Mirar el mundo desde tu propio ombligo o tener amor propio

Tener autoestima es bueno, tener metas a perseguir es mejor, planificarte un futuro exitoso es ideal, despreciar las necesidades de los demás para conseguirlo no.

27 de febrero de 2015

Mirar el mundo desde tu propio ombligo o tener amor propio

Vivimos en sociedad y por eso habitualmente debemos conjugar nuestras necesidades y nuestros deseos con los de la gente con la que interactuamos y aquí es donde he detectado yo que existe el verdadero problema. Hay muchísima gente que mira el mundo desde su propio ombligo, solo pendientes de cubrir su cuota de felicidad, de lograr imponer su criterio para sentir que han ganado.

 Según la RAE el egoísmo es el "inmoderado y excesivo amor a sí mismo, que hace atender desmedidamente al propio interés, sin cuidarse del de los demás".  Por el contrario, el amor propio es el amor positivo hacia uno mismo que desemboca en un río de autoestima que nos convierte en mejor persona.

 En nuestro desarrollo como personas, todos pasamos por una etapa alrededor de los dos años, donde todo es nuestro y además no queremos que nadie lo tenga, ¿quién no ha visto que los niños no quieren dejar los juguetes aunque no los estén utilizando?  Pero a medida que nos vamos haciendo mayores ese egoísmo tiene que transformarse en amor propio mediante la educación y el aprendizaje para que podamos lograr nuestras metas y al mismo tiempo dejar que los otros también lo consigan.

Pero si miramos a nuestro alrededor vemos que hay gente (demasiada quizás) que no lo logra y entonces lo más fácil es tirar balones fuera y decir que la culpa es de la sociedad en la que vivimos ¿pero la sociedad no la formamos los individuos que la habitamos?, o decir que una persona no logra el éxito si no se centra en su propio bienestar y que el resto son unos perdedores y que nunca sobresaldrán en nada. Así, podría ir exponiendo un sinfín de argumentos muy gastados para justificar la supremacía del egoísmo como adecuado proceder y finalmente terminaríamos actuando conforme a una de las máximas más conocidas de Maquiavelo "el fin justifica los medios". Y en ese momento, se perderá la esencia de lo que conoce como "humanidad", dando paso a la depredación.

Simplificando, desearos que tengáis un gran amor propio que os deje dar lo mejor de vosotros tanto para con vosotros mismos como para con los otros. Egoístas hay muchos, que se junten entre ellos.