Gatromarketing sigue sumando éxitos en su cuarta edición

Tres ediciones en Málaga y una en Madrid. La última edición de Gastromarketing se afianza en su lugar de origen, cosechando éxitos de asistencia, de contenidos, de participantes, y de complicidad del público en las redes sociales que hizo posible que esta cita de la gestión y el marketing de la industria hostelera y gastronómica, fuera Trendig Topic en España superando ampliamente los 10 millones de impresiones en Twitter.

31 de marzo de 2015

Gatromarketing sigue sumando éxitos en su cuarta edición
Alberto Chicote

En el teatro Alameda de Málaga, Daniel Iglesias y José Cabello, fundadores de esta idea, presentaban el 25 de marzo un cartel de auténtico lujo, que superó todas las expectativas. La intención de los responsables de este congreso pionero en España ha sido desde sus principios proporcionar a los negocios de Hostelería y Gastronomía una visión moderna de los conceptos y de la gestión para que puedan adaptarse a estos tiempos a través de ponencias de expertos, mesas redondas, experiencias de profesionales y sesiones de networking. Esto que parece muy serio y lo es y que a priori podría parecer una propuesta -aunque interesante- algo aburrida, se ha convertido desde sus inicios en algo didáctico, entretenido y hasta divertido.

Y es que en esta última edición, las ponencias de los invitados estuvieron llenas de elocuencia, de chispa y de humor inteligente. Una jornada completa en la que no faltó ni sobró nadie para que fuese perfecta, sobre todo para satisfacción de los asistentes.

Daniel Iglesias, arrancaba calentando motores para explicar cómo puede hacerse Gastromarketing en tiempo real desde su visión de experto en la creación de estrategias de comunicación en Internet para marcas, al que siguió una mesa redonda de "Gastrofotografía" formada por uno de los fotógrafos gastronómicos más reconocidos de nuestro país, como es Sacha Hormaechea, galardonado con el Premio Nacional de Gastronomía por su trabajo en este campo. Sacha es ese gran cocinero que pertenece a una maravillosa generación a la que le gusta y divulga los sabores tradicionales de aquí y del mundo entero con un dominio de la cocina auténtica y como bien diría él "sin chorradas". Su fotografía, al igual que sus platos, expresa y comunica vivencias y sentimientos que emocionan. Compartió mesa e imágenes con el periodista y amigo Pepe Ferrer que además de ser mi "pareja de hecho" en las cuatro ediciones presentando este Congreso, es un fotógrafo que ha demostrado en su trayectoria profesional que sabe observar y reflejar la esencia de cada momento irrepetible. Se completó la mesa con Amador Fernández van Vlijmen, uno de los chefs malagueños más interesantes del panorama gastronómico andaluz que triunfa con su restaurante "Amador".

Koldo Royo / Sacha Hormaechea

Más toque de humor, y de realidad sin complejos trajo Koldo Royo, uno de los cocineros más versátiles del panorama gastronómico nacional, afincado en Mallorca, en donde consiguió una Estrella Michelin en el restaurante Porto Pi, y desde hace unos años, uno de los precursores del fenómeno foodtruck que empiezan a verse en nuestras calles. Al principio, sorprendió a todos sus seguidores con su "Perrito callejero", un camión tuneado con una cocina en la que elabora platos más o menos sencillos, sobre todo perritos y hamburguesas, pero de una gran calidad y a precios moderados. También algunas exquisiteces como el hotdog Felipe VI (hecho con salchicha de pavo real, salsa de yogur, aceite de trufa, rúcula, queso mahonés y chips); el pepito de solomillo de lechona; o la hamburguesa de cordero. Una cocina que no ha perdido el alma

Koldo contó que hasta hace poco, salvo honrosas excepciones, abundaban los bocadillos, más bien tristes, perritos calientes sin "pedigree" alguno, churros fritos en grasas indefinidas... Pero afortunadamente, esto está cambiado y son muchos los cocineros de renombre que poseen un "foodtruck" de diseño, pero también emprendedores anónimos llenos de ilusión y buenas ideas, a pesar de las trabas burocráticas. Acabó dando su número de móvil a toda la audiencia en un alarde de generosidad ante una solicitud de consejo y ayuda.

Un repetidor de este IV Congreso GastroMarketing que no dejó indiferente a nadie, fue Diego Coquillat, uno de los mayores expertos en Social Media y consultor y profesor sobre estrategias de tecnología para restaurantes. Habló sobre drones, coches inteligentes, Big Data, Marketing sensorial, smartphones desde donde se pueden oler y paladear los productos... tanto que hubo quien se asustó ante esta "visión" de futuro demasiado impersonal.

Nos habló de la Disrupción, que ha llegado al ámbito gastronómico, de esos momentos de inflexión en que las relaciones de las personas y los modelos de negocio cambian, dando paso a un nuevo paradigma y a nuevos modelos de comportamiento. Puede ser cierto que quien no se adapte a las nuevas condiciones es muy probable que pague un alto precio por no hacerlo, pero también es verdad que estos conceptos se nos pueden ir de las manos y las personas volvamos a querer "humanizar" esta profesión de nuevo.

Andrea Tumbarello / Carlos Maribona

Y si no, que se lo digan a Andrea Tumbarello, el economista reconvertido en cocinero que ha revolucionado la cocina italiana de nuestro país con su restaurante Don Giovanni, auténtico experto en esa joya llamada trufa, y que habló de lo importante que es la actitud en la profesión hostelera para compensar las a veces ausencias de formación o de profesionalidad.
Para hablar de los casi siempre temidos críticos en los restaurantes y de la profesión que sufre más intrusismo por parte de muchos desalmados que se mal llaman periodistas, críticos o gastrónomos, estuvo Carlos Maribona en una ponencia llena de sentido y coherencia alejando mitos y tranquilizando conciencias.

Y como cierre uno de los chefs más mediáticos del momento: Alberto Chicote, que resultó ser un excelente comunicador lleno de pasión gastronómica. Su discurso fue claro y directo. Cualquier restaurante tiene como objetivo dar dinero y ser rentable, lo suficiente como para vivir bien. Y lo es si al público le gusta ir y volver. Si no, puede ser un capricho caro o lo que vemos a menudo en su programa: una "Pesadilla en la Cocina". El cocinero no está obligado a ser empresario ni un buen gestor. Por supuesto no tiene que ser actor, ni deportista, ni modelo... ni monologuista. ¿Les estamos pidiendo demasiado a los "cocineros estrellas"?

Se me olvidaba que también estuvo el "chef del caviar", Diego Gallegos, recibiendo aplausos del público por su reconocimiento en el último Madrid Fusión como "cocinero revelación", por el éxito conseguido en su restaurante "Sollo" de Benalmádena, cuya carta se basa en diferentes recetas sobre el esturión, y por su trabajo como director gastronómico del Caviar de Riofrío. Esto le ha servido como empuje para abrir otro local que se inauguraba ese mismo día y para el que ya hay listas de espera. El esfuerzo tiene su recompensa, mucho más si se acompaña de sentido común.

Así que, una vez más Gastromarketing dio para mucho. Los organizadores ya tienen trabajo para el siguiente. Y muchas ganas, seguro.