Ancelotti y el Real Madrid dan oxígeno al Barcelona

El pinchazo del Real Madrid ante el Villarreal en el Bernabéu coloca al Barcelona a dos puntos de los de Ancelotti con el Clásico del Camp Nou por delante.

2 de marzo de 2015

Ancelotti y el Real Madrid dan oxígeno al Barcelona
Cristiano Ronaldo, en el partido ante el Villarreal en el Bernabéu.

"Oh, Fortuna, oh, deidad ciega y desatenta, atado estoy a tu rueda. No me aplastes bajo tus radios. Elévame e impúlsame hacia arriba, oh diosa".

Son palabras de Ignatius J. Reilly, uno de los personajes de ficción más importantes de la literatura estadounidense y mundial del siglo pasado.

Se preguntarán, con razón, qué tiene que ver una cita literaria con un empate del Madrid ante el Villarreal. Me temo que para la respuesta solo tengo más preguntas.

Si toda novela tiene una introducción, un nudo y un desenlace, la firmada por el Madrid no pudo ser menos cautivadora. Los primeros 45 minutos fueron un horror. El Madrid fue un equipo sin chispa, apático, desenchufado. Apenas un inofensivo disparo de Cristiano y un centro-chut de Bale que se estrelló en el larguero de Asenjo (partidazo el suyo) como balance madridista en la primera mitad.

Pareció como si el plan del Madrid fuese esperar un golpe de la diosa Fortuna. Que Cristiano Ronaldo se elevase por encima de todos para rescatar una vez más al Madrid. En uno de de sus vuelos, el portugués fue cazado dentro del área. Penalti de libro. 1-0 para el Madrid en pleno nudo.

Al Villarreal se le abrían ante sí dos opciones: conformarse con dejar tan solo destellos del equipazo que es en todas las fases de la novela en la que hemos convertido el choque o reclamar un papel protagonista. Eligió bien. Los de Marcelino (que para más inri dejó a muchos de sus mejores jugadores en el banquillo pensando en el compromiso copero) lograron el empate y mostraron el tiempo entre costuras de Ancelotti.

Al italiano se le torcieron los renglones del encuentro y, lejos de cambiar el argumento con un golpe de timón salido de su puño y letra, emborronó su biografía como técnico blanco con una serie de decisiones de las que marcan una trayectoria. La primera fue la entrega del centro del campo al Villarreal al sacar a Lucas Silva para dar entrada a Jesé. 'Carletto', que es falible pero no tonto, tuvo que dar marcha atrás y meter a Illarra por Isco para que el vasco achicase agua de un barco a punto de ser hundido por el Submarino.

El público pitó con fuerza el cambio de Isco, que se ha ganado a pulso ser uno de los ojitos derechos del Bernabéu. Con 1-1 en el marcador y con la necesidad de conseguir los tres puntos, nadie entendió la salida del malagueño, el jugador más en forma del Madrid. Y es verdad. Pero el error más grave, que no el más evidente, fue quitar a un centrocampista para dar paso a un Jesé que sigue lejos de lo que fue. Dos movimientos después, a Carletto, que jugaba con blancas, le habían comido dos piezas y estaba en peor posición en el tablero.

El capítulo no acabó bien para el Madrid, que mete al Barcelona (vuelve a depender de sí mismo para ganar la Liga) de nuevo en el centro de la trama. Ya veremos cómo acaba la novela.

Por cierto, el autor de la obra de la que hablábamos al principio es John Kennedy Toole, escritor estadounidense nacido en 1937 que vio cómo el manuscrito que contenía la cita que inicia este texto era rechazado por la industria editorial. En concreto, por 'Simon & Schuster' (que ya es casualidad) con el argumento de ser una novela que no trataba de nada. John Kennedy Toole se suicidó en 1969 sin haber publicado ni una sola obra y sin saber que aquellas líneas, que nadie editó con él en vida, iban a ser galardonadas con el Pulitzer en 1981.

Teníamos sin resolver qué tiene que ver el partido del Madrid con la cita inicial, con encomiendas a la diosa Fortuna, con deidades desatentas o con formas de jugar que no tratan de nada.

Saber, en definitiva, qué tiene que ver el partido (y la semana) del Madrid con un libro que se titula 'La conjura de los necios'.