Hampstead, un barrio de lujo en otoño


Hampstead es el barrio donde viven más ricos en todo el Reino Unido. Hace unos meses, cuando vivía en Camden, paseaba muchísimo por Hampstead con mi sobrino Murphy, que es el perro más guapo de toda Inglaterra, así que llegué a conocer muy bien cada rincón de esta zona.

9 de noviembre de 2014

Hampstead, un barrio de lujo en otoño
La parte residencial del barrio de Hampstead, en Londres.

Hampstead es un barrio precioso, lleno de casas espectaculares, muchas de ellas son auténticas mansiones y otras son, símplemente, ideales. Sus calles tienen muchísimo encanto, sus comercios son muy, muy, muy British, la mayoría cafés con terraza o muy buenos pubs clásicos ingleses, y las calles comerciales tienen buenas tiendas de ropa, librerías, algún cine y varios teatros. Además de todo esto, tienen el que para mí es el mejor parque de Londres, Hampstead Heath.


Empezamos por End Green
Cuando uno llega por Fleet Road, a la esquina con Pond St, se encuentra con una zona totalmente bucólica, con jardincitos, autobuses rojos de dos pisos y cabinas de teléfono inglesas típicas. Sus edificios están todos colocados en hileras perfectas, en la parte baja tienen cafés con terraza y en la parte de arriba azoteas ideales. Los servicios públicos, que están en el medio de la plaza, son estilo British siglo XIX, es decir, preciosos. Y, además, tiene muchísimo ambiente de coches y gente.


Probablemente, lo que le da un aire más bucólico, además de sus edificios, sean sus cafés con terraza, que están siempre animadísimas en cuanto sale un rayo de sol. Mis favoritos son Le Pain Quotidien y la pastelería Euphorium, que siempre diré que es una de las mejores de Londres. Y para los fans de Starbucks, por supuesto, que hay uno.


También destaco los dos pubs de esta zona, que son muy, muy bonitos: White Horse y The Garden Gate, este último, además de tener un interior ideal y súper acogedor para tomarse una buena pinta de cerveza en invierno, tiene el jardín más animado de toda la zona, está abierto todo el año y, aparte de cerveza, puedes pedir cosas para picar, la tabla de patés y quesos está riquísima.



Giacobazzi's, pasta fresca y más
Cuando vas andando por Fleet Road, justo antes de llegar a esta zona tan bucólica de la que acabo de hablar, está esta tienda de gastronomía italiana que, además de tener una fachada de lo más auténtica, tiene un interior lleno de productos muy buenos, entre otras cosas: pasta fresca, queso rallado del rico (en Londres el queso rallado es malísimo) salsas, aperitivos italianos y más.



Hampstead Heath, el parque
Este parque es, objetivamente, uno de los más grandes de Londres y, subjetivamente, el mejor de todo Londres, es un bosque inmenso en mitad de la ciudad, y esto para mí es un lujo. Poder salir de casa andar tres minutos por la calle con el perro, llegar al bosque y saber que puedo estar andando durante horas y que no voy a llegar al final, es una sensación espectacular. Pero esto era cuando vivía en casa de mi hermano, ahora se me acabó el chollo.


Dejo este enlace del post que escribí sobre mi querido Hampstead Heath, que se puede leer aquí.

 
Casas ideales, en la zona residencial

Toda la zona que hay detrás de Euphorium (Keats Grove y alrededores) es espectacular, es una zona de callecitas con casas con jardín y árboles, que ahora en otoño están llenas de hojas amarillas por el suelo. Lo más alucinante son son sus casas, algunas son espectaculares, otras menos, unas son grandes, otras más pequeñas, pero todas tienen muchísimo encanto. Los arquitectos ingleses siempre han construido con mucho gusto.



Esta parte de Hampstead, aunque sea residencial, merece un paseo. Una de las cosas interesantes que se pueden ver es la casa del poeta John Keats, yo no he entrado en el edificio, pero el jardín es precioso para sentarse un rato en el banco o debajo del árbol, que cae hasta el suelo. Hasta el conservatorio, que está también por esta zona, es de cuento.



Carluccio's y The Hampstead Butcher
Subiendo por Rosslyn Hill, llegamos a Pilgrim's Place, que es la continuación, y aquí tenemos Carluccio's, que es un italiano que en su parte de bakery venden unos dulces riquísimos y, lo mejor, es lo bonito que lo presentan todo.

Muy cerquita, en la misma acera, está The Hampstead Butcher que es una de las carnicerías más bonitas y apetecibles de todo Londres. Además de un mostrador espectacular con toda la carne, tienen una parte de gourmet en la que se te hace la boca agua y atienden de maravilla. Aquí es donde encargamos, el año pasado, nuestro pavo de Nochebuena y estaba riquísimo.


Hampstead High Street, la calle comercial

Si seguimos por Pilgrim's Place llegamos enseguida a Hampstead High St, que es otra calle preciosa, llena de árboles, comercios ideales y edificios antiguos muy bien conservados. Está llena de tiendas: Monsoon, Accessorize, Oliver Bonas, GAP, The Bosy Shop, Maje, Claudie Pierlot, Kiehl's, Hobbs, Comptoir des Cotonniers, Petit Bateau, Zadig & Voltaire, Nicole Farhi, French Conection, Sandro... y, aparte, montones de sitios para tomar algo o comprar algo para llevar a casa.



Para tomar algo allí mismo destaco el rincón donde está Maison Blanc, es una pastelería que tiene unos croque monsieur riquísimos, yo soy forofa de los croque monsieur, tiene una terraza que está siempre animadísima y, muy cerca, un puesto de crepes monísimo. Más sitios con terraza donde tienen cosas muy ricas: Gail's y Paul.


Flask Walk y sus tiendas de segunda mano

Paeando por Hampstead High St, cuando llegamos a la pastelería Paul, encontramos este callejón diminuto que tiene unas cuantas tiendas bastante chulas y mucho ambiente. Una tienda de cosas de segunda mano, una floristería preciosa, un bar con una terracita ideal y hasta una barbería, todo en un espacio minúsculo.


Casas espectaculares en Fitzjohn's Avenue

Al final de Hampstead High St, llegamos a esta avenida grande y bonita donde, al principio, sigue habiendo mucho ambiente, porque hay más cafés, tiendas, un Everyman que son unos cines independientes muy chulos que hay por Londres, y una librería grande de Oxfam, está genial porque son libros de segunda mano a un precio buenísimo.



Los edificios de esta zona también son muy bonitos y muy especiales, en cuanto se acaban los comercios, se acaban también los edificios, entonces empiezan los caserones y las calles tranquilas y anchas llenas de hojas de otoño. Estas casas son enormes y sus fachadas son de ladrillo naranja, muy antiguas, algunas muy viejas, pero merece la pena echar un vistazo a las entradas, con sus coches aparcados y ver un poco entre las cortinas de las ventanas, un poquito de voyeurimo, no está mal.