Yo también soy una malamadre

Desde hace un par de años se ha creado un movimiento, que se ha hecho más notorio en los últimos seis meses, liderado por mujeres que se autodenominan "malasmadres" así todo junto para que se vea que no es un error y que reivindican con orgullo el serlo.

10 de abril de 2015

Yo también soy una malamadre

Pero empecemos por el principio, ¿qué es eso de lo de "malamadre" y por qué alguna mujer estaría orgullosa de serlo?

Este término lo reivindican madres que huyen de la presión social que plantea la histórica etiqueta de madres perfectas y "superwoman" y reivindican una crianza imperfecta donde hay cabida para los errores, el sueño y mil maneras de conjugar su tiempo de la crianza y otros asuntos que atender. 

Ellas mismas reivindican que a una "malamadre" se le queman las croquetas, que necesitan tiempo para ellas, que siguen siendo mujeres, que necesitan hablar de cosas de adultos y, en definitiva, que tienen otros roles que atender además del de madre amantísima.

Por supuesto que el auto calificativo de "mala madre" es una manera irónica de clamar, si no al cielo, a su alrededor, que son conscientes de su crianza imperfecta y que pueden vivir con ello sin que les cree ansiedad y que no están dispuestas a ceder el poco tiempo libre que tienen para ellas en pro de una crianza marcada por la absoluta dedicación a sus hijos y en seguir la utópica idea de madre perfecta, que no deja de ser eso, una utopía.

Desde este blog sólo me falta añadir que yo ya me he unido oficialmente al club de "malasmadres" y que desde mi embarazo ya era una mala madre en potencia, puesto que, tenía planeado a la perfección que mi hijo tenía que decir "papá" antes que "mamá" para que si se despertaba por las noches no tener que levantarme yo.

Finalmente sólo invitar a las mamás que me lean a apuntarse a este club. ¡Es realmente liberador!