormente se da la reacción alérgica cuando la IgE reacciona con el alérgeno alimentario, produciendo el cuadro clínico que van desde síntomas respiratorios, cutáneos, gastrointestinales y sistémicos (shock anafiláctico). Dentro de las más comunes está la alergia a la leche, huevo, pescado, marisco, frutos secos, legumbres y frutas.

Es fundamental prestar atención al etiquetado de los alimentos ya que en muchas ocasiones no aparece el nombre como tal, sino que aparecen "ocultas" bajo nombres técnicos. Además, durante la preparación de los alimentos en la cocina, es recomendable llevar a cabo buenas prácticas tales como eliminar del menú el alimento que pueda producir alergia o intolerancia, cocinar primero la comida del alérgico/intolerante para evitar contaminaciones cruzadas, manipular cuidadosamente los utensilios de cocina y en general, higienizar todas las superficies de trabajo.