Ridículo del Madrid ante el Atleti, cante de Casillas y fiesta de Cristiano Ronaldo

La durísima derrota del Real Madrid ante el Atlético abre la Liga y un tiempo de debate en el club blanco, con sus pesos pesados y entrenador cuestionados por el 4-0 ante los de Simeone.

9 de febrero de 2015

Ridículo del Madrid ante el Atleti, cante de Casillas y fiesta de Cristiano Ronaldo
Casillas, en el derbi ante el Atlético de Madrid. Gtres

Exhibición, baño, humillación, baile, rodillo atlético, naufragio blanco, repaso...

Prensa y aficionados coinciden de forma unánime en señalar la tremenda superioridad mostrada por el Atlético de Madrid ante el Real Madrid en un derbi que solo tuvo un equipo: el de Simeone. Lo normal cuando se enfrentan un equipo que cree en su entrenador y disputa cada balón como si le fuese la vida en ello y otro que defiende con la mirada. 

En fútbol, cada equipo y su entrenador correspondiente puede jugar como considere oportuno. Fútbol de toque, a la contra, de posesión, 4-3-3, 4-4-2... Lo que sea. Todas son válidas. Pero todas ellas, todas, reclaman intensidad. Que se juegue al 100%. Luchar como jabatos cuando no se tiene el balón. Dejarse hasta la última gota de sudor al lado de los que llevan el mismo escudo que tú en el pecho. Honrar unos colores y representar con orgullo a una afición.

Algo que no hicieron ni los jugadores ni el entrenador del Real Madrid en el derbi del sábado. Se puede ganar, empatar o perder, pero del campo hay que salir con la cabeza alta y la conciencia tranquila por haberlo dado todo.

Del partido ante el Atlético sale tocado el Madrid como equipo y señalados varios nombres propios: la BBC al completo, Casillas, Khedira, Varane, Ancelotti...

Alguien debería decirle a los tres de arriba, Cristiano, Bale y Benzema, que está muy bien lo que hacen cuando tienen el balón y que son unos fenómenos, pero que si su empeño defensivo es mirar cómo pasa el rival que lleva la pelota no pueden jugar los tres al mismo tiempo.

Claro que para qué van a mover un músculo en defensa los 'tres tenores' si su entrenador no deja de decir, rueda de prensa tras rueda de prensa, que son intocables...

La misma sensación de inmunidad tiene que sentir Casillas para intentar salir del partido sin muescas en el debe poniendo cara de yo no he sido. Al portero le faltó decir que no se llama Iker tras ser preguntado por su error en el gol que abría el marcador. La culpa, además de dos pesos pesados del vestuario como Nacho y Varane (¿hubiese dicho Casillas las mismas palabras si los centrales hubiesen sido Pepe y Ramos?), fue de Tiago, que tiró a trallón...

Peor aún para Casillas que el gol recibido fue el "Iker, Iker, Iker" del Calderón tras el 1-0, cántico con el que la afición rojiblanca se mofaba del portero del Madrid. Cuando uno despierta en los rivales el mismo 'pavor' que Faubert de blanco en el Camp Nou o Bogarde de azulgrana en el Bernabéu es momento de hacer una profunda reflexión. 

Como lo perpetrado en el campo no había sido suficiente para enfadar a su afición, varios jugadores del Real Madrid se sumaron a la fiesta de Cristiano Ronaldo con motivo de su 30º cumpleaños programada con anterioridad al partido. Como mínimo, inoportuna.

Mientras miles de aficionados sufrían por la derrota, algunos jugadores del Real Madrid reían, cantaban y bailaban al ritmo de un cantante colombiano. Cada uno puede tener su opinión sobre la ya famosa fiesta. La mía es que lo verdaderamente insoportable e importante para la afición blanca fue lo que pasó en el terreno de juego. Pero también que el 4-0 ante el Atleti era todo menos un billete para una fiesta. Era momento de correr un tupido velo, encerrarse en casa y esperar a la revancha que está por venir.

Hay quien argumenta que es su vida personal y privada. Que fuera de sus horas de trabajo pueden hacer lo que quieran. Que quién no ha salido para desconectar y tomar una copa cuando ha tenido un día para olvidar en el curro... Todo razonable para personas y trabajos 'normales'. Pero estos chicos no tienen un trabajo normal. Tienen uno que les posibilita vivir como reyes. Y uno no puede ser rey de día y plebeyo de noche.

La debacle del Madrid ante el Atleti fue aprovechada por el tercer equipo en discordia en la lucha por el título. El Barça, que parecía desahuciado tras la derrota ante la Real hace poco más de un mes, goleó al Athletic en San Mamés y suma desde entonces nueve victorias consecutivas. Los de Luis Enrique ya dependen de sí mismos en la lucha por el título. Comienza una pelea apasionante de 16 jornadas con tres equipos separados por solo cuatro puntos.

Toca ver de qué pasta están hechos Ancelotti y los jugadores del Real Madrid...