Si su negocio funciona, no pasa nada

Se ha empujado a miles de españolitos a ejercer como "emprendedores" y todos sabemos que el 80% se le van a pegar.

21 de enero de 2015

Si su negocio funciona, no pasa nada
La falta de formación y asesoramiento especializado es el principal motivo de fracaso de los emprendedores españoles

Expansión nos ha desayunado esta mañana con un caramelo para el público. "El autónomo que liquide su negocio obtendrá una quita total y definitiva".

 

Bendito maná caído del cielo. Al parecer, el gobierno se ha dado cuenta de algo que ya previmos muchos en el pasado. "Se ha empujado a miles de españolitos a ejercer como "emprendedores" y todos sabemos que el 80% se le van a pegar."

 

Así que, "e.e.m." (Elecciones mediante). Nuestro Ministro de Economía va a tratar de anticiparse a esa debacle.

 

Y es que muchas personas que llegaban al paro tras la crisis y los incentivos fiscales, optaron por comprar lo que nos vendía la famosa "Ley de Emprendedores". Capitalizaron el paro y se montaron un negocio. Ahora son "sus propios jefes".

 

En artículos anteriores, e incluso en alguna entrevista en medios de comunicación, denunciamos que el profesional español no tiene formación en materia de gestión y llevanza de un negocio. Alguien puede ser un magnífico panadero, electricista, abogado, pintor,...... pero no tiene porqué saber gestionar su empresa.

 

Durante los últimos años, todos los profesionales que nos dedicamos al mundo de la pequeña y mediana empresa, hemos visto un carrusel imparable de negocios que han fracasado por errores en la gestión.

 

Muchos de estos "errores", que debieran denominarse "negligencias" son debidas a la falta de conocimientos técnicos de los empresarios, emprendedores, autónomos o como queramos llamarlos. Y estas negligencias, acaban destrozando el patrimonio de los afectados, y de todo aquel que se les acerque.

 

Por poner algún ejemplo. La mayoría de los emprendedores españoles, entiende la llevanza de la contabilidad como una obligación formal, únicamente útil para liquidar impuestos y solicitar préstamos. Gestionan su negocio en función de la cuenta corriente. .- "Hay dinero. El negocio va bien".

 

Sin embargo, la contabilidad es algo esencial, a lo que por otro lado, sólo están obligadas las empresas, no los autónomos.

 

Lo mismo sucede con la aprobación de las cuentas anuales, la liquidación de la sociedad cuando hay causas legales, o la instancia del Concurso de acreedores cuando existe insolvencia en el negocio.

 

Con estos ingredientes, el Gobierno quiere facilitar la "segunda oportunidad" al emprendedor.

 

Ignoramos cual será la redacción del texto legal a aprobar, ya que el Gobierno ha vuelto a lanzar un Globo sonda, pero podemos volver a anticipar cual será el resultado práctico.

 

Si nos atenemos a los actuales datos de la aplicación de la Ley Concursal (Ley 22/2003), desde que se aprobó la posibilidad del Concurso de Acreedores en personas Físicas, el 100% de los profesionales dedicados a este asunto (Jueces, Fiscales, Administradores Concursales, abogados y empresarios) concluyen que en el caso de las Personas Físicas, la ley no sirve para nada.

 

El motivo de esta ineficacia reside en que no se obtiene la "segunda oportunidad" porque no hay un sistema de Quitas que facilite que el deudor pueda volver a empezar.

 

Asimismo, el mismo porcentaje de interesados confirmaría, que aunque la ley estableciera un sistema de "fresh start", su funcionalidad como dinamizador de la economía se perdería.

 

Y la causa es sencilla, si el emprendedor necesita financiación para realizar su negocio, ¿quién, en su sano juicio, le va a prestar ese dinero?

 

Para financiar esa operación los tipos de interés deben ser muy altos, ya que el riesgo de no cobrar también es enorme. En definitiva, faltaría un ingrediente principal. La confianza y al seguridad.

 

Y volvemos al inicio. Confianza y seguridad para el inversor sólo se consigue creando buenos y responsables gestores, que estén asesorados y que conozcan los límites.

 

Otro ejemplo de inoperatividad de la norma, la Ley de emprendedores trajo como novedad, la posibilidad de que la vivienda habitual quedase protegida y así evitar que las deudas por la actividad profesional, desangraran lo más preciado del patrimonio del español medio.

 

Lo que no nos contaban con detalle son los requisitos burocráticos necesarios para que se diera tal circunstancia. Nuevamente, exigimos al emprendedor una mayor carga de gestión que no está capacitado, ni técnica ni ideológicamente, para soportar.

 

Mientras esto no se corrija, España seguirá mandando "tropas" sin experiencia a una guerra que no pueden ganar. Algo así como un "Platoon", en el que además de las ilusiones, y la formación de una generación, también se abandonarán miles de millones en prestaciones de Seguridad Social. Una guerra en la que el enemigo está en casa.

 

"Cuando pienso en lo que pasó allí, creo que no luchábamos contra el enemigo. Luchábamos contra nosotros mismos. El enemigo estaba dentro de nosotros." Chris Taylor.