¿Puedes ser tú un asesino en serie?

En este post después de las navidades y para dar la bienvenida al 2015, tengo intención de hablar de los asesinos en serie, una espinita que siempre he tenido, una comezón que me ha rondado ¿cómo es posible que una persona sea capaz de dañar deliberadamente, aquí radica el quid de la cuestión, a otras personas de manera sistemática? Porque para obtener tan dudoso título, se tiene que haber asesinado a tres personas como mínimo, en espacio de tiempo diferente. No vale entrar en un sitio y matar a un montón de gente, eso es asesino de masas y no presentan las mismas características. Además ¿cómo alguien puede hacer algo tan horrible y no sentir ni una pizca de remordimiento, no sentir absolutamente nada?

9 de enero de 2015

¿Puedes ser tú un asesino en serie?

¿Son enfermos mentales, psicópatas o simplemente delincuentes sanguinarios? ¿Cuál es su motivación principal? ¿Qué obtienen de esta conducta?

Para empezar a contestar a todas estas preguntas, voy a citar a Ted Bundy, un famoso asesino en serie estadounidense que fue ejecutado en 1989 por 10 asesinatos consumados y 5 en tentativa: "los asesinos en serie somos sus hijos, sus esposos y estamos en todas partes".
Aunque esta frase suene bastante tremendista, tiene parte de verdad, los asesinos en serie no son únicamente personas socialmente aisladas, con bajo nivel socio-económico, enfermedad mental y "pinta rara". Pueden provenir de familias acomodadas, "haberlo tenido todo" y en su comportamiento social incluso llegar a ser apreciados en su comunidad como John Wayne Gacy que mató a 33 niños (enterrándolos en su sótano) pero que era apreciado porque solía hacer de payaso en fiestas infantiles.

Por otra parte, no todos los asesinos en serie son iguales pero antes de clasificarlos vamos a dar una definición más amplia de asesino en serie

Asesino en serie: Persona que asesina a 3 o más personas durante más de un mes dejando que exista un periodo "de enfriamiento" entre cadáveres y que obtiene bienestar psicológico o desahogo en el acto de matar, este acto de matar se lleva a cabo para "dar salida" o canalizar a una multitud de impulsos psicológicos que hacen sentir mal al asesino y que pretende aliviar ese sentimiento mediante el hecho de matar. Los impulsos más comunes son el impulso de dominación y/o poder y el sexual, aunque no se puede excluir ningún impulso al que los asesinos le den valor (por ejemplo, aquellos asesinos que han matado por un nuevo y mejor orden religioso, por haber sido humillados, por sentirse inferiores o sentirse rechazados). Estos asesinos suelen, sobre todo al principio, ser capaces de combinar una vida "normal" con su impulso asesino.

Dentro de los asesinos en serie existen básicamente dos grandes grupos según si presentan unas características definitorias u otras.

  • Asesino organizado: La primera tipología es el asesino en serie organizado, es aquel que habitualmente impulsado por rasgos obsesivos y/o compulsivos, suele planificar al detalle cada paso del asesinato, incluso puede llegar a vigilar a la víctima antes de cometer el asesinato además de borrar cualquier indicio de prueba o rastro. Sobre todo, en este tipo de asesino hay una marcada victimología: todas las victimas suelen tener rasgos comunes (edad, raza, religión, tipo de actividad a la que se dedica) y suelen representar sustituciones de una persona que es contra la que originalmente se ha creado el odio.
  • Asesino desorganizado: Este asesino suele asesinar a víctimas más por oportunismo que siguiendo una victimología aunque si tienen unas preferencias marcadas, suelen dejar tras de sí múltiples indicios o rastros.

Los asesinos en serie pueden llegar a asociarse, dando un cariz más espeluznante si cabe a sus muertes.

  • Asesino dominante VS Asesino sumiso: Cuando los asesinos en serie se juntan y matan en pareja suele ser porque existe una relación de desigualdad entre ellos. Uno de ellos el dominante, es el que marca las pautas, elige la victimología, marca los plazos etc. Y el asesino sumiso es aquel que realiza todas las directrices marcadas por el dominante por múltiples causas: amor, dependencia física, económica y/o mental, remordimiento etc.

Lo que sí está claro es que todos los asesinos en serie tienen entre otros problemas, una marcada personalidad psicopática. Según el Dr. Hare este tipo de personalidad puede evaluarse mediante una lista de 20 características o síntomas, que no expondremos aquí por ser muy extensa pero donde habría que subrayar:

  1. Encanto superficial.
  2. Egocentrismo / Sensación grandiosa de la autovalía.
  3. Necesidad de estimulación / Tendencia al aburrimiento.
  4. Mentira patológica. manipulación.
  5. Falta de remordimiento y culpabilidad.
  6. Escasa profundidad de los afectos.
  7. Insensibilidad / Falta de empatía.
  8. Estilo de vida parásito.
  9. Falta de control conductual mostrado desde la infancia y delincuencia juvenil
  10. Conducta sexual promiscua.
  11. Impulsividad
  12. Incapacidad para aceptar la responsabilidad de las propias acciones.

Como podemos extraer de las características expuestas, un psicópata básicamente es una persona agresiva, sin remordimientos y que piensa que no tiene ningún problema, lo tienen los demás.

En conclusión, el psicópata ¿nace o se hace?

Muchos investigadores ilustres han encontrado que una serie de cambios en el cerebro podrían ocasionar que el cerebro dejara de funcionar adecuadamente y diera paso a la conducta violenta que finalmente terminaría en asesinato, torturas y otras formas de hacer daño. Este cerebro disfuncional junto a un ambiente de crianza demasiado rígido o disfuncional sería el caldo de cultivo idóneo para crear futuros asesinos en serie.

Finalmente y para puntualizar aunque los asesinos en serie son psicópatas, no todos los psicópatas son asesinos en serie y los peores son los que describe Robert Hare, ilustre psicólogo y asesor del FBI: "Los psicópatas no son solo los fríos asesinos de las películas. Están en todas partes, viven entre nosotros y tienen formas mucho más sutiles de hacer daño que las meramente físicas. Los peores, dice, llevan ropa de marca y ocupan suntuosos despachos, en la política y las finanzas. La sociedad no les ve, o no quiere verles, y consiente".

patrick bateman