El arte de amargar la vida... ( de los otros)


En nuestra vida interactuamos con multitud de personas y entre ellas, siempre conocemos a alguien que se dedica a hablar mal de otras personas, a criticar las decisiones de otros y conductas similares.

12 de diciembre de 2014

El arte de amargar la vida... ( de los otros)
No te dejes embaucar por gente que no merece la pena

¿Te acude alguien a la mente? Pues bien, esas personas podrían calificarse de personas tóxicas. Este tipo de gente son aquellos que afectan negativamente a nuestro estado de ánimo, que nos agotan, intimidan, culpabilizan y desgastan dejándonos como vacíos después de interaccionar con ellos.


Otras conductas características son:

  • Nos cuentan sus problemas una y otra vez sin preguntarnos por los nuestros.
  • Son egoístas pero suelen venderse como personas interesadas por el prójimo.
  • No tienen empatía. Les da igual cómo se sienten los demás.
  • Siempre quieren estar por delante de ti, en todo. Cualquier cosa que te haya ocurrido, siempre les ha ocurrido mil veces mejor (o peor) a ellos.
  • No guarda tus secretos.
  • Quiere ser el protagonista de todas las conversaciones. 


En definitiva, quiere ser el niño en el bautizo, la novia en la boda y el muerto en el entierro.

Estos vampiros emocionales suelen utilizar a la gente para conseguir sus propios objetivos sin importar si con ello dañan a su entorno. 


Entonces, ¿qué hacemos con gente así? Lo aconsejable es detectarlos y tomar precauciones emocionales para que nos afecte mínimamente su actitud, ya que influyen en nuestro desarrollo personal o profesional e impedirán o limitarán nuestro crecimiento.


Muchas veces, nos quejamos sobre el comportamiento de alguien respecto a nosotros, pero no acabamos con la relación. Al contrario, acabamos adoptando algunas de las actitudes de estas personas. Hay algunas relaciones que no podemos escoger como la familia, pero sí que podemos definir el modo en el que nos relacionamos, cuánto contacto o relación queremos tener. Las personas "sanas" nos aportan bienestar y nos hacen sentir con más energía, autoestima o motivación.

¿Qué tipos de gente tóxica existe? No existe una clasificación universal de gente nociva pero podríamos hablar de algunos perfiles:

  • Manipuladora: engañan para obtener beneficios de los demás y luego los desechan.
  • Descalificadora: Critican permanentemente en forma irónica y mordaz, utilizando la broma como escudo para sus duras críticas.
  • Eternos Insatisfechos: nunca tienen suficiente y por ende siempre muestran una actitud envidiosa hacía su entorno.
  • Víctimas: utilizan ese rol para generar culpa y pena por ellos.
  • Psicopática: Buscan obtener sus fines sin importar a quién destruyen por el camino.
  • Violenta e intimidante: usan la agresión verbal o física como una forma de maltrato y de querer ganar atención, de manera inadecuada.
  • Controladora: Intentan manipular al resto generándoles un sentimiento de asfixia y pesadez.
  • Quejicas: Se quejan continuamente de la vida y no desean salir de esa posición.
  • Culpabilizador: creen que cuando le va bien es debido a sus méritos, y cuando le va mal, es por culpa de otros.
  • Jefe Autoritario: Incitan miedo en sus subordinados, necesitan sentir que tienen el control. Utilizan a sus subordinados para crear malestar en el lugar de trabajo.


Finalmente, ¿qué podemos hacer para tener bajo control a esta gente y que no nos amarguen nuestra existencia?

  • Utiliza la amabilidad, no dejes que envenene tu personalidad. Continua teniendo una actitud positiva. No dejes que te manipule ni que proyecte en ti su mal humor.
  • A esas personas se las controla quitándoles su poder. No dejes que se crea que manda ni que te está haciendo de "su equipo".
  • Cuando surge un comentario o comportamiento "tóxico", simula que le prestas atención cuando, en realidad, te esfuerzas por ignorarlo.
  • Piensa en las cosas positivas que tienes en la vida cuando estás cerca de una persona "tóxica". Es un ardid efectivo para superar los malos momentos.
  • Puedes hablar con él, si ves que no cambia su manera de comportarse, intenta apartarlo de tu vida.
  • Y sobre todo, evita ser tú la persona tóxica. La regla es simple: no les hagas a los demás lo que no quieres que te hagan.