Trístemente, la realidad de la violencia de género supera a la ficción

La violencia de género es una lacra social que nos afecta a todos.

20 de febrero de 2015

Trístemente, la realidad de la violencia de género supera a la ficción

¡Me acabo de quedar en estado de shock! Completamente paralizada, luego han aparecido en mí, otras emociones como la repugnancia, el asco y la pena. Estos sentimientos se han producido debido a que he leído en la página web de la cadena Ser de Málaga, una brutal noticia sobre violencia de género. En la que se habla del caso de una mujer, Jennifer, que ha sufrido un caso extremo de violencia a manos de su pareja. Como ejemplo poner que le obligó a arrancarse tres dientes con unas tenazas o que le rompió la mandíbula a golpes y nunca la dejo ir al médico.

El caso es realmente estremecedor y como se suele decir, la realidad supera a la ficción, este caso en concreto ya tiene sentencia, 28 años de prisión, cabe decir que me parecen pocos.

No termino de dar crédito a lo leído, ¿cómo puede ser que alguien sea capaz de hacer sufrir a la persona que se supone que quiere? No hablo de daño no intencionado, sino del daño que se comete para hundir a una persona en la más absoluta miseria emocional, de la total anulación como ser humano y de su capacidad de sentir algo que no sea dolor bien emocional bien físico. 

Las heridas físicas se curan, pero la persona que sufre esos daños, recordará siempre donde fueron, podrá recordar cada golpe y además psicológicamente tardará demasiado tiempo en poder sobre llevar esas experiencias.

A mí no me vale ninguna de las excusas que se utilizan para justificar ni los insultos, ni las amenazas, ni los golpes. Ninguna "afrenta" que pueda cometer una persona (real o imaginada por el agresor) puede ser contestada con la humillación, con la tortura. Nunca. 

Pero lo que más me indigna es que hoy en día sigan siendo tantísimos los casos de violencia contra la mujer que existen. No voy a entrar a debatir la ley de violencia de género y porque existe mayor condena si es de un hombre contra la mujer que al revés, solo apuntar que la ley está pensada para corregir un comportamiento deleznable que hasta hace poco más de 30-40 años era una manera de actuar completamente aceptada socialmente, siempre y cuando ocurriera de puertas para dentro.

Yo, como madre, no aceptaría que mi hijo tratara así a su pareja, ni que una hija mía fuera obligada a soportar ese sufrimiento. Ni yo como ciudadana dejaría que pasará delante de mis ojos. Es demasiado doloroso, y todo para aumentar el ego y la sensación de poder de un ser (me niego a llamarlo humano) solo calificable de ruin.