¿Cómo actuar ante un despido?

Ante un despido y dada la situación económica que estamos viviendo, la pretensión de este blog es ayudar a despejar las dudas de aquellos trabajadores que hayan perdido recientemente su trabajo o vean peligrar el mismo.

11 de diciembre de 2014

¿Cómo actuar ante un despido?
Trabajadores en una oficina.

Una vez que el trabajador reciba la carta y finiquito (dado que el despido verbal conlleva la improcedencia del mismo), siempre y cuando no esté de acuerdo con las causas, es conveniente que firme "no conforme" porque de este modo estaría reservándose el ejercicio de acciones legales ante los Juzgados de lo Social.

El siguiente paso, y recomendable, es que se ponga en manos de un abogado laboralista, ya que, es el profesional más adecuado para la defensa de sus intereses con plenas garantías.

El trabajador, antes de acudir a los Juzgados de lo Social, deberá presentar una papeleta de conciliación por despido ante el Servicio de Mediación, Conciliación y Arbitraje de su comunidad autónoma, órgano cuya principal función es la de conciliación.

Si hubiese acuerdo, el árbitro conciliador, que es un funcionario, levantará acta de conciliación "con avenencia" y el incumplimiento por la empresa, en los términos que se pacte en la misma, conllevará que el trabajador pueda instar la ejecución de dicha acta ante los Juzgados de lo Social, la cual tiene carácter de sentencia firme.

Por el contrario, en el caso de que no hubiese acuerdo, el árbitro conciliador levantará acta de conciliación "sin avenencia". Tras esto, el plazo, que quedó suspendido el día que el trabajador presentó la papeleta de conciliación, se reactivará de nuevo al día siguiente de la celebración del acto de conciliación. Este plazo es de 20 día hábiles (no se tienen en cuenta los sábados, domingos y festivos).

Una vez el trabajador haya cumplido con dicho trámite podrá acudir ante los Juzgados de lo Social para interponer la respectiva demanda por despido. El Juzgado de lo Social que por turno corresponda citará a las partes a una vista, en la cual se verán los hechos alegados por las mismas y las pruebas que cada una aporte para hacer valer sus pretensiones.

Por último, el juez señalará en su sentencia si el despido es procedente (las causas alegadas por la empresa son ciertas y su actuación es conforme a derecho), improcedente (las causas alegadas por la empresa son inciertas y se le da a la misma la opción de que opte por la readmisión, con el abono al trabajador de las nóminas dejadas de percibir desde su despido, o por el abono de una indemnización, calculada conforme a su antigüedad en la empresa hasta la fecha de su despido) o nulo (la empresa no ha actuado conforme a derecho y sólo cabe la readmisión).

En el caso de que el despido sea declarado improcedente y el trabajador despedido sea representante legal de los trabajadores, la opción sobre la readmisión o indemnización recaerá sobre este último.

Autor: Pedro Martínez Hellín (abogado del Dpto. de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social en Cremades & Calvo-Sotelo)