Su único fútbol, el del patio de la cárcel

El mundo del fútbol debe de dejar mirar para otro lado con los grupos radicales violentos, sin cabida ni presencia justificable en nuestros estadios.

1 de diciembre de 2014

Su único fútbol, el del patio de la cárcel
Imágenes de los incidentes entre radicales del Atlético de Madrid y del Deportivo. Foto: Gtres

Hubiese sido un buen día para hablar del récord del Real Madrid de Ancelotti, que ante el Málaga sumó su 16ª victoria consecutiva, superando los registros de Miguel Muñoz y Mourinho.

Tampoco hubiese estado nada mal hablar del Cristiano Ronaldo más solidario de la temporada. El crack portugués se quedó sin marcar por primera vez en la Liga, pero a cambio dejó dos grandes asistencias a Benzema y Bale. CR7, además de máximo goleador del conjunto blanco, también es el que más pases de gol ha dado en el Madrid en lo que va de curso.

O de la victoria in extremis del Barcelona en Mestalla ante el Valencia con un gol de Busquets en el 94 en un partido en el que el mejor de los de Luis Enrique fue Claudio Bravo.

Sin embargo, todo queda empañado por los gravísimos incidentes en los aledaños del Vicente Calderón tres horas antes del Atlético de Madrid - Deportivo que dejan una persona muerta, una docena de heridos y más de 20 detenidos como triste balance. 

La multitudinaria reyerta, en la que cerca de 200 energúmenos tomaron al fútbol como rehén y excusa para volver a dejar patente de qué pasta están hechos, enfrentó a ultras radicales del Atlético de Madrid (Frente Atlético) con ultras radicales del Deportivo de La Coruña (Riazor Blues). Dicen que unos son de derechas y otros de izquierdas. A mí, en las impactantes imágenes de los vídeos de la trifulca, me parecieron todos lo mismo. 

Lo ocurrido en Madrid Río está muy lejos de ser un incidente fruto de la casualidad. La batalla campal estaba programada, con radicales de ambos bandos mandándose mensajes durante la semana para medirse el lomo y, de paso, la falta de inteligencia. Uno no puede dejar de pensar en qué clase de mierda tiene que tener alguien por cerebro para citarse con otros con la única intención de darse de hostias.

Para otro momento queda preguntarse qué falló en el dispositivo policial del partido entre el Atlético y el Deportivo para que la planificada reyerta se acabase produciendo.

A la tragedia fuera del terreno de juego hay que sumar el sainete protagonizado por la LFP y la RFEF, digno de la saga 'No me chilles que no te veo', con las dos instituciones echando balones fuera por la falta de cintura, determinación y responsabilidad para estudiar una hipotética suspensión del encuentro. Faltó que Villar pidiese cobrar dietas si le hacían currar un domingo.

Ahora resuenan frases con palabras huecas. Frases ya vividas (por desgracia) en episodios precedentes. Y ya no toca esto. No toca mirar para otro lado alegando que no sucedió en el estadio. No toca decir que la sociedad es la culpable y que esto no es fútbol. 

Toca mirarse en el espejo del pionero Joan Laporta (al que siempre habrá que agradecerle su arrojo) y del reciente Florentino Pérez y echar a los grupos violentos y organizados del mundo del fútbol. 

Lo que de verdad toca es que el único fútbol en directo que vea esta gente sea un Alcalá Meco-Teixeiro.