¡A la rica hamburguesa!

Tengo que confesar que hasta hace muy poco tiempo, he presumido de no haber comido una hamburguesa en mi vida, sobre todo porque mi etapa de adolescencia coincidió precisamente con la expansión de las grandes cadenas en España unidas al concepto "Fast food"

22 de octubre de 2014

¡A la rica hamburguesa!
Bentley´s (Alcalá, 105)

Entonces todavía estábamos en el siglo XX estrenando democracia y estrenando marcas de ropa y colonias que llegaban nuevas y aunque a muchos de mis amigos les emocionaba imitar a los americanos consumiendo su "alimento nacional", a mí aquella masa de carne con apariencia de plástico me producía algo más que rechazo. Siempre preferí los filetes rusos de mi madre, que al fin y al cabo eran lo más parecido al filete estadounidense al estilo Hamburgo que los inmigrantes alemanes introdujeron allí a finales del XIX. Nunca he sabido por qué a los filetes y a la ensaladilla se le llaman rusos cuando no lo son.

Ahora la cosa ha cambiado. La proliferación del éxito de las hamburguesas en todo el mundo es alucinante, tanto que llevamos algunos años viendo este plato incluido en la oferta gastronómica de restaurantes de alto nivel y las cadenas y algunos locales de barrio buscan un nuevo aire a la hamburguesa compitiendo en calidad, ambiente y propuestas diferentes. Estamos en tiempos de la hamburguesa sofisticada.

La última de mis visitas fue hace unos días con los más jóvenes de la "family", dispuestos a disfrutar de una buena hamburguesa, según la recomendación de mi amigo Mario Martín, en Bentley´s (Alcalá, 105). Era domingo y la sorpresa fue que al intentar reservar por la mañana, tal es el éxito del local que aquello ya estaba lleno con reservas desde el jueves anterior. Pero lo conseguí, aunque para eso tuve que entretener a la tropa hasta casi las cuatro de la tarde que fue a la hora en que me hicieron hueco.

Este joven local, abierto a primeros de año, ha conseguido ser reconocido en poquísimo tiempo. Tiene una carta corta con entrantes típicos de hamburguesería: alitas de pollo, fingers de queso y ensaladas. La carne de sus hamburguesas es sabrosísima y lo mejor es que te piden el punto que te gusta. Tienen 5 tamaños: de 200, 250, 350, 500 grs. y un kilo. Los valientes que se atreven con esta última pasan al listado exclusivo del "Hall of Fame" en una foto para la posteridad. Yo me pedí la picante (por supuesto la más pequeña), pero también las hay con queso, con bacon, de pollo, etc. Lo mejor para acompañarlas son sus aros de cebolla, sueltos, con una tempura ligera y mínima y sin gota de grasa y también sus patatas fritas, poco habituales, fundentes por dentro y doradas por fuera. Pablo, Manuel y Laura seguro que repiten.

Para seguir con la lista de mis favoritas tengo que nombrar la hamburguesa de buey Angus, esa carne Premium irlandesa con la terneza y jugosidad que me encantan, de Art & Burguer (Redondilla, 7) cerca de la plaza de La Paja. Bien condimentadas, las tienen de distintos sabores: la Blue Cheese (queso azul, peras a la plancha y rúcula, la Inedit (cebolla a la plancha, boletus, queso y jugo de carne). Y la BTL (bacon, aguacate y queso). Tienen dos pesos: 165 y 220 grs.

The Burger Lab (San Joaquin, 5) en pleno Malasaña, es uno de los lugares de culto para los amantes de las hamburguesas. Quizás lo que más importa aquí es la variedad de su oferta de carnes: de ciervo, de pollo, de buey, hasta las más exóticas de canguro o avestruz. Además, incorpora variedades de salmón, tofu o merluza para los menos carnívoros.

En New York Burguer (General Yagüe, 5. Recoletos, 4. Castellana, 89), se disfruta de una auténtica hamburguesa al más puro estilo americano. Su carne excelente, de ternera rubia gallega, la cocinan en parrilla de carbón. Hasta 21 variedades de hamburguesas, incluida una de pollo, otra vegetariana, una nueva con foie y otra con tempura de verduras (Chinatown). New York, Queens y Brooklyn, las más deseadas. Así mismo, hay una con pan sin gluten, para celíacos y otra al plato, sin pan.

Con varios locales en Madrid, son los de la plaza de la Luna y la calle Espíritu Santo los que han dado a Home Burger la fama. La Hamburguesa Caprese es una de las mejores de su carta, en la que también hay espacio para un par de hamburguesas vegetarianas. Todas sus hamburguesas preparadas con pan ecológico, se cocinan al momento. 

Tommy Mel's es una recreación del clásico dinner americano de los 50 con ambientación musical en directo. Uno de sus locales más conocidos es el de la calle Alcalá, cerca de Sol. Sus sabrosas hamburguesas de carne de añojo sin grasa son de las mejores de Madrid, bien aderezadas de 160 y 250 grs., con una decena de variedades entre las que destacan: Rocketman, Tommy Mel´s y Top Cheese.

No quiero dejarme en el tintero a Hamburguesa Nostra que en 2007 comercializó 5 variedades de hamburguesas de calidad y, dado el éxito de la experiencia inicial, en 2008 se integró en el proyecto mi amigo y chef, Juan Pozuelo, quien se encargó de revisar las recetas existentes y crear otras nuevas, además de reforzar la marca del producto. Un año más tarde, la oferta se amplió a 30 variedades de hamburguesas con diferente composición sin conservantes.

Seguro que me dejo muchas más, pero para empezar la afición a la hamburguesa de calidad no está mal ¿no? De todas formas no pretendo llegar al horror que dan los datos en EEUU y es que cada estadounidense come de media 3 hamburguesas a la semana. Me pongo mala sólo de pensarlo. 

Nota.- El empleo gastronómico de la hamburguesa está tan extendido por todo el mundo que se emplea como un indicador de la economía de los países en el llamado «Índice Big Mac», que es una tabla de 120 países en la que se expone cuánto vale (en dólares) una hamburguesa en distintos lugares del mundo. De esta forma permite comparar el nivel de competitividad de la economía de cada país.