Y todavía tiene que dar gracias el Barcelona

La victoria del Real Madrid ante el Barcelona en el gran clásico del fútbol español deja a los blancos a un punto del Barça y a Ancelotti como gran triunfador del encuentro.

27 de octubre de 2014

Y todavía tiene que dar gracias el Barcelona
Pepe celebra su gol ante el Barcelona en el Clásico. Foto: Gtres.

Aún resuenan los ecos del Clásico del sábado en el que el Real Madrid se impuso 3-1 al Barcelona con un recital de trabajo, intensidad, rapidez, movimiento de balón y fútbol del siglo XXI. En cuatro días, el conjunto blanco ha tomado Anfield, campo maldito hasta el pasado miércoles, y se ha impuesto al inventor del 'tiki-taka'. Y sólo con fútbol y nada más que fútbol.

La primera consecuencia del partido, a nivel clasificatorio, es evidente. El Madrid se pone a un punto del Barça y evita que los de Luis Enrique abran brecha en la tabla. Para otro día, por cierto, queda hablar de la otrora conocida como 'liga escocesa', con los cinco primeros de la clasificación en un pañuelo de dos puntos.

Volviendo al Madrid-Barça, de nada le valió a los azulgrana adelantarse en el marcador. Con los jugadores aún sin romper a sudar, Neymar puso el 0-1 en el marcador. El brasileño aprovechó uno de los pocos desajustes que concedió la zaga blanca
y puso el balón lejos del alcance de Casillas.

Nadie en el Bernabéu se puso nervioso. Fue como uno de esos documentales en los que una cebra salva la vida en el primer recorte pero todo el mundo sabe que es sólo cuestión de tiempo que termine en las garras de los leones. El Madrid se merendó al Barça y fue superior en todas las facetas del juego, sobre todo en una espectacular segunda parte.

No lo vio así Xavi Hernández, quien aseguró al final del partido que el Madrid había ganado porque vive de las contras. Bien está que Xavi se crea el último guardián de las esencias del fútbol. Pero al recreo se han presentado otros que también tienen balón y que no aceptan 'tiki-taka' como único animal de compañía. A Xavi le faltó la elegancia que derrochó un Luis Enrique soberbio en sala de prensa...

Muchos de los jugadores del Real Madrid estuvieron cerca de su mejor versión. Nombres propios: Casillas (salvador en una parada a Messi), James e Isco (trabajo y calidad), Marcelo (un puñal por la banda), Kroos en capitán general y un Benzema que dio un recital para el recuerdo. El delantero francés vive su mejor momento desde que es jugador del Madrid. Su actuación ante el Barça llena aún más de razones a los que le exigen que deje atrás ese punto de indolencia que tan poco bien le hace.

La verdad es que el Barça tiene que darse con un canto en los dientes. Con un Cristiano Ronaldo a su nivel (ni siquiera le hizo falta al Madrid el CR7 estratosférico del inicio de campaña) el Barça se hubiese llevado siete del Bernabéu. Cristiano olió la sangre en un partido para ir grabando el Balón de Oro con su nombre. Quiso meter el segundo gol antes que el primero y se precipitó en demasiadas ocasiones.

Pareció que ganó el Madrid, pero en realidad ganó Ancelotti. El italiano no sólo estará para siempre en la historia del Madrid tras la Décima. Está a punto de ser el hombre que le quitó la bandera del fútbol al Barcelona.