El día que Benzema se vistió de Butragueño

El Real Madrid se impuso al Getafe (0-3, victoria que le sirve para acabar como campeón de invierno) en un partido del que quedará para el recuerdo la jugada de Benzema que acabó en el primer tanto de los de Ancelotti.

19 de enero de 2015

El día que Benzema se vistió de Butragueño
Benzema y Cristiano celebran uno de los goles del Madrid.

A punto he estado de no poder hacer el post semanal por culpa del 9 del Madrid. Se puso Benzema a desmayar defensas del Geta sobre la línea de fondo (se quedó a uno del récord del mundo, distinción que conserva por poco Butragueño) y, de paso, también me puso en el suelo a mí. 

Supongo que el karma tuvo algo que ver, ya que había estado buena parte de los minutos consumidos preguntándome no si por sus venas corría sangre u horchata, sino por la marca de la segunda. Tras su ejercicio de funambulismo, cogí papel y boli y escribí 100 veces lo siguiente: "No volveré a dudar de Benzema". Merecía que las veces fuesen mil.

Uno se pone a escribir con la certeza de que cualquier cosa que diga sobre la jugada no le hará justicia. Háganse un favor y véanla si aún no lo han hecho.

La maravilla de Benzema la remachó Cristiano Ronaldo, al que daría tiempo a anotar otro gol más y sumar 28 en la primera vuelta de la Liga, dato que le sirve para igualar el récord de Messi. Eso sí, al actual Balón de Oro aún le queda la bala del partido ante el Sevilla en la recámara...

Del encuentro del Madrid, que termina la primera vuelta como campeón de invierno, destacar un nuevo gol de Bale (9 en Liga, 13 en lo que llevamos de temporada) y dos asistencias más para James (10 en lo que va de curso), que volvió a demostrar que tiene una mira telescópica en la zurda.

También que Toni Kroos falló dos o tres pases. Con la temporada que está haciendo el alemán, no me cabe duda de que lo hizo a propósito, seguramente para evitar que algún rival denuncie al Madrid por alineación indebida (las reglas dicen que sólo pueden jugar seres de este mundo).

Mientras, en el Barça, han dado con la fórmula para que funcione el equipo: cabrear a Messi, idea que tomo prestada de Koji. Un Messi enfurecido se merendó al Dépor con tres golazos. De su omnipresencia habla su tercer gol: él mismo lanzó un córner y lo remató. Tal vez lo único que le hacía falta a Messi es un nuevo reto. Y lo de ganar un pulso a su entrenador por el control del vestuario no estaba aún entre sus logros...

Yo, si fuese Luis Enrique (quien hizo con Totti las prácticas de la asignatura 'Cómo enfrentarte al crack de tu equipo' y que con Messi se está doctorando), dejaba al argentino en la grada en el partido de ida de Copa ante el Atleti.

Además del golpe de efecto, me aseguraba un hat-trick del argentino para la vuelta. Eso, o un billete sólo de ida para Gijón...