Casillas, un consejo: vete del Real Madrid

Iker Casillas fue el jugador más pitado por el Bernabéu en el partido ante el Deportivo tras la debacle del Madrid en el derbi, situación que reabre el debate sobre el futuro del capitán del Real Madrid.

16 de febrero de 2015

Casillas, un consejo: vete del Real Madrid
Casillas fue señalado por el Bernabéu ante el Deportivo. Foto: Gtres

La inesperada derrota del Atlético de Madrid frente al Celta descuelga gravemente a los de Simeone en la lucha por el título de Liga y deja un mano a mano, veremos si definitivo, entre Real Madrid y Barcelona.

En el Madrid, casi más que al partido, se esperaba de qué forma iba a recibir el Bernabéu a los suyos tras la debacle ante el Atleti y la multidifusión de la fiesta de cumpleaños de Cristiano Ronaldo. La respuesta: menos música de viento de la esperada, pero pitos para Casillas, Cristiano y Ancelotti.

Sorprendentemente para muchos, el más pitado no fue Cristiano, sino Iker Casillas, cuya situación en el Madrid parece que no tiene vuelta atrás. Pase lo que pase, y haga lo que haga, parece difícil, por no decir imposible, que el capitán del Real Madrid recupere el idilio que durante muchos años vivió con el Bernabéu. 

Más allá del nivel deportivo actual de Casillas (que, dicho sea de paso, no atraviesa ni mucho menos por su mejor momento), un sector del Bernabéu no le perdona a Iker ciertos comportamientos: no gustó su llamada a Xavi, no gusta cómo ejerció (y ejerce) la capitanía y es señalado por parte de la afición como uno de los 'culpables' de la marcha de Mourinho. Hay que ser muy cándido para pensar que en una guerra solo hay víctimas en uno de los bandos.

Tampoco le hace ningún bien, por no decir todo lo contrario, la defensa a ultranza que de su figura hace buena parte del periodismo deportivo. Tan injusto es acusar a Casillas hasta de la muerte de Manolete como gritar ¡milagro! cada vez que el de Móstoles entra en acción. Leyendo crónicas y puntuaciones en prensa especializada sobre su actuación ante el Deportivo se habla de dos 'paradones cruciales': un balón de Isaac Cuenca que le dio en la cabeza y que Casillas ni vio y una buena mano ante un cabezazo centrado de Oriol Riera. Y hombre, no.

Casillas se equivocó al apostar por seguir en el Real Madrid esta temporada. Tuvo la oportunidad de marcharse en la cima, con su foto levantando la Décima como su última y dulce imagen de blanco. Se hubiese ahorrado el trago de ser pitado y cuestionado en varias ocasiones por su estadio. 

Si yo fuese amigo suyo mi consejo sería claro: es hora de volver a ser feliz jugando al fútbol y de recuperar la sonrisa. De probar otra liga, con otro nivel de presión y conocer otra cultura. O de colgar los guantes. Pero Casillas, por tu bien, vete del Madrid.