La roja a Cristiano Ronaldo desata su caza y captura

Tras la indiscutible roja vista por Cristiano ante el Córdoba, se abre el debate por el número de partidos de sanción que le deberían caer al portugués.

26 de enero de 2015

La roja a Cristiano Ronaldo desata su caza y captura
Cristiano Ronaldo, en el partido ante el Córdoba. Gtres.

Alguien debería decirle a Cristiano que hay que estar a las duras a las maduras. 

Que es relativamente fácil ser CR7 para ir a recoger Balones de Oro y ganar decenas de millones de euros cada temporada por hacer lo que a uno le gusta, pero que también hay que ser un Cristiano Ronaldo líder y capitán cuando las cosas no vienen bien dadas.

Ser el mascarón de proa de la institución deportiva más exitosa, conocida y poderosa del mundo también conlleva una enorme responsabilidad, algo que olvidó Cristiano en la jugada que le costó la tarjeta roja en el partido del Madrid ante el Córdoba.

Que a Cristiano se le mira con lupa no es nuevo. Sobre su espalda, que recoge con gusto las mieles del éxito, recae también una fortísima presión por parte de jugadores e hinchadas rivales. Y CR7 debería saber que le están esperando.

Su error ante el Córdoba es entendible (a 200 pulsaciones, agarrado por jugadores del Córdoba en la acción, con la tensión por el 1-1), pero injustificable. No sólo porque dejaba a su equipo con diez en los últimos minutos del partido ante los de Djukic, sino porque, como consecuencia, dejará al Real Madrid sin su mejor jugador para un número de partidos (algo que también dará que hablar) aún por determinar.

No es, además, la primera vez que Cristiano protagoniza un incidente similar. Sin ir más lejos, la pasada temporada en la recordada jugada con Iturraspe.

La acción que le valió la roja (justísima) a Cristiano, siendo grave, no fue lo peor que hizo Cristiano en Córdoba. Cuando el portugués encaraba el túnel de vestuarios, hizo un gesto con el que parecía sacar brillo al parche que señala al Madrid como campeón del mundo tras su triunfo en el Mundial de Clubes. 

Un gesto, el 'vosotros sois el Córdoba y yo campeón del mundo', que sería histórico en Múnich o en el Camp Nou tras un 'hat-trick', pero no en Córdoba dejándote lo que eran dos puntos vitales para la Liga. Los cojones, como dijo el mozo de espadas de Gallito, en Despeñaperros...
La patada de Cristiano, capitán de facto, y el penalti pitado a Sergio Ramos (que no lo era, pero son los riesgos de salir a tapar un balón con los brazos por soleares) vienen a dar más artillería a los que piensan que es mejor que te de un abrazo Pícara a ponerse el brazalete del Madrid. Las palabras de Aguza, capitán del Castilla, sobre Odegaard confirman que la maldición del brazalete llega al B...

Que Cristiano Ronaldo merece un castigo por su acción, por la que pidió perdón a través de las redes sociales, es indiscutible. Que tras su roja se haya desatado su caza y captura es inadmisible.

Los tiburones (de todo menos blancos) habituales piden poco menos que Cristiano no vuelva a jugar en lo que queda de temporada. Desde más lejos de lo que ellos huelen la sangre blanca (y se tiran a la yugular de Cristiano) se huele el intento para que la sanción al luso sea de tres partidos o más y se pierda el partido del Calderón. 

Creo que no va a colar y que el tiburón Cristiano llegará al río. Al Manzanares, por ser más concreto...